El actor cambia de registro y consolida el éxito de la segunda etapa de su carrera con el estreno de su propio programa de entrevistas

Alec Baldwin arranca esta semana una nueva carrera. A su larga lista de créditos como actor de cine y televisión, candidato al Oscar con The Cooler (2003) y tres veces ganador del Emmy, el último gracias a sus parodias de Donald Trump en Saturday Night Live, suma ahora un nuevo trabajo:  presentador de un magazine televisivo que lleva su nombre, The Alec Baldwin Show. Se trata de un formato talk show que arranca en la cadena ABC de la televisión estadounidense el próximo 14 de octubre y que va a contar entre sus invitados con compañeros de trabajo como Robert DeNiro o Kerry Washington. El programa ya emitió un primer episodio a modo de adelanto para calentar motores el pasado 4 de marzo, después de la entrega de los Oscars. 

Se trata de un nuevo logro para el intérprete de 60 años en un momento dulce de su carrera después de haber pasado por unos años en los que parecía que su fama se diluía al mismo tiempo que aumentaban sus problemas personales. Fue el éxito de la serie Rockefeller Plaza (2006-2013) el que abrió a Baldwin la puerta a un segundo acto en su carrera y ahora su fama le ha elevado a la estratosfera. En el plano privado y en paralelo a su regreso a las pantallas, la estabilidad parece acompañarle desde que se casó en 2012 con Hilaria Thomas, con quien el pasado mes de mayo tuvo a su cuarto hijo, el quinto si se cuenta a Ireland Baldwin, de 22 años, modelo y fruto de su relación con Kim Basinger.

Solo en los últimos dos años ha participado en unos doce títulos de cine o televisión y ha escrito dos libros. Además el actor es uno de los beneficiados por el hecho de que Donald Trump ocupe la Casa Blanca. Baldwin se ha convertido en su mayor imitador, un trabajo que sigue hasta el propio presidente aunque solo sea para criticarle.

Alec Baldwin y su esposa Hilaria, con tres de sus hijos el día 6 de este mes
Alec Baldwin y su esposa Hilaria, con tres de sus hijos el día 6 de este mes en el Festival de cine de los Hamptons, Nueva York. Eugene Gologursky Getty Images

El salto que está a punto de realizar –presentar su propio magazine de televisión– se considera una de las decisiones más arriesgadas de este polémico intérprete, entre otras razones porque en 2013 ya lo intentó y fue un estrepitoso fracaso. En la cresta de la ola gracias a su trabajo como el temperamental pero a veces tierno ejecutivo televisivo Jack Donaghy al que daba vida en Rockefeller Plaza, Baldwin probó suerte con un magazine vespertino. El programa fue cancelado solo cinco días después de su estreno en antena tras el escándalo que generó el supuesto insulto homófobo que el actor dirigió a un fotógrafo apostado a la puerta de su casa.

Han pasado cinco años desde ese primer intento y en su día Baldwin se disculpó del incidente (aunque negó haber pronunciado tal insulto). Pero la polémica sigue a este actor sin filtro donde quiera que vaya. En plena promoción de su nuevo programa el actor, que este año cuenta entre sus estrenos con la última entrega de Mision Imposible y la nueva versión de Ha nacido una estrella, ha vuelto a causar sorpresa por unas declaraciones a la revista The Hollywood Reporter. En la entrevista asegura que desde el éxito conseguido con sus parodias de Trump los negros le adoran. “Por donde quiera que voy los negros se vuelven locos. Quizá porque son los que más temen a Trump”, incide.

Baldwin hizo estas declaraciones pronunciando por delante de sus palabras un “no quiero que se me malinterprete”. Pero su comentario sobre la simpatía que le profesa la comunidad negra ha prendido la mecha. “¿Cada vez que quiero que @AlecBaldwin me caiga bien le llamas cerda a tu hija, golpeas a alguien o dices tonterías como estas?”, comenta uno de sus seguidores resumiendo en Twitter algunos de los momentos más bajos de la carrera del actor. Otro añade que el intérprete, que estuvo casado con Kim Basinger, lo estropea todo cuanto abre la boca. “La única razón por la que se le dan tan bien los narcisistas rabiosos es porque se cuenta entre ellos”, sentencia el airado tuitero.

En la misma entrevista Baldwin expresa sentimientos contradictorios sobre el movimiento #Metoo. Con anterioridad ya creó polémica defendiendo a algunos de los nombres salpicados por este escándalo, como el de Woody Allen con quien trabajó en un par de ocasiones. Según indica a The Hollywood Reporter no cree que el movimiento sea “una caza de brujas” dada las verdades que está sacando a la luz. Pero también recuerda que una actriz le dijo que la habían llamado de un medio interesados en su posible relación con él cuando ambos trabajaron juntos en la década de los 80 y ella era menor de edad. “Pensé ¡Están buscando gente! Necesitan leña fresca y vienen a por mi”, ha compartido en la entrevista. 

Aún así no piensa alejarse del tema y quiere invitar a su programa a la actriz Mira Sorvino, una de las primera víctimas que habló abiertamente sobre cómo Harvey Weinstein acabó con su carrera. “Siempre me pregunté qué pasó con Mira Sorvino. Alguien con tanto talento y tan guapa y cómo le torpedeó la carrera”, comenta Baldwin de la ganadora del Oscar por Poderosa Afrodita. Según la entrevista su opinión ha cambiado sobre otra de las pioneras del movimiento #Metoo, Rose McGowan, a la que pensaba invitar al programa pero que ahora describe como “líder de su propio gang”.

Rocío Ayuso

Fuente: EL PAÍS

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Temas: Categorías: Entretenimiento

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