Eugenie es la hija de Andrew y Sarah Ferguson. El casamiento, de ensueño, disimuló las internas familiares. Mirá las fotos.  

Otra boda real: se casó la princesa Eugenia, prima de Harry y William

La segunda boda real británica en un año en el palacio de Windsor, en un día ventoso y donde la Familia Real se olvidó de las viejas rencillas para aparentar una unidad que no existe. La princesa Eugenia, novena en la línea de la sucesión, hija del príncipe Andrew y Fergie, la duquesa de York, se casó con Jack Brooksbank, hijo de un latifundista, en una idílica ceremonia, con vestido de larga cola y una espectacular tiara con seis esmeraldas, cedida en préstamo por su abuela, la reina Isabel.

Larga cola. La novia, al entrar a la iglesia (AP)
Larga cola. La novia, al entrar a la iglesia (AP)

La única ausencia notoria fue la de Camilla, la duquesa de Cornwall y futura reina, que para no asistir argumentó que debía visitar protocolarmente un colegio en Escocia. Su marido, el príncipe Carlos, será un huésped “part time” porque sólo asistió a la ceremonia religiosa y no a las fiestas por su pésima relación con Fergie, la madre de la novia.

Fergie, la duquesa de York (AFP)
Fergie, la duquesa de York (AFP)
Sarah Ferguson con sus flamantes consuegros (AFP)
Sarah Ferguson con sus flamantes consuegros (AFP)

El príncipe Felipe, abuelo de Eugenia, decidió no arruinarle el día a su nieta y acompañó a la reina Isabel a la ceremonia. Aunque fuera la primera vez que tuvo que encontrarse frente a frente con la duquesa de York, a quien nunca le dirigió la palabra tras su divorcio del príncipe Andrew. Nadie estaba seguro de su presencia hasta el momento en que llegó en el Bentley bordó. Entre todos estos odios, Andrew y Fergie se adoran y viven juntos, a pesar de su divorcio. Sus dos hijas, Eugenia y Beatrice, que no son activas royals, creen que sus padres son “los divorciados más felices del mundo” y viven todos juntos en el Royal Lodge de Windsor. La ceremonia reflejó ese espíritu: una familia unida y feliz.

La reina Isabel y el príncipe Felipe. El abuelo de la novia no se habla con s
La reina Isabel y el príncipe Felipe. El abuelo de la novia no se habla con su ex nuera (AP)

Una boda principesca, que los duques de York ayudaron a organizar y que se diferencia de las otras por el relax y la naturalidad de los novios, que hasta hicieron un paseo en un landau cubierto y tirados por cuatro caballos grises por las calles de Windsor, aplaudidos los fans reales. Obviamente hubo menos gente que en el casamiento de Meghan y Harry, los duques de Sussex, también invitados a la ceremonia. Harry y Eugenia son amigos y cómplices, además de primos. Los fans se quejaban que no hubiera pantallas de televisión para ver la ceremonia y a los novios en su paseo.

Otra de las sorpresas en la capilla de Windsor fue Kate, la duquesa de Cambridge y futura reina, cuya presencia tampoco estaba asegurada. No tiene una gran relación con Eugenia por haberle presentado una novia a su actual marido. Pero este viernes ella y el príncipe William, también primo hermano de Eugenia, estaban en la ceremonia.

Los novios, en la ceremonia en la St George's Chapel de Windsor (Reuters)
Los novios, en la ceremonia en la St George’s Chapel de Windsor (Reuters)

Sus hijos, los príncipes Charlotte y George, eran parte del cortejo con sus ruidosos primos, Savannah e Isla Philips y Mia Tindalll, los nietos de la princesa Ana y bisnietos de la reina. A ellas se sumaron Theorore Rose, la hija del pop star Robbie William y la actriz Ayda Yield, amigos de Eugenie, y su ahijada Maud Windsor. Pero cumplieron un rol especial Lady Louise Mountbatten-Windsor, hija del príncipe Edward y su hermano, el vizconde Severn, todos nietos de la soberana.

La madre y la hermana de la novia, con los chicos del cortejo (AP)
La madre y la hermana de la novia, con los chicos del cortejo (AP)
La actriz y modelo Cressida Bonas (izquierda). (AFP)
La actriz y modelo Cressida Bonas (izquierda). (AFP)

Después del paseo en el landau de los recién casados por las calles de Windsor, donde vive la reina, Isabel II iba a ofrecer un almuerzo. A la noche, en Royal Lodge en Windsor, la casa de los York, la fiesta continuará hasta la madrugada. Pero el “party” seguirá hasta al día siguiente con una muy victoriana feria y un “five o’ clock tea”.

La capilla del castillo de Windsor, colmada (AFP)
La capilla del castillo de Windsor, colmada (AFP)

Un vestido de novia para una princesa, cargado de símbolos. Blanco, con larga cola, fue diseñado por Peter Pilotto y Christopher the Voss y tenía un escote en V hasta los hombros. En ese escote y su cola, bordados en el lago de Como, estaba los símbolos de las flores de Balmoral que ella ama, de Irlanda, de donde el novio proviene, y fue diseñado con un “low back” en la espalda, como un tributo al hospital donde ella fue operada de escoliosis cuando tenía 12 años, para mostrar a la gente la importancia de mostrar las heridas que alinearan su espina dorsal. Se veía su cicatriz deliberadamente.

La tiara de esmeraldas, préstamo de su abuela (AP)
La tiara de esmeraldas, préstamo de su abuela (AP)
Eugenia besa a su marido antes de iniciar el cortejo (Reuters)
Eugenia besa a su marido antes de iniciar el cortejo (Reuters)

Fergie, la duquesa de York, estaba vestida en verde, con una pamela del mismo color y llevaba el sobre que su madre Susan Barrantes había usado en su boda. Era su primer regreso oficial como madre de la novia a la Familia Real con honores. A su lado su hija Beatrice, que fue dama de honor, con un vestido violeta en la primera fila de la capilla de Windsor. En la segunda fila estaban William, Harry, Kate –vestida en rosado oscuro con un diseño de Alexander McQueen y “fascinator” –, Meghan — en azul marino de Givenchy– y la princesa Ana, en verde botella.

Pippa Middleton, hermana de Kate, llega a la iglesia (Reuters)
Pippa Middleton, hermana de Kate, llega a la iglesia (Reuters)
Kate, con "fascinator" rosa oscuro (Reuters)
Kate, con “fascinator” rosa oscuro (Reuters)

La princesa Eugenia ingresó a la capilla medieval con un orgulloso príncipe Andrew del brazo. Andrea Bocelli y la Royal Philarmonica Orquesta, conducida por Carlo Bernini, interpretaron dos arias durante la ceremonia. La princesa Beatriz leyó en homenaje un extracto de “El Gran Gatsby”, de Scott Fitzgerald.

La pareja se besó a la salida de la capilla. Pero el segundo intento fue interrumpido cuando las caballos pasaron delante de la cámara.

Harry y Meghan llegan a la boda (EFE)
Harry y Meghan llegan a la boda (EFE)
El "fascinator" de Meghan (AP)
El “fascinator” de Meghan (AP)

La reina Isabel decidió regalarles un trozo de oro de Gales para las alianzas. Eugenia y Jack se habían comprometido en un volcán en Nicaragua, en uno de sus viajes.

La pareja vivirá en el palacio de Kensington, en un cottage de tres habitaciones, al lado de la casa de Meghan y Harry y frente a la monumental mansión de Kate y William.

Eugenia seguirá trabajando en una galería de arte, luego de ser la primera mujer graduada universitaria de los Windsor, y su marido Jack continuará como embajador del tequila producido por George Clooney.

Felices. Los novios, al salir de la iglesia (AP)
Felices. Los novios, al salir de la iglesia (AP)

Las celebridades acompañaron el casamiento más natural y sonriente de la familia real tras el casamiento de Harry y Meghan. ”No es una boda pública. Es una boda de familia”, dijo el duque de York durante la ceremonia.

La pareja, en la carroza para el desfile (Reuters)
La pareja, en la carroza para el desfile (Reuters)

Pero fue en la que hubo más invitados: 850, mucho más que en la de Harry y Meghan. Entre las celebridades estaba Naomi Campbell –probablemente la mejor vestida en gris–, la también modelo Kate Moss, la actriz Demi Moore, el músico Robbie William, el periodista Eamon Holmes y el actor Stephen Fry.

Kate Moss y su hija Lila Grace Moss Hack (Reuters)
Kate Moss y su hija Lila Grace Moss Hack (Reuters)
Naomi Campbell, invitada a la boda (AFP)
Naomi Campbell, invitada a la boda (AFP)
La modelo Cara Delevingne (Reuters)
La modelo Cara Delevingne (Reuters)

La reina pagó la fiesta y los contribuyentes, los dos millones de libras que costó la seguridad. Hubo críticas. Pero la familia real es el sueño monárquico británico. Esta boda principesca sólo fortalece y prolonga el mito.

Saludando tras la ceremonia (Reuters)
Saludando tras la ceremonia (Reuters)
En la carroza (Reuters)
En la carroza (Reuters)
El príncipe Carlos (AFP)
El príncipe Carlos (AFP)
Las alianzas (AFP)
Las alianzas (AFP)
William y Kate saludan al sacerdote que ofició la ceremonia (Reuters)
William y Kate saludan al sacerdote que ofició la ceremonia (Reuters)

María Laura Avignolo

Fuente: CLARIN

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Temas: Categorías: Argentina America Titulares

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