Los Windsor celebran este año su segundo enlace real, también de una nieta de Isabel II y también en su castillo favorito, pero con una proyección pública mucho menor que la de Enrique y Meghan

Este viernes, Isabel II tendrá que volver a sacar sus mejores galas para celebrar la boda de otro de sus nietos. Tras la boda del príncipe Enrique con Meghan Markle el pasado 19 de mayo —un enlace que siguieron millones de personas en todo el mundo y que despertó una expectación incluso mayor que la de su hermano mayor, el príncipe Guillermo, con Kate Middleton, celebrada en 2011—, ahora le llega el turno a Eugenia de York, la sexta de sus ocho nietos. 

Pero, ¿quién es Eugenia y quién es Jack Brooksbank, su casi desconocido prometido? ¿Por qué tiene interés esta boda? ¿Quién la paga? Aquí, las respuestas a todas esas dudas.

La novia: Eugenia de York

La protagonista de la boda es Su Alteza Real la princesa Eugenia Victoria Elena de York. Nacida el 23 de marzo de 1990 en el hospital de Portland, en Londres, es la sexta nieta de la reina Isabel II (después de Enrique y Guillermo, hijos del príncipe Carlos;  de Peter y Zara Philips, hijos de la princesa Ana; y de su propia hermana, Beatriz) y ahora mismo ocupa el noveno lugar en la línea de sucesión al trono británico.

Eugenia, de 28 años, sigue teniendo un cierto papel protagonista en la casa real británica y en ocasiones representa a la reina, pero tiene su propio trabajo en una galería de arte y es patrona de distintas asociaciones. Su papel se irá reduciendo cuando Carlos o Guillermo sean reyes. De hecho, es una de las pocas en la familia que tiene un perfil personal, público y oficial en redes sociales: tiene 342.000 seguidores en su perfil de Instagram. Así, aunque está dentro de la familia real, la de Eugenia no puede considerarse del todo una boda real.

El novio: Jack Brooksbank

El prometido de Eugenia es Jack Brooksbank, de 31 años y su novio desde hace ocho años. También londinense, es hijo de una contable y un empresario y estudió en la prestigiosa Stowe School, aunque no fue a la universidad. Entonces empezó a trabajar como camarero y trabajó en diversos y exclusivos bares y pubs de los barrios más caros de Londres. En uno de ellos conoció al príncipe Enrique y este le presentó a Eugenia, su prima. El encuentro tuvo lugar en Verbier, Suiza, en 2010, cuando ella tenía 20 años y él, 24. Allí celebraron la llegada de este año nuevo, 2018, poco antes de comprometerse en Nicaragua y más tarde de anunciar su compromiso, el 22 de enero.

El joven creó una empresa de vinos y licores y es imagen de la marca Casamigos, el famoso tequila de George Clooney y Rande Gerber (que vendieron hace un año). De ahí que los Clooney puedan hacer doblete en las bodas reales de este año: si en la de Enrique y Meghan hace seis meses fueron de los más elegantes, en esta se les espera con altas expectativas.

Los padres de ella: Andrés de York y Sarah Ferguson

Andrés de Inglaterra, tercero de los cuatro hijos de Isabel II, y Sarah Ferguson comenzaron su noviazgo en 1985 gracias a Diana de Gales, amiga de la novia y ya esposa del príncipe Carlos. Se casaron en julio de 1986 en la abadía de Westminster y tuvieron dos hijas, Beatriz y Eugenia. Tras un buen puñado de escándalos, infidelidades y peleas, llegó el divorcio, en 1992.

Tras su divorcio, Andrés y Sarah han seguido manteniendo una relación cordial, y a menudo se les ve juntos con sus hijas o de vacaciones. Ferguson, que tantos quebraderos de cabeza le dio a Isabel II, mantiene hoy una relación cordial con la soberana, aunque no acude a actos como miembro de la familia real. Por supuesto, se la espera en la boda de su hija, aunque no se sabe exactamente si al lado de su amigo y exmarido.

La real abuela: Isabel II

Isabel II acudirá a la boda de su nieta en Windsor. En principio, es de esperar que la acompañe su marido, el duque de Edimburgo, retirado hace poco más de un año.

Al contrario que a Guillermo y Kate (duques de Cambridge) y a Enrique y Meghan (duques de Sussex), no se espera que la reina otorgue un título a los novios. 

Eugenia y Beatriz de York en un acto en la ONU, en Nueva York, en julio de 2018.
Eugenia y Beatriz de York en un acto en la ONU, en Nueva York, en julio de 2018. GTRESONLINE

La importancia de la dama de honor: Beatriz de York

La casa real británica anunció el miércoles lo que llevaba meses siendo un secreto a voces: que la dama de honor de la novia será su hermana, la princesa Beatriz, dos años mayor que ella. Ambas hermanas están muy unidas y suelen acudir juntas a los actos de la familia real. El padrino de Jack será Thomas, también su hermano. 

Así, Beatriz ocupará un lugar similar al de Pippa Middleton en la boda de Guillermo y Kate: un papel muy visible y mediático que la pondrá en el foco. 

Los pajes: Jorge, Carlota, primos ‘royals’ e hijos de estrellas del pop

Parece que los hijos mayores de los duques de Cambridge se han tomado muy en serio lo de ser pajes de las bodas. Ya lo fueron en las de sus dos tíos: Pippa Middleton (ahora Matthews), en mayo de 2017, y en la de Harry y Meghan, donde se convirtieron en protagonistas con sus divertidos gestos.

Además de ellos, serán pajes Savannah e Isla Philips, de 7  y 6 años, hijas de Autumn y Peter Phillips (hijo de la princesa Ana); Mia Tindall, de cuatro años, hija de Mike y Zara Tindall (también hija de la princesa Ana); Maud Windsor, de cinco años (prima lejana y ahijada de Eugenia); Louis de Givenchy, de seis años (hijo de Olivier y Zoe de Givenchy) y Theodora, de seis años, hija del cantante Robbie Williams. También estarán presentes sus primos, Lady Louise y el vizconde James, de 4 y 10 años.

Los invitados

Poco se sabe de la lista de invitados de la pareja, pero entre ellos se espera a los Clooney, por su relación con el novio, y quizá también a Rande Gerber y Cindy Crawford, los otros socios del tequila. También estará presente Robbie Williams, al ser su hija dama de honor.

Las familias reales europeas no están invitadas porque Eugenia es un miembro menor de la casa real británica, aunque podría ir algún integrante de alguna casa real por especial cercanía con los novios o con el príncipe Andrés. 

Además, 1.200 personas han podido apuntarse para ver la boda desde los terrenos del palacio. Entre los invitados estarán algunas de las causas benéficas que apoyan los novios. En concreto, trece de ellas: el Real Hospital Nacional de Ortopedia, el Fondo contra el Cáncer Adolescente, Street Child (cofundada por Sarah Ferguson, para proveer educación a niños de países desfavorecidos), el Ejército de Salvación, el Fondo de la ONU para la violencia contra las mujeres, Key to Freedom (para ayudar a mujeres emprendedoras de Bengala), la organización Apoyo a los Veteranos Heridos, The Big Cat Sanctuary (de protección de felinos), Elephant Family (por los elefantes asiáticos), Project O (contra el plástico en los océanos), Charity: Water (para proporcionar agua limpia en países en desarrollo), The Print Room (para apoyar el arte joven) y Tate Young Patrons (para jóvenes que quieren iniciarse en la compra de arte).

El lugar: Windsor

El de Windsor es el castillo favorito de Isabel II. La familia real ha dormido en él la noche de antes del enlace, como indica su estandarte, que se alzó poco antes de las cinco de la tarde del jueves. Situado a apenas una hora de Londres y de fácil acceso en coche o tren, la soberana pasa allí largas temporadas y muchos fines de semana. De hecho, sufrió mucho cuando un incendio asoló una de sus alas y algunos de sus históricos tesoros hace 26 años, en noviembre de 1992.

En esa misma capilla de San Jorge donde tendrá lugar la ceremonia se casaron diversos reyes y descendientes de la reina Victoria, así como el príncipe Eduardo, hijo menor de Isabel II, con Sophie Rhys-Jones, en 1999, e incluso el príncipe Carlos en segundas nupcias con Camila Parker-Bowles. Y, por supuesto, Enrique y Meghan el 19 de mayo. 

Boda con polémica

La boda de la princesa está pagada por la reina y por los fondos de la familia real, que cada año cuenta con una asignación estatal. Sin embargo, un grupo de contribuyentes británicos (más de 30.000) han firmado una petición en la que exigen que la familia real se encargue de todos los gastos, también los colaterales (como el cierre de carreteras o la limpieza de los terrenos de Windsor). Aseguran que “una boda real es un evento privado y personal revestido como si de una ocasión nacional se tratara”. “Ello implica”, aseguran, “que las bodas reales se usen como ejercicios de relaciones públicas y que se espere que el contribuyente pague buena parte de los costes”.

Además, el príncipe Andrés, frustrado por no tener un protagonismo como el de Enrique y Meghan, ha peleado para que algún canal de televisión retransmita el enlace. La BBC lo descartó “por falta de interés del público”, y finalmente lo dará ITV en todo el Reino Unido.

La ceremonia: tiempos y lugares

Toda la ceremonia tendrá lugar en Windsor y sus terrenos. Se espera que lleguen invitados desde las 9.30 de la mañana (hora peninsular española), los de mayor rango a partir de las 11 y los novios a las 12. 

En la ceremonia, oficiada por el deán de Windsor, actuarán Andrea Bocelli y la Real Filarmónica, de la que es patrón Andrés, el duque de York. Tras la boda, habrá una procesión por los terrenos del castillo y por el pueblo.

Dónde y cómo seguirlo

Para quienes vivan en el Reino Unido, el enlace podrá verse en ITV. En España, DKiss lo retransmitirá desde las 10.30 de la mañana. 

La casa real británica ha creado también una página web para conocer más detalles. Además, los canales oficiales del príncipe Andrés y de la familia real británica (tanto en Facebook como en Twitter, Instagram y YouTube) irán retransmitiendo los mejores momentos del enlace. Las retransmisiones en directo comenzarán a las 11 de la mañana, hora peninsular española.  

María Porcel

Fuente: EL PAÍS

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Temas: Categorías: Entretenimiento

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