Simeone se guardó un cambio hasta el final para darle la oportunidad de despedirse sobre el terreno de juego y cerrar su última campaña como colchonero con un título europeo.

Torres entró en el 90' y levantó la copa junto a Gabi

Los atléticos sufrieron hasta el final ante el Olympique de Marsella. No tanto por el devenir del encuentro, que estaba más que sentenciado, sino porque Fernando Torres no dejaba de calentar en la banda, pero no entraba al terreno de juego.

Pero Simeone, aún desde la grada, lo tenía todo planificado y reservó un cambio para el final para dar entrada al mítico delantero rojiblanco. Fue por Antoine Griezmann, en el minuto 90 de partido. El francés, aplaudido por su gente, se fundió en un abrazo con Torres antes de lo que sería la ovación de la noche.

Apenas pudo tocar el balón en el par de minutos que estuvo sobre el terreno de juego, pero tuvo la oportunidad de despedirse sobre el césped de las competiciones europeas y, de lo que es más importante, del Atlético de Madrid.

Pero el momento en el que todos los focos estaban sobre la figura de Torres fue en la entrega de la copa. El capitán Gabi, a sabiendas de lo que significaba este título para el delantero, le hizo un gesto y ambos levantaron el trofeo juntos, representando así los valores y la unión del conjunto rojiblanco.

As.com

Fuente: AS

Share

Video Destacados

Ad will display in 10 seconds