Néstor García, técnico nacido en Bahía Blanca, dirige en la segunda liga del planeta y le acaba de sacar el invicto al Barcelona. Su increíble raid como entrenador, desde ser condecorado por Maduro a ser asesorado por un “gorila”

El Che en acción. Este fin de semana su equipo, el Montakit Fuenlabrada,
El Che en acción. Este fin de semana su equipo, el Montakit Fuenlabrada, le quitó el invicto al Barcelona y revirtió un historial de 16 derrotas consecutivas frente a los catalanes. EFE/Javier López

Otra vez el Che García en lo suyo. Como parece ser su costumbre en España, el argentino da que hablar al mando del Fuenlabrada, en donde su regreso provoca una revolución al igual que en 2017 cuando logró el mejor arranque de la historia del club con 5 victorias seguidas. El último sábado, el impacto fue mayúsculo: su equipo venció al Barcelona 79 a 73, le quitó el invicto y ganó tras 16 derrotas consecutivas ante los catalanes. “Este es un triunfo grande, enorme”, dice el hombre que ya es bandera con iconografía guevarista.

¿Será Madrid entonces la capital mundial de los entrenadores argentinos? Eso es lo que parece con Diego Simeone en Atlético, Mauricio Pellegrino en Leganés, el recientemente designado en Real Madrid, Santiago Solari; y con otro compatriota que se encarga de dirigir en uno de los torneos más competitivos del planeta básquetbol. Ahí está entonces Néstor García, de vuelta en su hábitat natural, pisando el suelo de parquet. Inquieto, va y viene. Carga el termo con agua caliente y se prepara un mate. Conversa con sus ayudantes, se mete en la sala de video con sus jugadores, piensa y planifica la dura temporada de su equipo, el Montakit Fuenlabrada, que no solo participa en la Liga ACB, también en la Champions League.

En el equipo de Fuenlabrada, García cuenta con jugadores de varias nacionalid
En el equipo de Fuenlabrada, García cuenta con jugadores de varias nacionalidades: un nigeriano, un congoleño, un croata, un esloveno, un mexicano, un inglés y un estadounidense (Facundo Pechervsky)

Por Matías Palacios (desde Madrid)

Tras una enorme campaña en el certamen pasado, el ex DT de Boca no cerró una renovación de contrato. Varias diferencias económicas con el club y la necesidad de repensar su vida y la de su familia, lo alejaron de España por unos meses. Apenas dos, porque tras estar en Argentina, volvió a Madrid ante la convocatoria de un canal de televisión para comentar partidos y participar en un programa de baloncesto. Fue así como mientras no dejaba de analizar la que considera la segunda liga más importante del mundo, volvieron a llamarlo para que se haga cargo del club ubicado al sur de la capital española. El mal comienzo del equipo y verse en puestos de descensos, generaron la vuelta del Che, quien logró la valoración que pretendía ante una institución que según comentan hizo un gran esfuerzo económico para lograr su retorno.

El Che es uno de esos personajes queribles del básquetbol argentino pero lleva más de 5 años destacándose en el exterior, primero en Venezuela y ahora en la península ibérica, por lo que tiene mucho por contar en esta entrevista con Infobae a semanas de haberse vuelto a embarcar en la elite mundial.

-¿Cómo se dio este regreso?

-Lo primero para mí fue que decidí radicarme en Madrid. Me ofrecieron hacer televisión y eso me entusiasmó mucho porque quería seguir aprendiendo y viendo básquet. Luego se dio la posibilidad de regresar al club y la verdad es que me gusta mucho esta Liga, disfruto mucho de estar acá.

-¿Te sentís cómodo en España?

-Sí. Disfruté mucho la primera experiencia que fue de 9 meses. Me trataron muy bien, hice amigos y me siento muy valorado. Tengo palabras de agradecimiento para toda España, porque me abrieron las puertas, me han tomado como uno más, como propio. Entonces eso fue lo que me hizo venir. Además hay una calidad de vida increíble. Yo buscaba tener una oportunidad así desde hacía mucho tiempo. Y una vez que vine, fue para quedarme. Tengo esa idea en la cabeza.

-¿Por un tiempo largo?

-Ya sabemos que depende de los resultados, no de uno. Pero estoy cómodo.

Recorrió varios países como entrenador durante 28 años, es la segunda vez que
Recorrió varios países como entrenador durante 28 años, es la segunda vez que dirige al equipo de Fuenlabrada. (Facundo Pechervsky)

-No debe ser sencillo para un argentino entrar al mundo del básquet español como entrenador…

-No es fácil entrar a esta Liga como entrenador porque ellos tienen un montón de europeos alrededor y se compite desde lejos. Entonces para nosotros que estamos allá abajo no es tan fácil. En mi caso pasaron muchas cosas para que me tuvieran en cuenta. Gracias a Dios el presidente del Fuenlabrada me conocía, me eligió y tuvimos una gran temporada. Pero más allá del resultado, yo fui muy respetado y muy bien tratado acá. De verdad. Por eso decidí volver

-La Liga ACB Endesa, ¿es la NBA de Europa?

-Sí sí. Está entre las 2 mejores ligas del mundo, sin dudarlo eh. Por estructura de estadios, nivel de jugadores, de entrenadores, de árbitros, todo.

-¿A qué aspirás en esta nueva temporada?

-En lo posible a mejorar lo del año pasado que fue un noveno puesto muy valioso pero esta Liga es muy difícil y con dos competiciones a la vez se hace más complicado. Además nos ha tocado un calendario fuerte de inicio, el Barcelona, el Real Madrid, el Hapoel de Jerusalem, el AEK de Atenas por Champions. Pero vamos bien, nos estamos armando, tengo mucha fe en este equipo porque los conozco. Se quedaron siete de la Liga pasada y contrataron cinco nuevos. El cuerpo técnico es el mismo así que no tuve que adaptarme. Entonces si comparo con mi arranque del año pasado mi realidad es otra. Yo ahora estoy muy cómodo y esta ya es mi casa.

Es como dice el Che. El Pabellón de Fuenlabrada, un municipio a 25 kilómetros del centro de Madrid, es su lugar y él a sus 53 años lo transita con una sonrisa ante cada persona que lo consulta para gestionar de la mejor forma un equipo compuesto por locales y jugadores de diversas nacionalidades: un nigeriano, un congoleño, un croata, un esloveno, un mexicano, un inglés y un estadounidense

El base esloveno Luka Rupnik a punto de marcar para el equipo del Che García,
El base esloveno Luka Rupnik a punto de marcar para el equipo del Che García, en el partido del sábado. EFE/ Javier López

Hoy en España, en donde confiesa que se quiere asentar, anteriormente en Venezuela, Puerto Rico, Uruguay, Brasil; García sin dudas ha sido un verdadero trotamundos durante 28 años como entrenador. Con miles de anécdotas para el recuerdo: como cuando en Arabia le pararon un partido que su equipo tenía definido porque los jugadores, los jueces y el público debían cumplir el momento del rezo; y cuando se reanudó se lo empataron porque “se ve que los rivales rezaron mejor”. O como cuando en México se ganó la confianza de la mascota del equipo, un hombre disfrazado de gorila que en los entretiempos no paraba de hacer piruetas sorprendentes. Fue ese gorila que un día escuchó la jugada que iba a realizar el rival y se la informó. Sin embargo el Che, por pedido de su ayudante no cambió la táctica y le empataron con un triple desde la izquierda tal como se lo había anunciado el gorila que después le recriminaba “le dije profesor, le dije”.

Es ese Che enérgico, verborrágico, movedizo que cuando su Venezuela estaba por ganarle a una Canadá con 9 hombres NBA, no paraba de saltar, gritar y chiflar, lo que provocó que directamente el árbitro le tape la boca para callarlo. Así es el oriundo de Bahía Blanca, cuna de grandes del básquetbol argentino, el Che que revolucionó Venezuela y la llevó a la gloria, por lo que fue condecorado por Nicolás Maduro tras conseguir la clasificación a los Juegos de Río y ganarle la final FIBA Americas, a la Argentina de Luis Scola, Chapu Nocioni y Facundo Campazzo.

De la selección vinotinto tuvo que despedirse porque el reglamento de la Liga española a diferencia de otros torneos no permite que un entrenador dirija simultáneamente un club y un país. Se fue pero dejó un enorme y hermoso recuerdo tras ganar también 2 Sudamericanos y la Liga de las Américas de clubes con el Guaros de Lara. Por todo esto y más, el Che tiene un cariño especial por Venezuela en donde dice “viví uno de los momentos más lindos de mi carrera”.

-¿Qué recuerdos tenés de aquella experiencia?

-Todos de felicidad y de alegría. Por cómo me trataron y a dónde llegamos. ¡A dónde llegamos! Hoy a lo lejos lo veo y lo valoro más. Fue todo muy fuerte. Y encontramos que a la Selección la querían mucho, que era la Selección de la gente, que daba alegría y se entregaban. Era un grupo impresionante.

-¿Tenían apoyo gubernamental?

-Sí, mucho apoyo de la federación de básquet y también del gobierno para todas las preparaciones que hicimos. Vinimos 5 años acá a España durante períodos de 30 a 40 días de entrenamientos y todo eso lo pagaba el gobierno. Lo que siempre voy a agradecer a la gente de Venezuela es que cuando me contrató, creyó en mi proyecto y lo siguieron a morir.

(Facundo Pechervsky)
(Facundo Pechervsky)

-¿Y al país cómo lo ves?

-Yo hace mucho que no voy. Leo noticias pero no sé. Hay que estar ahí para hablar. Con la mediatización de todo, debe haber cosas que son ciertas y otras que no. Hay que estar para saberlo. Lo que puedo decir es que cuando yo estuve a mí me trataron como un rey, a nivel personal y profesional. La realidad es que los países de Latinoamérica siempre deambulamos con problemas. Históricamente es así.

-Y en Argentina estuviste hace muy poco, ¿cómo la encontraste?

-Mal. Igualmente aclaro que eso no hizo que piense en venir. En realidad nosotros vivimos permanentemente en crisis. Nos acostumbramos, no nos asusta. Lo que creo que nos pasa a todos es que pensamos “uuhh otra vez, más de lo mismo”. Yo estuve los últimos meses cuando el dolar se escapó a 40 y noté lo que le agarra a la gente. Y la verdad es que a Argentina la vi otra vez complicada, con muchísimas cosas que tiene que arreglar en el momento y que aún no arregló lo que debió solucionarse hace tiempo. No vi bien al país y cuando llegué acá todos me comentaban y me lo decían.
En 2012 y tras ser ayudante de Julio Lamas, García se hizo cargo de la Selección Argentina con la que ganó el Sudamericano de ese año al mando de un equipo alternativo. El Che en definitiva vivió desde adentro el proceso de la generación dorada y es palabra autorizada para analizar la despedida del más grande jugador del básquetbol argentino, Emanuel Ginóbili.

-¿Cómo viviste el cierre de su carrera?

-En lo personal tranquilo porque ya le vimos hacer tantas cosas a este chico que decís “ya está”. El dio lo mejor y tiene más para dar, seguro, pero hizo todo, no te queda nada por ver. Me parece que Manu, más allá de lo que es como jugador es muy inteligente, muy analítico, muy preparado. Tiene una metodología para sus cosas bien fundamentada, entonces sin dudas ha sido lo mejor, sino no se despedía. Todas las decisiones que Manu Ginóbili ha tomado en el básquet han sido acertadas, todas. Por eso tiene la carrera que tiene. Y ante alguien así uno se tiene que quedar tranquilo porque seguramente decidió lo que había que decidir.

-Y ahora sin él, ¿qué?

-Ginóbili, Scola. La Generación Dorada es eso. Después hay que trabajar, hay que ver. No siempre se juntan tantos talentos a la vez. Argentina tiene jugadores pero así como hubo un antes y un después de la Liga Nacional, a nivel Selección habrá un antes y un después de la Generación Dorada.

Fuente: INFOBAE

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