¿Por qué pensamos que el tiempo pasa más deprisa cuando envejecemos? ¿Y por qué nos damos cuenta de que han subido el litro de leche en el supermercado si la cantidad es casi insignificante? Un médico alemán encontró la respuesta en el siglo XIX y la convirtió en ecuación.

Imagen de balanza
Nuestra percepción cambia en función de si los estímulos a los que estamos expuestos son grandes o pequeños.

¿Qué ocurre cuando entras a una habitación a oscuras y hay una vela encendida? Te percatas enseguida de la llama prendida, ¿verdad? Y si esa estancia está completamente iluminada, ¿cuánto puedes tardar en darte cuenta de que hay una vela alumbrando?

Casi con toda probabilidad mucho más que cuando apenas hay una fuente de luz.

Ocurre lo mismo con el peso. Una persona puede distinguir perfectamente la diferencia de una pesa de 100 gramos de una de 120 pero no tan fácilmente la de una de 200 gramos de una de 220. Son 20 gramos de diferencia en los dos casos, sí, pero nuestra percepción se ve alterada por laLey de Weber.

Un algoritmo

Y es que fue Ernst Heinrich Weber, un aclamado médico alemán de finales del siglo XIX que desarrolló una importante labor en los campos de la fisiología y la psicología, el primero en darse cuenta de esto y traducir este fenómeno en una ecuación o algoritmo.

La fórmula la mejoró un psicólogo coetáneo, también alemán, llamado Gustav Theodor Fechner, así que la ley realmente podría llamarse Weber-Fechner pero es más conocida por el nombre del primero.

Weber (y después Fechner) desarrollaron una ecuación para explicar el fenómen
Weber (y después Fechner) desarrollaron una ecuación para explicar el fenómenos y que hoy se usa en márketing.

Consiste en que cuando se comparan dos estímulos pequeños, basta una diferencia mínima para distinguirlos perfectamente. Ahora, si son grandes, deben ser muy distintos entre uno y otro para poder darnos cuenta.

Por eso con las pesas, aunque se trate de 20 gramos de diferencia en ambos casos, cuesta mucho menos distinguir la diferencia de tamaño en las pesas de menor tamaño. Y también con la vela y la habitación iluminada, donde el estímulo y la fuente de luz es mayor.

A más peso, más difícil apreciar la diferencia entre masas, de acuerdo con la
A más peso, más difícil apreciar la diferencia entre masas, de acuerdo con la Ley de Weber.

Ocurre lo mismo con el tiempo, con el tamaño, con la altura de las cosas o con prácticamente cualquier cosa. Nuestra percepción cambia y nos resulta más difícil hallar diferencias en masas o unidades mayores.

Ley de Weber en marketing

De acuerdo Numberphile, una web especializada en la ciencia de los números, esta es una técnica que usan las compañías en sus labores de marketing.

Por ejemplo, aseguran que aumentar sustancialmente el precio de productos muy caros como electrodomésticos o propiedades, es más difícil de detectar que si se sube el precio de la leche, el pan o productos más baratos.

De acuerdo con la ley de Webes, nos cuesta mucho más percibir los cambios de
De acuerdo con la ley de Webes, nos cuesta mucho más percibir los cambios de grandes estímulos que de pequeños.

También, dicen desde Numberphile, lo utilizan para reducir el tamaño de los productos que siguen manteniendo el mismo precio. La disminución en el tamaño de una tableta de chocolate, por ejemplo, debe hacerse muy sutil y gradualmente para que el consumidor no la perciba.

La Ley de Weber: por qué podamos diferenciar fácilmente 100 gramos  4

Redacción

Fuente: BBC MUNDO

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Temas: Categorías: Ciencia

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