Redacción BLes – La disputa actual por la política estadounidense de “tolerancia cero”, que busca proteger la seguridad en la fronteras, ha sumado hoy un nuevo capítulo dado que el presidente Donald Trump responsabilizó a los demócratas de las malas decisiones que han tomado anteriormente en materia migratoria. Además, el mandatario anunció que la construcción del muro fronterizo con México ya ha comenzado.

“Separar familias en la frontera es culpa de la mala legislación aprobada por los demócratas. ¡Las leyes de seguridad fronteriza deben ser cambiadas pero los demócratas no pueden actuar juntos! Comenzó el muro“, escribió Trump este martes en su cuenta de Twitter.

@RealDonalTrump

La política que implementó el Fiscal General Jeff Sessions en la frontera México-Estados Unidos establece que los que cruzan la frontera ilegalmente serán procesados – y que los niños pueden ser separados de sus padres como resultado de ello.

Durante el fin de semana pasado, algunos críticos de la política tuitearon fotos de inmigrantes jóvenes en la frontera entre México y Estados Unidos en jaulas de acero y culparon a la administración Trump por separar a los niños inmigrantes de sus padres.

Sin embargo, posteriormente se verificó que las fotos fueron tomadas por The Associated Press en 2014, cuando Barack Obama estaba en el cargo, y los pies de foto hacen referencia a los niños que cruzaron la frontera como menores no acompañados, según publicó The New York Times.

Jon Favreau, el exescritor de discursos de Obama, había compartido estas imágenes en Twitter, creyendo erróneamente que fueron tomadas durante la presidencia de Donald Trump. Luego borró el tweet después de que los usuarios de las redes sociales señalaron que las fotos fueron tomadas durante la administración de Obama. Pero para ese momento, los analistas lo acusaron de ocultar las ineficaces políticas de inmigración de Obama y usarlas para atacar a Trump, según informó el portal conservador Business Insider.

Una de las fotos que se viralizó de 2014. Los detenidos duermen y ven televisión en una celda donde cientos de niños inmigrantes, en su mayoría centroamericanos, estaban siendo procesados y detenidos en el Centro de Colocación CBP Nogales el 18 de junio de 2014. Associated Press/Ross D. Franklin

Un funcionario de Aduanas y Protección Fronteriza dijo a los legisladores la semana pasada que 658 niños habían sido separados de sus padres en la frontera del 6 al 19 de mayo pasado, ya que los adultos enfrentaban cargos por cruzar ilegalmente la frontera.

Esa situación fue utilizada por los críticos de Trump que durante mucho tiempo lo han acusado de apoyar “políticas inhumanas” en sus esfuerzos por reprimir la inmigración ilegal. Inclusive la ONU condenó esa práctica.

No obstante, la Secretaria de Seguridad Nacional, Kristjen Nielson, aclaró que ingresar ilegalmente a Estados Unidos es un acto ilegal, y por lo tanto se sigue el protocolo para cualquier persona que viole esa normativa. En dicho proceso, el menor, por ley, queda a cargo del Departamento de Salud y Servicios Humanos.

El aprovechamiento político de los vacíos legales

“Los vacíos legales en el sistema de inmigración permiten y animan tanto a los adultos como a los niños a entrar al país y quedarse ilegalmente”, afirma Eric Hargan, Subsecretario del Departamento de Salud y Servicios Humanos, en un comunicado de la Casa Blanca.

“No perdimos a 1.500 niños inmigrantes. La mayoría están con la familia”, asegura.

Cuando los niños extranjeros no acompañados son sorprendidos tratando de entrar a los Estados Unidos ilegalmente, la ley y la decisión de la corte requiere que sean referidos a la Oficina de Reasentamiento de Refugiados del Departamento de Salud y Servicios Humanos. Este organismo tiene la obligación de encontrar, tan pronto como sea posible, un padre, pariente cercano u otro tutor apropiado para acogerlos, explica el funcionario.

Agrega que aproximadamente el 90% de los tutores de los niños son padres o parientes cercanos, e históricamente, la Oficina de Reasentamiento de Refugiados no había hecho seguimiento a los niños una vez liberados. Sin embargo, en 2016, este organismo comenzó a hacer llamadas de seguimiento a los tutores 30 días después de acomodar a los niños extranjeros no acompañados.

“Recientemente, el 14% de los tutores no respondieron a la llamada. Esa es la fuente de la afirmación de que los niños se han ‘perdido’. Según esta lógica, antes de que comenzaran los registros en 2016, la administración Obama había ‘perdido’ a casi todas y cada una de las decenas de miles de niños que entregó a sus padrinos”, dijo Eric Hargan.

También explica que muchos tutores están en el país de forma ilegal, pero por las políticas de “captura y liberación”, que permite que los extranjeros ilegales sean liberados de la detención bajo la promesa de que cumplirán con futuras citaciones judiciales, algunos tutores hacen arreglos para que sus hijos aprovechen el sistema para unirse con ellos.

Finaliza diciendo que “la administración Trump está trabajando para cerrar estos peligrosos vacíos legales, y ha pedido al Congreso que ayude. Aquellos que tergiversan el sistema actual o se interponen en el camino de tales reformas no están haciendo a los niños más seguros, sino que están perpetuando el grave problema al que nos enfrentamos”.

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Temas: Categorías: America EE.UU

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