En Roar, animales salvajes “actuaban” con las personas. Hubo 70 heridos. 

La película fue estrenada el 12 de noviembre de 1981 y no tuvo éxito (Screens...
La película fue estrenada el 12 de noviembre de 1981 y no tuvo éxito (Screenshot: Roar)

Muchas películas en la historia del cine fueron un peligro para sus protagonistas por las escenas de alto riesgo, pero ninguna se compara con Roar (1981). En el film, dirigido por Noel Marshall, se usaron decenas de leones, tigres, pumas y panteras sin entrenamiento, que atacaron a todo el elenco.

Así es la película en la que los leones casi se comen al elenco

Los felinos se criaron en Sherman Oaks, la casa que compartían el director y su mujer (Screenshot: Roar)

La idea surgió en 1969, cuando el productor y su mujer, la actriz Tippi Hedren, se encontraban en una reserva de caza en Mozambique, África, y vieron algo que les llamó la atención: una cabaña abandonada con 30 leones salvajes en su interior. La pareja, comprometida por los derechos de los animales, pensó que llevar al cine una película con semejante escena sería original.

A principios de la década del 70, Marshall comenzó el proyecto. Él mismo financió la película e hizo que toda su familia formara parte de ella: los dos hijos del productor y Melanie Griffith, hija de la actriz.

Así es la película en la que los leones casi se comen al elenco

Los leones atacaron a todo el elenco, pero no hubo muertos. (Screenshot: Roar)

Así es la película en la que los leones casi se comen al elenco

Marshall invirtió US$ 17 millones en la película y sólo recaudó US$ dos millones.

Mirá también

Y "Coco " le ganó a "Pantera negra"

La película iba a tratarse de un científico que vivía en armonía con los felinos, protegiéndolos de los cazadores y hasta participó un elefante. Si bien la película estuvo filmada en California, tuvo una ambientación africana.

Para llevar a cabo el proyecto, Marshall invirtió US$ 17 millones y crió en su casa de Sherman Oaks, 132 leones, tigres, pumas y panteras, con quienes comía y dormía las 24 horas. Pero no los entrenaba, sólo los dejaba crecer libremente.

Un rodaje que se convirtió en un infierno

Marshall y Hedren siempre pensaron que estarían a salvo de los felinos, a quienes llamaron “los adolescentes”. De hecho, razonaron que criarlos con sus hijos minimizaría las posibilidades de que fueran atacados.

Sin embargo, cuando los animales crecieron el rodaje se convirtió en un infierno: hubo arañazos, mordeduras, golpes y fracturas de huesos, al punto que su hijastra y su esposa tuvieron que ser hospitalizadas por las heridas.

Así es la película en la que los leones casi se comen al elenco

Luego del ataque de un león, Marshall tuvo que ser internado por gangrena. (Screenshot: Roar)

Así es la película en la que los leones casi se comen al elenco

Los animales no fueron entrenados para la película. (Screenshot: Roar)

“Parecen rehenes a quienes se les obliga a interpretar papeles a punta de pistola. El mensaje de Roar es la convivencia pacífica entre especies, pero ese mensaje se contradice escena tras escena en el que los leones destrozan cosas, comen cosas, saltan sobre cosas y generalmente asustan a los demás”, dijo el crítico de cine Matt Singer, en Screen Sruch.

Los integrantes del elenco y del equipo técnico se vieron forzados a convivir con animales salvajes que, a su vez, no estaban preparados para convivir con ellos. 70 personas pusieron su vida en riesgo y uno de los casos más graves fue el del director de fotografía Jan de Bont, cuando un león le arrancó el cuero cabelludo y tuvieron que darle 220 puntos. Increíblemente, volvió al set de filmación.

Marshall fue atacado en reiteradas oportunidades, al punto que tuvieron que internarlo por gangrena. Hedren se fracturó una pierna en una secuencia en la que se cayó del elefante Timbo porque no tenía protección y, posteriormente, le diagnosticaron gangrena cuando fue mordida en el cuello por uno de los felinos.

Así es la película en la que los leones casi se comen al elenco

Hedren con el elefante, antes de fracturarse la pierna (Screenshot: Roar)

Así es la película en la que los leones casi se comen al elenco

Melanie Griffith fue brutalmente arañada por un león, al punto que tuvo miedo de quedar desfigurada para toda la vida. (Screenshot: Roar)

Mirá también

Hubert de Givenchy y Audrey Hepburn: las fotos de una alianza de película

Griffith, por su parte, fue arañada por un león y tuvo que someterse a una cirugía de reconstrucción facial, temiendo quedar desfigurada por el resto de su vida. Dicha escena, formó parte de la película final. “Mamá, no quiero terminar el rodaje con la mitad de mi cara arrancada”, le dijo a Hedren.

Desastre de taquilla y reestreno

Después de filmar durante cinco años, Roar se estrenó el 12 de noviembre de 1981 y la recaudación fue un desastre: 2 millones de dólares. La productora Filmways intentó sin éxito venderla como una “comedia feroz” para atrapar espectadores.

Pero hace tres años, John Marshall, uno de los hijos de Noel, firmó un contrato de división de derechos con Drafthouse y decidieron reestrenarla en estilo documental. La cinta se llamó “Roar: la película más peligrosa jamás hecha – La extraña verdad”.

El hijo del director explicó que el error en los ’80 fue venderla “como una película familiar”: “Nosotros revertimos la perspectiva y la presentamos de modo hiperbólico, porque es imposible mirar y no quedar atónito, con la boca abierta por el desconcierto que genera”.

Clarin.com

Fuente: CLARIN

Share

Video Destacados

Ad will display in 10 seconds