Un comentario reciente de un alto funcionario del más alto tribunal de China irritó a los ciudadanos chinos.

Durante una entrevista con los medios de comunicación de Hong Kong, el 9 de marzo, Jiang Bixin, vicepresidente de la Corte Suprema Popular de China, hizo una audaz declaración: “En los últimos diez años en China, no hubo ningún caso injusto o acusación injusta”.

El comentario pronto provocó la indignación de peticionarios, abogados y activistas de derechos humanos por igual, quienes atestiguaron la falta del estado de derecho dentro del sistema judicial de China.

Li Jianfeng, ex juez de la ciudad de Ningde, provincia de Fujian, señaló que el sistema es inherentemente injusto, ya que el PCCh controla los aparatos judicial y de seguridad del país a través de la Comisión Central de Asuntos Políticos y Jurídicos. Debido a que deben obedecer las órdenes del Partido, cualquier entidad que no le guste al Partido está obligada a ser procesada injustamente, afirmó.

El abogado de derechos humanos Zhu Shengwu, de la provincia de Shandong, declaró en una entrevista a La Gran Época que el error judicial es generalizado cuando se trata de diferentes grupos religiosos que son perseguidos en China, incluídos los cristianos clandestinos de las ‘iglesias hogar’, los musulmanes uigures y los practicantes de Falun Dafa.

Disidentes y Abogados de Derechos Humanos

La disciplina milenaria espiritual Falun Dafa, también conocida como Falun Gong, es perseguida por el régimen chino desde 1999. Desde entonces, decenas de personas fueron arrestadas, detenidas, condenadas y torturadas por su fe, a pesar de que la constitución china garantiza la libertad de religión. Se estableció una policía paraestatal llamada “Oficina 610” con el único propósito de llevar a cabo la persecución.

“Basado en el número de personas, la persecución de Falun Dafa es la más numerosa, la más severa”, enfatizó Zhu Shengwu. Una vez representé a una practicante de Falun Dafa en la región de Yunnan, cuya casa fue saqueada por la policía. Cuando la policía encontró a otros practicantes haciendo los ejercicios de meditación en su casa, la acusaron del delito de “convocar una reunión”, según Zhu Shengwu.

“Nuestro punto de vista [legal] es claro, practicar una fe no es un crimen”, destacó.

Según la Organización Mundial para la Investigación de la Persecución de Falun Gong, sólo en 2017, hubo 974 practicantes de Falun Gong que fueron condenados a prisión.

Practicantes de la disciplina espiritual de Falun Dafa haciendo ejercicios de pie en Beijing antes de la persecución que comenzó en 1999. (Cortesía de Minghui.org)

En febrero de 2018, justo durante las fiestas de Año Nuevo Lunar, 35 practicantes fueron condenados y otros 30 recibieron audiencias judiciales en los tribunales, según Minghui.org, un sitio web con sede en Estados Unidos que sirve como centro de intercambio de información sobre Falun Dafa en China. Desde 1999, se confirmó la muerte de 4.187 practicantes debido a la persecución, aunque se cree que el número real es mucho mayor, debido a la dificultad de obtener información de China.

Desde 2015, los practicantes de Falun Dafa aprovecharon un nuevo conjunto de normativas del Tribunal Supremo Popular que les permitió presentar denuncias penales ante el Tribunal y la Fiscalía Suprema Popular -la más alta fiscalía del país- con solo nombrar directamente al ex líder del PCCh Jiang Zemin como responsable de cualquier tipo de persecución que sufrieron. Según Minghui.org, se presentaron más de 200.000 reclamos de este tipo, pero no se investigó ningún caso hasta ahora.

El edificio del Tribunal Supremo Popular en Beijing, el 30 de marzo de 2006. (STR/AFP/Getty Images)

Varios abogados que representaron a practicantes de Falun Dafa y a disidentes políticos fueron encarcelados desde entonces, como Gao Zhisheng, un declarado crítico del liderazgo del Partido Comunista Chino (PCCh), y Yu Wensheng, un destacado abogado de derechos humanos.

El periódico internacional La Gran Época intentó ponerse en contacto con varios abogados chinos, quienes respondieron que habían recibido advertencias de las autoridades chinas y que tenían prohibido aceptar entrevistas con los medios de comunicación. Otros alegaron que las autoridades les dieron dinero para guardar silencio.

Casos de Peticionarios

Los peticionarios que apelaron a las autoridades centrales con sus reclamos también están indignados. Desde que la legislatura escribanía de China se reunió el 5 de marzo en una sesión de dos semanas para aprobar las decisiones tomadas por los altos mandos del Partido, decenas de peticionarios llegaron a Beijing para presentar sus reclamos ante la Oficina Estatal de Correspondencia y Visitas. Algunos videos de la escena fueron subidos a la web, mostrando a la policía como se llevaba a los peticionarios que se reunieron frente a la oficina del Buró Estatal.

Peticionarios en Beijing que más tarde fueron enviados a Jiujingzhuang, un centro de detención en Beijing para peticionarios, el 25 de febrero de 2018. (Cortesía de los peticionarios)

Muchos de ellos apelan en Beijing como un esfuerzo desesperado para buscar reparación en los asuntos legales. La peticionaria Li Ning, por ejemplo, de la ciudad de Longkou, provincia de Shandong, está buscando justicia por la muerte de su madre. La madre de Li Ning fue asesinada, pero el caso concluyó sin que los asesinos cumplieran su castigo, afirma. “Desde que fue asesinada, no pude asistir a una sola audiencia en la corte. Los derechos de mi familia fueron completamente arrebatados”, declaró en una entrevista con La Gran Época.

El académico chino Yu Jianrong llevó a cabo una encuesta entre más de 2.000 peticionarios. De ellos, sólo tres habían resuelto sus reclamos a través del sistema de peticiones. Más del 60 por ciento de ellos fueron detenidos por las autoridades chinas a causa de sus peticiones.

Debido al gran número de peticionarios que son arrestados y detenidos en cárceles negras, la Liga de Víctimas Chinas fue establecida en Hong Kong en diciembre de 2008 para ayudar a garantizar los derechos de los peticionarios. En tres meses, 80.000 personas se inscribieron para ser miembros.

Otro activista, Huang Qi, fundador del sitio web de derechos humanos “64 [en referencia al 4 de junio, o a la masacre de la plaza de Tiananmen] Tian Wang”, fue condenado recientemente a una pena de 12 a 15 años. Actualmente está detenido en la provincia de Sichuan y fue torturado por los guardiacárceles, según un informe de Radio France Internationale.

Los ciudadanos estaban consternados por los comentarios de un alto funcionario del tribunal. Uno de ellos decía: “Si el partido dice que eres culpable, entonces eres culpable. Entonces, por supuesto, no hay casos ilícitos”.

A través de  La Gran Época.

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Temas: Categorías: China Mundo

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