Una semana de festejos y la llegada de 50.000 ismaelitas a Lisboa cerrarán los 60 años de reinado del descendiente de Mahoma

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Desde la izquierda, el Aga Khan y el presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, en el palacio lisboeta de Belém.
RAFAEL MARCHANTE REUTERS

Ni Web Summit ni Eurovisión ha dejado más dinero la semana del Agá Khan en la ciudad. La llegada de 50.000 musulmanes ismaelitas  para conmemorar el 60º aniversario de su líder religioso se calcula que reporta a la capital 250 millones de euros.

La visita del Agá Khan ha sido un desvivir de las primeras autoridades del país, con recepciones del presidente del país, del primer ministro y de la Asamblea de la República. Todos cuadrados, ante la visita del líder musulmán de 81 años de edad. Un cortejo que ya viene de años y que ha conseguido que su fundación tenga una sede en la capital portuguesa, además de la de Ginebra, a cambio de beneficios fiscales para el palacete de Henrique Mendonça, comprado por unos 12 millones de euros. El traslado no será completo, pues Agá Khan Development Network, AKDN seguira en Suiza, como sigue él mismo viviendo entre París, Cerdeña y Bele Island, isla de su propiedad en las Bahamas como otros poseen bañeras.

El agasajo portugués al Agá Khan no es, sin embargo, exclusivo de este país; allí por donde va su alteza Karim Al Hussaini es recibido por las más altas autoridades, sin excluir a la siempre difícil reina de Inglaterra que, incluso, en su presencia, ha llegado a sonreír. Hay fotos.

En el caso de los musulmanes ismaelitas es comprensible su devoción, pues para ellos el príncipe es descendiente directo del profeta Mahoma; pero apenas son 15 millones de seguidores en el mundo. Su fortuna tampoco es para echar cohetes. Unos miles de millones de dólares, según Forbes, que la sitúa en la 11ª mayor entre las casas reales.

Durante casi una semana, los ismaelitas han paseado por Lisboa, de espectáculo en espectáculo, de exposición en exposición. De los 50.000 seguidores en la ciudad procedentes de unos 45 países, la mitad son de Canadá y Estados Unidos, y solo un 10% de Portugal y España, aunque todos con un buen nivel adquisitivo, para contento de la restauración local.

Las aficiones del Agá Khan tampoco son tan populares como para tales recibimientos honoríficos; en lugar del fútbol o golf, su pasión son los caballos. Eso sí, posee más de 800 de purasangres entre Francia, Inglaterra e Irlanda. Aunque ganan muchas carreras, son muchos los gastos que originan, por lo que los grandes beneficios de la familia provienen más de inversiones en farmaceúticas y petrolíferas que en hipódromos

Sea como fuere, su alteza Karim Al Hussaini escogió Lisboa para cerrar el año de celebraciones de su 60º aniversario como líder religioso de los musulmanes ismaelitas y las primeras autoridades de Portugal se lo han agradecido.

Tampoco es ajeno a su pedigrí internacional , la fama de playboy y bon vivant, heredada de su padre y su abuelo. Shah, Agá Khan III, tuvo decenas de romances, al igual que su hijo el Príncipe Alí Khan, que de 1949 a 1953 estuvo casado con Rita Hayworth.

Este 11 de julio, Karim Al Hussaini ha recordado los 60 años de su entronización, para ello, su abuelo decidió designarle como sucesor, saltándoseeuna generación. Con tan solo 20 años, el estudiante de Historia islámica en Harvard, se convirtió en el 49º imán de los ismaelitas. En la entronización, se subió a una balanzaNada más recibir el título, rompió una antigua tradición: en el momento de la entronización, sus predecesores solían sentarse en el plato de una balanza mientras los feligreses llenaban el otro de oro y diamantes hasta alcanzar su peso. Karim se quedó de pie. Fue el principio de una serie de actos poco convencionales.

Javier Martín del Barrio

Fuente: EL PAÍS

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