Luego de reunirse con su hija y con Harry, conocerá al resto de la familia real. El padre de la novia fue operado este miércoles del corazón.

Fans de la familia real fuera del Castillo de Windsor. Foto: AP
Fans de la familia real fuera del Castillo de Windsor. Foto: AP

La única miembro de la familia de Meghan Markle que participará en la boda real aterrizó el miércoles a la tarde en el aeropuerto de Heathrow en Gran Bretaña. Doria Ragland, la mamá de la novia y su acompañante ante el altar ante la ausencia del padre por su urgente operación de corazón , fue recibida por los ayudantes del príncipe Harry en la puerta del avión que la trajo desde Los Ángeles. De allí luego transportada a la sala VIP Windsor y después, en un Jaguar, fue a encontrarse con su hija en el cotagge del palacio de Kensington, donde vive junto al príncipe Harry. Un encuentro emocional y con muchas cosas para coordinar antes del casamiento del sábado.

Una pareja en la calle con máscaras de Meghan y Harry. Foto: AP
Una pareja en la calle con máscaras de Meghan y Harry. Foto: AP

Con sus dreadlocks encanecidos y una bolsa de Burberry donde guardaba el vestido del casamiento, esta profesora de yoga afroamericana, asistente social y descendiente de esclavos recibió una mirada curiosa del oficial de inmigración que revisó su pasaporte norteamericano y partió hacia el palacio junto a Amy Pickerill, la asistente personal del príncipe, y su custodia.Un oficial de Fidji, que ya había cumplido misiones logísticas en el casamiento de Wlliam y Kate, los actuales duques de Cambridge.

El equipaje de la mamá era mínimo: una valija mediana y en la mano, una funda beige de plástico, donde se leía Burberry, que había retirado de esa boutique antes de partir de Los Ángeles, donde fue seguida durante las últimas cuatro semanas por los fotógrafos. Burberry fue también la marca británica elegida por Meghan para asistir a los “Invictus Games”, a donde el príncipe Harry la invitó especialmente para la ceremonia final en Toronto en el 2017.

Doria tuvo un encuentro emotivo con su hija y el príncipe Harry, en medio del berenjenal protocolar que ha creado la no participación de Thomas, padre de Meghan, en la boda, su operación de corazón de urgencia y las belicosas declaraciones de los medios hermanos de la novia, acusándola de ser la razón de la mala salud de su papá.

Hasta ahora sería Doria quien acompañaría a su hija al altar en la capilla de St George en Windsor, así como hizo la reina Victoria , cuando murió su marido, en el casamiento de dos de sus hijas.

Meghan y Harry se encontraron con Doria antes que ella mantenga el gran encuentro protocolar con la reina Isabel, el príncipe Felipe, el príncipe Carlos y su esposa, Camilla. Hasta ahora ninguno se conoce. Antes será presentada al príncipe William y Kate, vecinos de Harry y Meghan en el palacio de Kensington.

Oficialmente solo se sabe que Doria (61) jugará “un importante rol” en la ceremonia, sin precisar cuál es.Va a llegar en el mismo automóvil junto a su hija a la capilla del palacio de Windsor, en un acto inusual.

Su ex marido Thomas Markle (73), un director de fotografía de Holywood jubilado, fue operado de urgencia del corazón a las tres y media de la tarde (hora británica) del miércoles. Le agregaron stents, después de un rocambolesco episodio, donde anuló y luego confirmó su presencia en la ceremonia. La había cancelado porque lo acusaron de posar para unas fotos frente a paparazzi británicos, que le habrían pagado y sufrió un infarto, tras leer una insultante carta de su hijo Tomas Juniors a Harry sobre su hija Meghan.

Cuando se conocieron sus estudios del corazón y en el día de ayer los médicos le dijeron que necesitaba una operación de urgencia porque sus arterias estaban obstruidas y no podía subir a un avión, Doria fue su favorita para acompañar a su hija Meghan al altar. Ellos se han divorciado seis años atrás y Meghan vivía con su mamá en un departamento de dos dormitorios en el área de Mid Wilshire en Los Angeles. Ni los medio hermanos, ni los tíos ni otros miembros de la familia Markle han sido invitados a la boda, al igual que muchos Royals importantes primos de Harry, como Gabrielle y Frederick, hijos de los duques de Kent.

Doria llegó a Londres un día después que abandonara su trabajo en una clínica mental para dedicarse privadamente a su profesión, tras el casamiento de su hija, y focalizando su nueva práctica en pacientes ancianos.

Antes mantuvo una larga entrevista con Oprah Winfrey, la leyenda televisiva norteamericana, para discutir la posibilidad de una entrevista que va a estar focalizada en el rol que la raza y el carácter mestizo de Meghan jugó en el matrimonio con el príncipe Harry y lo mal que ha reaccionado cierta gente frente a la relación.

Pero la entrevista debe ser aprobada por Meghan, Harry y el palacio de Buckingham antes de ser grabada.

La mamá pasará la última noche de soltera de su hija Meghan en Cliveden House, un gran hotel en las cernaías del pueblo de Teplow, a 15 minutos de Windsor.

Desde Estados Unidos, Samantha y Thomas, los medios hermanos de Meghan, continúan la guerra mediática contra la futura duquesa de Sussex. ”Ella no me va a decir qué debo hablar de mi vida”, dijo Samantha sobre Meghan, a quien acusó de querer censurarla. Fue ella quien organizó las fotos de su padre para “reparar su imagen”.

Una certeza: por primera vez el palacio de Kensington ha perdido completamente el control del relato. Y todavía faltan 48 horas más para el casamiento.

Londres. Corresponsal

María Laura Avignolo

Fuente: CLARIN

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