Estiman que hay 2 millones de autos, motos y camiones decomisados. Crearon un registro nacional para agilizar el trámite de reciclado.

Un operativo de compactación en la ciudad de Buenos Aires.
Un operativo de compactación en la ciudad de Buenos Aires.

Son dos millones de vehículos secuestrados en todo el país que duermen en los depósitos judiciales. De vender todo como chatarra, el Estado podría sumar 1.500 millones de pesos a sus recursos. Pero muchas compactaciones están frenadas a la espera de una resolución de la Justicia y la coordinación con las provincias.

El cálculo del monto que se recaudaría fue dado a conocer por el Ministerio de Seguridad de la Nación. Según las estimaciones oficiales, una tonelada es el equivalente a 1,3 vehículo comprimido, y su valor fluctúa entre los 850 y 1.000 pesos.

Cada auto compactado tiene un valor cercano a los 850 pesos.
Cada auto compactado tiene un valor cercano a los 850 pesos.

El Registro Nacional de Vehículos Secuestrados (Renavese), un sistema lanzado por el Ministerio de Seguridad, busca agilizar los procesos de compactación en todo el país.

El programa ya está activo en 48 provincias y municipios. Las compactaciones para los distritos son gratis y se hacen en playones. Previamente, los vehículos son “descontaminados”: les extraen los fluidos que pueden dañar el medio ambiente y los plásticos o materiales que no sean de metal.

El Renavese está desarrollado para concentrar la información que aporten las dependencias de la Policía Federal, Gendarmería Nacional, Prefectura Naval y la Policía de Seguridad Aeroportuaria sobre los vehículos incautados en causas judiciales.

“La cantidad para comprimir es dinámica porque el circuito no para: se secuestra todo tipo de vehículo y, si no se compactan en los tiempos que uno espera, el stock crece. El sistema no lo soporta. Si se saca una foto hoy, a nivel país se puede estar hablando de dos millones”, explicó a Télam Rodrigo Bonini, subsecretario de Investigación del Delito Organizado y Complejo.

Para Bonini, no se va a tener un número claro sobre cuántos vehículos están en condiciones de ser compactados hasta tanto no se logre “trabajar en conjunto con las provincias para darle certeza y previsibilidad a todo el sistema del que nos habla la ley”.

La reglamentación indica que al cumplirse los seis meses desde que el vehículo está en custodia, la Fuerza que interviene le debe comunicar al juzgado a cargo del expediente que ingresará a este programa nacional, sea cual fuere su estado.

Compactan motos y partes del motor las usan para hacer cortadoras de césped.
Las motos también se acumulan en los depósitos judiciales.

Uno de los impedimentos puede ser que la Justicia determine que ese auto se utilice para movilidad de estructuras del Estado, para la lucha contra el crimen organizado o los destine para prácticas en colegios técnicos, alternativa que también está prevista en el Programa Nacional de Compactación (Pronacom).

“No importa si ese bien está apto para rodamiento o inutilizable. Si el juez determina que debe ser destruido, se destruye. Se le puede explicar que puede ser reutilizado contra el crimen, pero si decide la destrucción, debe acatarse”, dijo Damián Raboso, creador del Renavese, al que calificó como “el cerebro dentro del músculo que es Pronacom”.

En caso de compactarse, la plata que surge de la chatarra se destina a entidades de bien público. Según datos oficiales, durante operativos en la provincia de Buenos Aires se recaudó 1.700.000 pesos y el dinero se se destinó al Hospital de Niños.

Fuente: Télam

Clarin.com

Fuente: CLARIN

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