Varios artistas habían llamado a un boicot al evento como muestra de apoyo a Colin Kaepernick, el exquarterback que hincó una rodilla durante el himno nacional para denunciar los abusos policiales contra afroamericanos

Tras meses de incertidumbre, la NFL (Liga de Fútbol Americano, por sus siglas en inglés) finalmente ha confirmado la contratación de la banda Maroon 5, y de los raperos Travis Scott y Big Boi para el espectáculo del medio tiempo de la próxima Super Bowl. El anuncio se produce después de que artistas como Rihanna, Pink y Nicki Minaj rechazaran participar en el evento, uno de los mayores espectáculos deportivos de Estados Unidos, que este año se llevará a cabo el 3 de febrero en Atlanta (Georgia). Su negativa fue en apoyo del exquarterback de los San Francisco 49ers Colin Kaepernick, que fue multado por negarse a ponerse de pie durante el himno nacional, en señal de protesta por los abusos policiales sufridos por afroamericanos.

Los primeros rumores de que la banda liderada por Adam Levine fuese a subirse al escenario en la final de la liga profesional de fútbol surgieron en septiembre. Semanas después los medios locales señalaban al hecho de que algunos artistas habían dejado pasar la oferta y que otras estrellas, como la actriz Amy Schumer, hacían directamente un llamamiento para boicotear el encuentro. “Una vez que eres testigo de la profunda desigualdad y del infinito racismo en tu país, por no mencionar la brutalidad policial y los asesinatos, ¿por qué no arrodillarte junto a tus hermanos? Me gustaría que Maroon 5 se echase atrás como ha hecho Rihanna. Personalmente he comentado a mis representantes que no haré el anuncio de la Super Bowl este año […] Golpear a la NFL a través de los anunciantes es el único modo de hacerles daño”, escribió en octubre la humorista en su cuenta de Instagram. 

Pero el mundo del espectáculo no fue el único que quiso hacer un gesto de protesta en contra de la Super Bowl. En noviembre pasado se inició una colecta de firmas en la plataforma Change.org para solicitar a Maroon 5 que renunciara a ser parte del espectáculo. “Kaepernick arriesgó su carrera al hincar la rodilla por la igualdad, y la NFL lo castigó por ello. Hasta que la Liga no cambie sus políticas y apoye el derecho constitucional de los jugadores a protestar, ningún artista debería aceptar trabajar con la NFL”, leía la publicación que hasta este lunes tenía más de 84.000 firmas. “Maroon 5 tiene la oportunidad de ponerse del lado correcto de la historia. Si no lo hacen, serán siempre recordados por haber elegido a la NFL por encima de los jugadores. […] Escuchad, Maroon 5: los estadounidenses miran a los artistas y a las celebridades como líderes y vosotros tenéis la oportunidad de usar vuestra influencia para mandar un mensaje”.   

El rapero Travis Scott, por su parte, estuvo dudando varias semanas sobre si aceptar la oferta de acompañar a la banda estadounidense en el escenario. Finalmente ha hecho a cambio de que la NFL lo acompañe en una donación conjunta de 500.000 dólares (435.000 euros) a Dream Corps, una organización que trabaja por diferentes causas sociales, según anunció la agencia de noticias Reuters.

Los raperos Travis Scott (izquierda) y Big Boi (derecha).
Los raperos Travis Scott (izquierda) y Big Boi (derecha). AP

La polémica con Kaepernick surgió por primera vez en 2016, cuando el jugador, de ahora 31 años, decidió mantenerse sentado durante la entonación del himno nacional en un partido, después de una ola de asesinatos a hombres afroamericanos en manos de policías locales. En encuentros posteriores, se puso con una rodilla en el suelo, un gesto que proyectaba una imagen de respeto y a la vez de disidencia. Esa forma de protesta del también afroamericano, que rápidamente fue imitada por decenas de futbolistas en ligas profesionales, universitarias y escolares, fue recibida como un desprecio por parte del presidente Donald Trump y parte del público más conservador.

La respuesta de la NFL fue la de multar económicamente a cualquiera que no se pusiera en pie durante el himno, mientras que Kaepernick fue apartado del deporte al no ser contratado por ninguno de los otros equipos de la Liga, tras disolver su contrato con los San Francisco 49ers.  Actualmente el deportista, quien no ha jugado un partido profesional desde marzo de 2017, se encuentra en una disputa legal con la NFL, a quien acusa de conspiración para no contratarlo desde su gesto de protesta. 

El País

Fuente: EL PAÍS

Share
Temas: Categorías: Entretenimiento

Video Destacados

Ad will display in 09 seconds