La actriz, que ha mantenido un férreo blindaje respecto a su relación con Isabella y Tom Cruise, afirma que “daría la vida por ellos”

Nicole Kidman fue nombrada este año por la revista Time una de las 100 personas más influyentes del mundo, continúa cosechando éxitos y premios con sus interpretaciones y mantiene un feliz matrimonio con el cantante neozelandés de country Keith Uban. La pareja se casó el 25 de junio de 2006 y tienen dos hijas, Sunday Rose, de 10 años y Faith Margaret de ocho que nació mediante gestación subrrogada.

No se sabe mucho sobre ellas porque la actriz siempre ha preferido mantener a resguardo su vida privada, pero en marzo de 2017 unas fotografías de la familia al completo, captadas en el aeropuerto de Sidney, provocaron la misma curiosidad que si se tratara de dos estrellas del rock. Sunday Rose más parecida a su padre y Faith Margaret más cercana a los rasgos de su madre.

Pero si sus dos hijas menores están a resguardo, aún más misteriosa es la relación de la actriz australiana con sus dos hijos mayores, Isabella y Connor, de 25 y 23 años respectivamente, a quienes adoptó mientras estuvo casada con Tom Cruise, el archifamoso intérprete de la saga Misión imposible. Tras la ruptura de la pareja en 2001 el silencio sobre ellos y la Cienciología, la doctrina que procesan y de la que Cruise es uno de sus destacados valedores, ha sido la máxima de Nicole Kidman. Esta actitud y el hecho de que prácticamente no existan imágenes de la actriz junto a sus hijos mayores han llegado a generalizar la creencia de que no existe relación entre ellos.

Connor y Bella Cruise en Londres en 2015.
Connor y Bella Cruise en Londres en 2015. Instagram

Una entrevista con la revista australiana Who ha roto el silencio de la actriz sobre Isabella y Connor y también la falsa impresión de que había renunciado a su papel de madre con sus dos hijos mayores. “Soy muy reservada sobre ellos”, ha manifestado la actriz a la revista. “Tengo que proteger esa relación. Pero lo que sí sé al 150% es que renunciaría a mi vida por mis hijos”

También por primera vez hace una referencia directa a sus hijos y su relación con la Cienciología: “Son adultos. Son capaces de tomar sus propias decisiones. Han tomado la decisión de ser cienciólogos y como madre, mi trabajo es amarlos”. “Yo soy un ejemplo de tolerancia, es en lo que creo”, continúa explicando, “que no importa lo que haga tu hijo, que tiene amor y que sabe que estoy aquí”. Kidman hace hincapié en este aspecto del cariño y afirma que cree que es lo que más importa para un niño, para un hijo: “Ese es nuestro trabajo como padres, ofrecer siempre amor incondicional”.

El hecho es que Bella Cruise se casó en secreto en 2015 con el consultor Max Parker y ninguno de sus padres estuvo presente en su boda. A pesar de los rumores, fuentes cercanas a Kidman manifestaron entonces que ella estaba feliz con la boda de su hija. Madre e hija se encontraron en el verano de 2016 en Londres, donde vive Isabella, y fue entonces cuando conoció al marido de su hija. “Fue un momento muy emocionante para todos ellos”, dijeron entonces, “Nicole no tardó en ponerse a llorar y Bella la siguió”. Según se informó en ese momento, la actriz llevaba tiempo intentando recuperar los lazos con su hija y el pasado mes de febrero el nombre que Isabella Cruise eligió para la marca de ropa que lanzó al mercado daba fé de que no renunciaba a su madre. BCK, acrónimo de Bella, Cruise, Kidman, fueron las siglas bajo las que lanzó una colección de camisetas y la forma de afirmar que no reniega de ninguno de sus progenitores.

Nicole Kidman y Keith Urban con sus hijas Faith Margaret and Sunday Rose en m
Nicole Kidman y Keith Urban con sus hijas Faith Margaret and Sunday Rose en marzo de 2017 en Sidney. Getty

Nicole Kidman ha hablado en alguna otra ocasión sobre su faceta como madre y nunca olvida mencionar a todos sus hijos. “Soy muy afortunada. Tengo un marido y cuatro hijos y además tengo una familia extensa”, dijo hace unos años. “por extraño que parezca, podemos vivir en cualquier lugar del mundo. Nos sentimos en casa casi en cualquier lado”.

También se refirió a la edad en relación a la maternidad: “Lo que me encanta de ser mayor, y especialmente de ser una madre mayor, es la paciencia que adquieres y la sabiduría que conlleva”. Y añadió, “lo que he aprendido como mujer y como ser humano ha sido muy beneficioso para la capacidad que tengo ahora de criar a mis hijos. La otra cara de la moneda es que no tienes la energía física, pero tienes la energía mental.

 

 

El País

Fuente: EL PAÍS

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Temas: Categorías: Entretenimiento

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