Ofreció US$ 5.000 millones al mercado y vendió US$ 400 millones para frenar el dólar en $ 25. La devaluación del peso ya alcanza al 36% y es equivalente al salto que se produjo con la salida del cepo kirchnerista en enero de 2016. La estrategia oficial es jugar fichas grandes y ha cosechado apoyos como el de EE.UU. Pero el mercado no se detuvo.

Nicolás Dujovne y Luis Caputo se saludan al salir de la reunión con Mauricio ...
Nicolás Dujovne y Luis Caputo se saludan al salir de la reunión con Mauricio Macri el último 7 de mayo. Foto: Mario Quinteros

Si una convicción existe en el mercado financiero es que el Gobierno debe lograr estabilizar el precio del dólar esta semana.

La estampida del precio de la divisa se puede reflejar en cuatro cifras de la divisa en el circuito mayorista: subió 23,6% en el último mes, 35,6% desde comienzos de año y 44,7% desde el 10 de diciembre.

Con esos aumentos la devaluación del peso alcanza el 36% desde el día en que el Gobierno anunció la nueva meta inflacionaria (pasó de 10% a 15%) y es equivalente al salto cambiario que implicó la salida del cepo kirchnerista en las puertas de 2016.

Con eso porcentajes se entiende por qué el Banco Central puso sobre la mesa US$ 5.000 millones (vendió US$ 400 millones a $25) en el intento de encontrar algún techo en medio de la mayor crisis cambiaria del gobierno de Mauricio Macri y que tendrá mañana el gran desafío ante el vencimiento de la mitad del stock de las Letras del Banco Central que representan $645.000 millones.

Desde hace días el Central está pulseado con los bancos, compañías de seguros e inversores institucionales para que renueven las Lebac dando la señal de que la tasa estará por encima del 40% anual, un rendimiento altísimo pero que, en el contexto actual, no garantiza que algunos inversores se queden en esa colocación en pesos. En otras palabras, no se sabe si aún ofreciendo más de 40% de renta el Gobierno podrá frenar la corriente compradora de dólares que, en esta instancia, alcanza también a los ahorristas minoristas.

La salida de activos argentinos se sintió ayer en la suba del riesgo país y en la baja de buena parte de las acciones de empresas locales que cotizan en Nueva York.

Si, como dicen los expertos, el Central llegase a lograr la renovación de unos $500.000 de los $650.000 millones que vencen, la pregunta del millón es adónde irían los $100.000 o $150.000 que puedan quedar liberados.

Con dólar a $25 las cifras se simplifican pero preocupan. Hoy $100.000 millones son US$4.000 millones, que es el 80% de las divisas que ayer sacó a relucir el Gobierno para frenar la corrida.

Un elemento a tener en cuenta es que la estrategia oficial está jugando fichas grandes en el plan simbólico político: el Presidente Mauricio Macri habló ayer con su par de EE.UU. Y Donald Trump le habría garantizado su apoyo para la obtención del préstamo del Fondo Monetario. Pero el mercado no se detuvo.

La esperanza oficial es apostar a nuevas señales del FMI sobre que habrá más de US$ 20.000 millones para la Argentina pero hay una parte importante del daño de la corrida que ya se produjo.

Casi a diario los economistas están “recalculando” la posible evolución de las variables clave de la economía argentina. La meta del 15% de inflación, y por bastante diferencia, ya pasó al olvido y el freno a la actividad económica es muy fuerte.

Ayer se escucharon críticas fuertes a la decisión de anunciar que el Banco Central estaba dispuesto a vender US$ 5.000 millones en vez de actuar con decisión defendiendo un dólar de $25 peso sin mencionar un monto tan importante. Con el diario del lunes las críticas son más sencillas pero lo cierto es que los ánimos están lejos de una situación de calma.

Daniel Fernández Canedo

Fuente: CLARIN

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