Camille Gottlieb, la más rebelde de los tres hijos de la princesa, utiliza la herramienta de la red social ‘Hazme una pregunta’ y descubre facetas de su vida poco conocidas

Camille Gottlieb (izquierda) y la princesa Estefanía de Mónaco, en la 41 edic...
Camille Gottlieb (izquierda) y la princesa Estefanía de Mónaco, en la 41 edición del Festival Internacional de Circo de Monte-Carlo, en enero de 2017. GTRESONLINE

La menor de los hijos de la princesa Estefanía de Mónaco, Camille Marie Kelly Gottlieb, ha mostrado ser una gran aficionada a las redes sociales. La joven, que el 15 de julio cumplió 20 años, se ha sincerado a través de su cuenta de Instagram, en la que cuenta con 55.000 seguidores. Además de exponer imágenes de su día a día, como sus vacaciones o su fiesta de cumpleaños, ha decidido utilizar la función “Hazme una pregunta” de la red social para revelar aspectos de su vida hasta ahora poco conocidos, que la revista Hola y el medio francés Purepeople pudieron recoger. 

Camille Gottlieb ha descubierto todo tipo de aspectos sobre su vida, desde la más íntima hasta la más pública, y ha aprovechado para acallar los rumores sobre una posible relación con el futbolista del París Saint-Germain, Kylaian Mbappé, al que conoció en mayo de 2017 cuando él jugaba en el A. S. Mónaco. “¿Son verdad los rumores de Mbappe?”, le preguntaron, a lo que respondió enfática: “No y es la última vez que respondo a estos temas”. La imagen que Camille compartió entonces en su cuenta de Instagram, acompañada de un mensaje con el apellido del futbolista y un corazón, desató los rumores. Ambos coincidieron en los jardines del palacio de Mónaco durante la recepción que los príncipes Alberto y Charlene dieron a todos los jugadores del equipo tras ganar la liga francesa después de 17 años.

Gracias al cuestionario de Instagram se sabe además que Camille es soltera y que no tiene que cumplir ciertas obligaciones de acuerdo con el protocolo del principado en su vida privada. También ha mostrado su faceta más política, al asegurar que dejaría sus privilegios como princesa antes que dejar de defender los derechos de los animales. “Preferiría privarme de ciertas cosas por el bienestar animal”, respondió la joven que tiene en su finca varios animales, entre ellos dos elefantes, a los que ha salvado. Tampoco ha dudado en defender a la comunidad LGTBI. “Yo apoyo a la comunidad gay al 10000%”, respondió.

La joven estudia comunicación en Niza (desde el pasado octubre), habla tres idiomas (francés, italiano, inglés y está aprendiendo ruso). Otras facetas curiosas de su vida son que prefiere la pasta a la pizza, entre el queso mozzarella y el queso de cabra, escoge el primero y es más de castaño con ojos claros que de rubio. Sus películas favoritas son Chicas malas, El Grinch y Un Hombre Ideal. Le encanta Every breath you take de The Police, Victoir de Shy’m, y Shameless de The Weeknd. Además de sus hermanos más conocidos,Louis y Paulina Ducret, hijos también de Estefanía de Mónaco, tiene dos hermanos pequeños, Thomas y Maxime, por parte de su padre.  

No es la primera vez que Camille utiliza las las redes sociales para dejar claras sus ideas o responder a sus detractores. Hace dos años se enfrentó a quienes la criticaban por su ritmo de vida y por su físico. “Me he encontrado con algunos comentarios muy crueles en foros, blogs y otros sitios. Vuestros insultos, mensajes y reflexiones son ridículos. Yo no soy ‘la hija de Estefanía Grimaldi’, yo soy hija de mi madre, como cualquier otra persona”, escribió entonces en su cuenta de Instagram, en la que apenas contaba con 15.000 seguidores.

Camille es fruto de la relación entre Estefanía de Mónaco y su guardaespaldas Jean Raymond Gottlieb, con quien no llegó a contraer matrimonio, por lo que su hija no forma parte de la línea de sucesión al trono de Mónaco. A diferencia de sus hermanos mayores Louis (26 años) y Paulina Ducruet (24), que sí forman parte de la línea sucesoria del Principado, a ella parecía haberle tocado un papel secundario en la familia, al menos de cara al público. Pero a Camille Gottlieb parece no importarle mucho y está dejando señales contundentes de que tiene el mismo carácter rebelde y enérgico de su madre, y que comparte los rasgos elegantes de su abuela, la princesa Grace de Mónaco.

El País

Fuente: EL PAÍS

Share

Video Destacados

Ad will display in 09 seconds