Muchos aficionados argentinos habían comprado entradas hasta la final de este Mundial pensando en que su selección iba a ser primera de grupo. Hoy nos hemos encontrado con muchos de ellos en las inmediaciones del estadio de Luzhniki, en Moscú, pero no para vender sus entradas, sino para entrar al estadio y vivir esta semifinal entre Inglaterra y Croacia.

Por todos es sabida la antipatía que sienten los seguidores de la ‘Albiceleste’ cuando se encuentran al equipo inglés. Ya sea jugando contra ellos o no. Hoy hemos podido palpar parte de ese ‘pique’ histórico, político y deportivo. La hinchada de Messi y Maradona no quería vender sus entradas, les diesen lo que le diesen.

En palabras de muchos de ellos, no apoyan a Croacia, simplemente van en contra de los ingleses y por si las moscas, quieren que la final del próximo 15 de julio la ganen los franceses pese a ser eliminados por ellos.

Iñaki Redondo

Fuente: MARCA

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