El director del FBI, Christopher Wray, reveló el 18 de julio que el FBI está investigando casos de espionaje económico por parte de ciudadanos chinos en los cincuenta estados de EE. UU, y que China es considerada como la amenaza de largo plazo “más significativa” para Estados Unidos.

Wray, en entrevista con NBC durante el Foro de Ideas de Aspen el 18 de julio, dijo que el espionaje chino “cubre todo, desde las semillas de maíz en Iowa a las turbinas de viento en Massachusetts y todo entre medio”.

El Partido Comunista Chino (PCCh) está utilizando una serie de métodos de guerra no convencional contra Estados Unidos, diseñados para alcanzar el objetivo de la guerra sin la necesidad de un combate de tropas. Esto incluye métodos subversivos para infiltrarse y socavar las instituciones estadounidenses, operaciones de propaganda para alterar la percepción pública, programas de guerra económica para robar de la economía de EE. UU., y más.

Muchas de estas estrategias fueron delineadas en un libro del ejército chino de 1999, “Guerra sin restricciones”. Muchas de las tácticas también fueron tomadas de antiguos métodos subversivos utilizados por la Unión Soviética, y van un paso más allá.

La subversión es utilizada por los regímenes comunistas para tomar gradualmente el control de un país al atacar y socavar las instituciones que lo hacen funcionar, causando conflictos entre la población a fin de poner al país en un estado de crisis que permita la intervención externa, ya sea mediante una invasión extranjera o una nueva estructura política.

También está diseñado para alcanzar gradualmente el objetivo de crear un Estado comunista al subvertir y destruir las creencias religiosas, la moral y la tradición infiltrándose en las instituciones y creando movimientos activistas, entre otros métodos.

El presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara, el Rep. Devin Nunes (R-Calif) se refirió al brazo económico del sistema de guerra irrestricta del PCCh en una audiencia del 19 de julio.

Al comentar sobre la audiencia, Frank Gaffney, presidente y CEO del Center for Security Policy, dijo en una entrevista con la radio Secure Freedom Minute que “en medio de la competencia política en Washington para establecer qué partido es más hostil hacia la Rusia de Vladimir Putin, una amenaza aún más inquietante está teniendo escasa atención”.

“Afortunadamente, el hecho de que la China comunista haya estado aplicando una ‘guerra irrestricta’ contra Estados Unidos durante décadas, hoy es el foco de una importante audiencia del Congreso”, dijo Gaffney.

“La audiencia es particularmente oportuna considerando los esfuerzos del presidente Trump para utilizar tarifas, restricciones a las inversiones y otras medidas para contraatacar. Podría ser una de nuestras últimas oportunidades de hacerlo”.

El sistema de guerra irrestricta del PCCh suele mencionarse en las discusiones sobre las amenazas cibernéticas y el robo de propiedad intelectual por parte de China, pero las estrategias van mucho más allá de esto.

La guerra irrestricta utiliza una larga lista de métodos, incluyendo la “guerra cultural”, la “guerra del contrabando”, la “guerra de las drogas”, la “guerra medioambiental”, la “guerra de guerrillas”, y muchas otras. Estos métodos pueden dividirse en categorías según necesiten una total participación militar, alguna participación militar, o ninguna.

Una estrategia relacionada, introducida en las estrategias oficiales del Ejército Popular de Liberación del PCCh, es el sistema de las “Tres guerras”, el cual incluye la guerra psicológica diseñada para alterar la manera en que la gente interpreta la información, la guerra mediática para controlar qué información está disponible y la guerra legal para manipular los sistemas de tribunales internacionales.

Aunque las tácticas subversivas y de guerra no convencional que utiliza el PCCh están saliendo a la luz, el panorama más amplio todavía no llega a comprenderse ampliamente, de acuerdo con Casey Fleming, CEO de BlackOps Partners Corp., una empresa de estrategia de inteligencia global y de asesoría cibernética.

“La mayoría de los líderes de alto nivel y legisladores no son conscientes de la profunda extensión del espionaje y la vasta infiltración que el gobierno chino ha perpetrado en todos los sectores en las últimas dos décadas”, dijo Fleming.

“Es parte de la estrategia del régimen chino para fingir ser socios mientras al mismo tiempo destripa a la economía norteamericana robando su innovación, secretos comerciales y propiedad intelectual de cada sector: comercial, militar, gubernamental, académico, e incluso think tanks y firmas de abogados”.

De acuerdo con Fleming, aunque los casos de espionaje chino están siendo investigados por todo Estados Unidos, estos casos necesitan ser interpretados en el contexto más amplio de las estrategias del PCCh.

“El extenso espionaje chino está ligado a una estrategia más amplia para subvertir ideológicamente a EE. UU. y finalmente superar a EE. UU. tanto financiera como militarmente mediante un robusto y consistente robo de propiedad intelectual bajo el disfraz de negación plausible”, dijo.

Wray, hablando en Aspen, también explicó brevemente este concepto, y dijo que China está “tratando de posicionarse como la única superpotencia dominante” y que “está intentando reemplazar a Estados Unidos en ese rol”.

“Pienso que China, desde una perspectiva de contrainteligencia, representa de muchas maneras la amenaza más amplia, desafiante y significativa que enfrentamos como país”, dijo Wray.

“El volumen de ello, su generalización, su significado… pienso que es algo que este país no puede subestimar”.

https://www.lagranepoca.com/news/344898-fbi-investiga-el-espionaje-chino-en-los-50-estados-de-ee-uu.html

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Categorías: America China Mundo EE.UU

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