La medida original ha sufrido sobre 40 enmiendas en el Senado

La pieza conserva su esencia al agilizar el proceso para obtener la licencia ...
La pieza conserva su esencia al agilizar el proceso para obtener la licencia de armas y buscar que sea más barato. (GFR Media)

Debido a las más de 40 enmiendas que ha sufrido en el trámite legislativo, el senador Henry Neumann, presidente de la Comisión de Seguridad Pública del Senado, se propone presentar un proyecto sustitutivo de la media que facilitaría la obtención de una licencia de armas.

El Proyecto del Senado 439, que crearía una nueva Ley de Armas, busca agilizar y abaratar el proceso tanto para que un ciudadano solicite una licencia para tener armas como para portarlas.

La medida original, de la autoría del senador novoprogresista Nelson Cruz Santiago, procuraba que otorgar la licencia de armas fuera de manera automática y en conjunto con la de portación, a base de jurisprudencia federal y de la propia Constitución de Estados Unidos, que dispone que cargar un arma es un derecho y no un privilegio como dispone el estado de derecho en la isla.

“Hay más de 40 enmiendas. En vez de presentar el proyecto con tantas enmiendas y tachones, vamos a hacer un sustitutivo. Ya lo hablamos con el senador Cruz Santiago y está totalmente de acuerdo”, dijo a El Nuevo Día Neumann, también de la mayoría del Partido Nuevo Progresista (PNP).

El proyecto deberá estar listo la semana que viene para ser discutido en el caucus de la mayoría. Aunque el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, ha advertido que atender el asunto no es prioridad para él, también ha sostenido que el proyecto sería evaluado durante la presente sesión, que finaliza el 30 de junio. El último día para que ambas cámaras atiendan piezas legislativas es el 25 de junio.  

“El proyecto está prácticamente terminado con su informe”, dijo Neumann.

El legislador por San Juan explicó que la pieza conserva su esencia al agilizar el proceso para obtener la licencia de armas y buscar que sea más barato. El sello para solicitar el permiso será de $50 y el de portación tendrá ese mismo costo, y no se requeriría en esta última fase celebrar una vista judicial. Se exigirá en ambos trámites entregar declaraciones juradas, lo que conlleva un costo adicional.

“(El objetivo) es que un ciudadano no se vea perjudicado en su intento (de obtener una licencia) por razones económicas y que alguien no tenga que esperar un año para recibir el permiso”, subrayó.

Las enmiendas incluidas, además, le otorgan a la Policía un periodo de dos semanas para realizar una investigación de campo a quien solicite una licencia de portación. La expedición de la licencia de armas será automática.

Un asunto que no se ha resuelto, comentó Neumann, tiene que ver con los fondos que en la actualidad recibe la Federación de Tiro a través del pago de unos sellos de $5 para las solicitudes de licencias. El proyecto de Cruz Santiago releva al solicitante de pagar ese cargo.

“Yo soy partidario de que la Federación de Tiro, conociendo la labor que hacen financiando a sus atletas en competencias internacionales, debe estar subsidiada. Es uno de los últimos puntos que tenemos que discutir”, expresó Neumann.

El proyecto de Cruz Santiago también dispone que la licencia de Puerto Rico sea reconocida en Estados Unidos y que cualquiera emitida en otras jurisdicciones estadounidenses también sea validada en la isla.

En el caso de los atletas, Neumann indicó que recibirán permisos temporeros a través de la Federación de Tiro para competir en Puerto Rico. Los turistas tendrán que cumplir con un proceso expedito que podrá comenzar fuera de la isla.

Además, todavía se discute una disposición del proyecto de Cruz Santiago que le reconoce automáticamente el derecho de portar armas a una serie de funcionarios como el gobernador, los legisladores, los alcaldes, los secretarios, directores y jefes de agencias, los jueces estatales y federales, los fiscales estatales y federales, y los procuradores de menores, la jefatura y miembros de la Policía, y los funcionarios, agentes y empleados del gobierno que por razón del cargo y las funciones que desempeñan vienen requeridos a portar armas. 

Igualmente, gozarían de ese derecho los exgobernadores, exlegisladores, exsuperintendentes, exjueces estatales y federales, exfiscales estatales y federales, exprocuradores de menores, exalcaldes y los exagentes del orden público, siempre que su retiro haya sido honorable, que no estén impedidos por ley a poseer armas de fuego y que, en el caso de exagentes del orden público, hayan servido por no menos de 10 años. 

Neumann indicó que ese lenguaje está en “veremos”. “Soy de la opinión de que nadie debe tener un privilegio”, enfatizó.

Durante el proceso de vistas públicas, incluso los más ardientes defensores del proyecto de Cruz Santiago objetaron esa sección de la medida.

Por Javier Colón Dávila

Fuente: EL NUEVO DIA

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