En sólo dos listas y cuatro partidos ha sacado del pozo a De Gea, recuperó a Albiol, ha vuelto a enchufar a Bartra, ha dado el mando a Ceballos y reanimó a Alcácer.

Luis Enrique, el resucitador

No hace falta ser un letrado para sentenciar que Luis Enrique ha hecho muchas cosas buenas desde que se ha hecho cargo de la Selección. Entre las más importantes, recuperar la ilusión tras seis años de bajón. También volver a la senda de la victoria. Aunque sea en un torneo importante, como la Liga de Naciones, pero algo menor. Ganar de forma oficial o amistosa a Inglaterra en Wembley, golear a Croacia, finalista hace nada, y machacar a Gales en su casa no es cualquier cosa. Sin embargo, las que más huella están dejando son sus convocatorias (pese a las opiniones que cada uno tengamos), sus matices al estilo y su valentía. En definitiva, sus aportaciones de autor. El seleccionador ha revolucionado el bloque que se arrastró en Rusia, ha confiado en los pilares más jóvenes y, sobre todo, ha resucitado a varios jugadores. El más necesario es De Gea, que acabó el Mundial sentenciado. Pero a ellos hay que unir dos jugadores que ya estaban olvidados como Bartra y Albiol; a Ceballos, que ya tenía cara de suplente, y Alcácer, que no jugaba con España desde hace dos años y en Cardiff pareció que tan sólo eran dos días.

De Gea encajó el 91,6% de los disparos que le hicieron en el Mundial. Sólo atajó uno de 12, así que más de algún seguidor ya lo dio por enterrado. Las encuestas le condenaron y en los siguientes meses hasta la primera lista incluso volvió a salir el nombre de Casillas a la palestra. Ahora, únicamente tres meses después de que Luis Enrique cogiera el timón, De Gea ha jugado tres partidos y sólo ha encajado un gol, dejando una exhibición en Londres para el recuerdo y varias paradas de mérito frente a Croacia.

Lo de la defensa tampoco tiene desperdicio. Albiol no jugaba con la Selección desde el 31 de marzo de 2015 (derrota ante Holanda), pero el técnico le ha vigilado bien pese a estar en Nápoles. Ante Gales fue titular e hizo un partido muy completo. A sus 33 años disputó su 52º partido con La Roja y parece que no va a ser el último. Bartra, que se cayó del Mundial por sorpresa, también ha regresado con fuerza: no iba citado desde noviembre de 2017 e hizo su primer gol como internacional en su partido 14º. Ahora pone rumbo a Sevilla para jugar el próximo lunes ante Inglaterra en su Benito Villamarín.

Luis Enrique también puede apuntarse un tanto en medio campo con Ceballos. Las titularidades que en la actualidad acumula en el Madrid y en la Selección comenzaron con una decisión suya. Primero, la de convocarle tras el poco peso que tuvo en su club la temporada pasada de la mano de Zidane. Y luego, por darle el mando a las primeras de cambio. El centrocampista jugó todo el partido ante Croacia (6-0) y brilló. Esta vez, frente a Gales, también jugó el partido completo a un gran nivel. Hay Ceballos para rato.

Con Alcácer conviene hacer un aparte. El delantero no contaba en las quinielas para regresar a la Selección. Sus dos años de penitencia en el Barcelona le lastraron (15 goles en 50 partidos, 1 cada 152 minutos) y le dejaron sin la última Eurocopa y sin Mundial. Su anterior aparición con España había sido el 27 de marzo de 2016. Luis Enrique, que precisamente no lo utilizó demasiado en su último año en el Camp Nou (1.386 minutos de 5.130 posibles), ha sabido leer y aprovechar el buen momento del delantero en Alemania, donde se fue cedido a las filas del Borussia Dortmund. El asturiano entendió que era el momento de que Alcácer trasladara su racha en el exilio (7 goles en 171 minutos) a la Selección. Dicho y hecho: le dio la titularidad en su regreso y el ariete respondió con un doblete. Si Luis Enrique no es un resucitador, se parece demasiado.

Alfredo Matilla

Fuente: AS

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Temas: Categorías: Deportes

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