El cronista se sometió al ojo avezado del experto, que le analizó los trazos de su letra. ¿Qué le dijo?

Cómo descubrir la personalidad y ahorrarse sesiones de terapia

Escribir mi nombre y apellido completo, hacer cuatro firmas, redactar (tema libre) en cuatro renglones y anotar tres virtudes y tres defectos, en el plano laboral y personal.

Así comienza mi primer “examen” grafo-psicológico frente al grafólogo público, especializado en criminología, Gastón Latour. “La escritura siempre te dice algo”, revela de entrada, mirándome fijo y enigmático, el además calígrafo público nacional.

Hay silencio y sólo se oye el accionar de la máquina de fotos a mis espaldas. Intento escribir, pero mi mente se bloquea ante tal desafío y espantosa caligrafía. Y también a la hora de anotar las virtudes y, sobre todo, los defectos. No es cuestión de vanidad, sólo que Latour me agarró de sorpresa con la consigna. “Ésa era la idea”, dice lacónicamente.

Entrego la hoja y me preparo para lo peor mientras recuerdo la de apuntes que tomé para hacer coberturas de shows, entrevistas o críticas de cine… y muchas veces, después, no entendía lo que escribía. De terror. Ni hablemos de las notas de la facultad o varios cursos que hice. “¡Sismógrafo, jeroglíficos, letra de médico!”, fueron algunas de las reacciones ajenas hacia mi peculiar caligrafía.

EVALUACION. El texto que sería analizado por el grafólogo contenía firmas, es
EVALUACION. El texto que sería analizado por el grafólogo contenía firmas, escritura libre y nombre y apellido completo. (Foto: Guillermo Rodriguez Adami)

Gastón quiere empezar a leer, pero acierta a medias. “Ojo, el calígrafo evalúa la letra mientras el grafólogo analiza la prolongación y la distribución de la presión de los trazos -analiza-. Vos tenés tanta energía que traspasás la hoja. El apático escribe despacio y vos, al contrario, rápido”.

Pero cuidado, según él, que la escritura tenga mucha energía no quiere decir que provenga de una persona agresiva. Lo que te deschava son los trazos: muy angulosos (como cuchillos que atraviesan el renglón superior o inferior) desenmascaran a una eventual persona violenta. “No respeta las líneas, tampoco lo hace con el otro, no sigue las consignas, pero no es tu caso”, me tranquiliza.

DUDAS. Tarea nada fácil la de tener que anotar virtudes y defectos sin haberl
DUDAS. Tarea nada fácil la de tener que anotar virtudes y defectos sin haberlo pensado antes. (Foto: Guillermo Rodriguez Adami)

Según Latour, que yo haya ocupado toda la hoja con letras tiene su significado: “Sos abarcativo, escribís de margen a margen casi sin dejar espacios. Quiere decir que sabés cuáles son tus potenciales y cómo sacarles el jugo y exteriorizarlos, lo que demuestra una gran ansiedad. A favor: podés trabajar muy bien bajo presión. En contra: hay que saber parar la pelota, no dejarse llevar por la inercia. Pero ojo, conocés muy bien tus defectos y sabés cómo ocultarlos”, comienza a “leerme” caligráficamente.

El grafólogo encuentra creatividad en mis letras y me compara con un auto a 200 km/h, constantemente. “Sos una persona tan ansiosa e intensa que se brinda, de entrada, cien por ciento, pero de la noche a la mañana, chau, se aburre”. ¿Cómo lo supo? “Fijate que tu trazo, al comienzo, es fuerte y hacia el final, se desinfla”, explica. Mientras pienso que tiene razón, ya que emprendí cursos, una carrera, hobbies, deportes y al año, abandoné. ¡Rayos!

DETALLES. Las jambas, o curvas inferiores que forman la letra "g" o
DETALLES. Las jambas, o curvas inferiores que forman la letra “g” o la “f”, hasta los extremos de la “t” o “d”, cruciales para trazar rasgos de la personalidad. (Foto: Silvana Boemo)

Estos vaivenes, sobre todo en los vínculos humanos, según Latour, podría traerme serias consecuencias. “Si no bajás un cambio vas camino a la psoriasis o un ACV”, dictamina, como si nada. Gracias.

¿Con que más te deschava la letra? La parte sexual es, por ejemplo, la sección descendiente (las jambas o pancitas de las “f” o “g”) y lo ascendente (extremos de la “d”, “t” “l”, lo espiritual). “Sos muy espiritual, pero de una forma extraña, a tu manera, como si tuvieses tu propia Biblia”, descifra.

MESETAS. La diferencia entre las letras "m" y "n" son tam
MESETAS. La diferencia entre las letras “m” y “n” son también tomados en cuenta al momento del análisis. (Foto: Silvana Boemo)

Según Latour, los movimientos en la “m” y “n” son las mesetas. “Hacés unas chicas y otras grandes. Esa diferencia de tamaños son tus dos polos, fluctúas. Tenés que aprender a manejar los grises”, aconseja mientras dice que mi letra se parece a la de John Lennon y Guillermo Vilas.

Y finaliza en su gira caligráfica. “Esta es una “i” y esta es una “n”, pero cuando las unís (señala casos en el papel) se identifican igual. La simplificación, acá es la inteligencia”.

No me hago cargo. Al volver entusiasmado al diario, repito a quien quiera oír que una hora y media frente a un grafólogo equivale a varias sesiones de terapia.

TEXTO CON MARCAS. Desde la intensidad del trazo, el lugar que ocupa la escrit
TEXTO CON MARCAS. Desde la intensidad del trazo, el lugar que ocupa la escritura en la hoja hasta las partes ascendentes y descendentes de la letra, todo sirve para ser analizado por el profesional. (Foto: Silvana Boemo)

Datos básicos

Gastón Latour brinda sesiones de grafo-psicología en su oficina de Palermo, y a domicilio. Info: [email protected] y www.grafologialatour.com

Pablo Raimondi

Fuente: CLARIN

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