Pompeo dijo que en relación a Corea del Norte, ‘no hay una tarea diplomática más elevada para el Departamento de Estado que resolver esta amenaza de décadas a nuestra nación’.

 

Mike Pompeo fue designado en reemplazo de Rex Tillerson al frente del Departa
Mike Pompeo fue designado en reemplazo de Rex Tillerson al frente del Departamento de Estado.
AP/Alex Brandon

El designado secretario estadounidense de Estado, Mike Pompeo, defendió este jueves 12 de abril ante el Senado el empeño diplomático de Washington para resolver diferencias con Irán y aseguró que no propone un cambio de gobierno de Corea del Norte.

El actual director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) es visto de forma casi unánime como un defensor de la ‘línea dura’ en las relaciones de Estados Unidos con el resto del mundo, pero ante los senadores buscó proyectar una imagen diferente. Durante una audiencia ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado -que debe sugerir su confirmación en el cargo- Pompeo dijo que su prioridad será “arreglar” el acuerdo multinacional con Irán por el programa nuclear, no eliminarlo.

El presidente Donald Trump “está preparado para trabajar con nuestros aliados para revisar” ese programa y “resolver sus fallas más evidentes. Si esto se confirma, será una prioridad personal trabajar con esos aliados” para que la reforma del acuerdo sea posible, dijo.

Dentro de exactamente un mes, Trump deberá pronunciarse sobre el destino del acuerdo nuclear con Irán, en una decisión fundamental que definirá si Washington seguirá siendo de ese entendimiento o si lo abandonará.

Pompeo era miembro de la Cámara de Representantes del Congreso cuando ese acuerdo se aprobó, en 2015, y en ese momento se opuso vigorosamente a su firma. Ahora, al ser consultado si considera que Irán cumple con las obligaciones asumidas por el acuerdo, Pompeo fue visiblemente cuidadoso: “No he visto evidencias de que Irán no esté cumpliendo su parte”, dijo.

Los senadores también presionaron a Pompeo sobre su visión personal sobre la tensa relación con Corea del Norte a raíz del programa nuclear y misilístico de Pionyang. En su presentación ante la comisión del Senado, Pompeo dijo que “no hay una tarea diplomática más elevada para el Departamento de Estado que resolver esta amenaza de décadas a nuestra nación”, con relación a Corea del Norte. Sin embargo, al ser interrogado, Pompeo buscó despejar cualquier duda: “No defiendo un cambio de gobierno” en Pionyang, comentó.

Pompeo también incluyó a Rusia y China entre sus prioridades, caso sea confirmado en el cargo de Secretario de Estado. El funcionario apuntó que Rusia “sigue actuando agresivamente” hacia un Estados Unidos que ha respondido con “políticas frágiles”, aunque estimó que el empeño diplomático por una mejora en las relaciones no debe cesar.

“Nuestros esfuerzos diplomáticos con Rusia serán desafíos difíciles pero, como en previos enfrentamientos con Moscú, deberán continuar”, puntualizó. Finalmente, apuntó Pompeo, “China continúa sus esfuerzos concertados y coordinados para competir con Estados Unidos en términos diplomáticos, militares y económicos”.

Pompeo también admitió en la audiencia que la legislación vigente exige que el presidente debe obtener permiso del Congreso para declarar una guerra, pero dijo estar convencido que esa autorización no es requerida para ataques puntuales.

“Presidentes del partido demócrata y del partido republicano lo han hecho, el expresidente Barack Obama lo hizo durante meses”, justificó. Esta semana, Trump amenazó con lanzar misiles en Siria luego de un aparente ataque con armas químicas, y este mismo jueves comentó que su administración anunciaría una decisión al respecto “bastante pronto”.

Pompeo fue designado en reemplazo de Rex Tillerson al frente del Departamento de Estado, en lo que podría constituir uno de los cambios en el gabinete con mayores consecuencias tras la partida de varios integrantes desde que el presidente Donald Trump asumió el gobierno 14 meses atrás.

Fuente: LA PRENSA

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