El sanjuanino votó en contra de la ley de despenalización
El sanjuanino votó en contra de la ley de despenalización

El diputado nacional por el Partido Justicialista y exgobernador de San Juan, José Luis Gioja , votó en contra del proyecto de despenalización del aborto tras decir que este tema le genera “mucha bronca”. Y confesó: “Quiero entender lo que el colectivo de mujeres plantea pero no lo veo desde la lógica de la habilitación de la lógica. Tampoco en que haya que andar marcando con el Código Penal cualquier conducta o decisión tan personal como la que aquí se está debatiendo”.

El sanjuanino explicó, además, que los motivos de su decisión están atravesados por su historia personal. “Tengo la dicha de ser casado, tener cuatro hijos, tres varones y una mujer. De esos tres hijos uno tiene síndrome de Down. No quiero pensar qué hubiese pasado por mi cabeza si hace 41 años (porque va a cumplir 41 años dentro de dos semanas) alguien me hubiese venido a decir ‘la ley te autoriza, si querés ese chico no nace’, porque ese chico es la luz de mi vida y de mi familia, porque a ese chico, como a todos los chicos que tienen alguna discapacidad, lo que le falta de razonamiento lo tiene de corazón y se hace querer como el más vivo y el más inteligente de los chicos del mundo”.

Y sentenció: “Tengo todo el derecho por convicción, por racionalidad, por doctrina y por ser periodista a estar en contra de esta ley que la veo contradictoria. El que está concebido para nacer, tiene que nacer. No he visto en la naturaleza, vegetal o animal, ningún ser que quiera que su hijo se muera en el vientre o se muera afuera”.

Además, el diputado agregó: “Nunca ví que un mayor le niegue el derecho a nacer a nadie, trabajamos en temas de salud y educativos, trabajemos en lo que haya que trabajar pero no juguemos con los pobres. Los pobres necesitan que nosotros legislemos para combatir la pobreza y no usemos la pobreza como argumento porque no existe”.

Gioja se remitió a la verdad número 14 de las 20 verdades justicialistas que define al partido como “una nueva filosofía de la vida, simple práctica, popular, profundamente cristiana y profundamente humanista”.

Por último, leyó un texto escrito por curas que trabajan en villas y barrios populares a quienes describió como progresistas: “Nuestras opciones son por la vida como viene, sin grises. Especialmente la vida amenazada en cualquiera de sus formas”.

lanacion.com

Fuente: LA NACIÓN

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