El opositor venezolano y ex presidente de la Asamblea Nacional Julio Borges.
El opositor venezolano y ex presidente de la Asamblea Nacional Julio Borges. Juan Zarama PeriniEFE

El diputado opositor venezolano Julio Borges ha denunciado que el ex presidente de Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero lo amenazó durante el diálogo que fracasó en febrero pasado con el gobierno de Nicolás Maduro.

Recibí “amenazas personales y familiares del propio régimen de Maduro, de gente como Zapatero, de (…) Delcy Rodríguez y Jorge Rodríguez (vicepresidenta y ministro de Comunicación), de Tareck El Aissami (vicepresidente de economía)”, dijo el parlamentario en entrevista al portal VivoPlay.

Tras el fin de las negociaciones, el diputado está exiliado en Colombia y ayer el ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez, informó que solicitaron a Interpol su captura por supuestamente estar involucrado en el ataque con dos drones cargados de explosivos que detonaron el sábado cerca de un desfile militar en el que Maduro daba un discurso.

Borges asistió el martes a la toma de posesión del presidnete colombiano, Iván Duque, duro crítico de Maduro.

Las negociaciones, de las que Rodríguez Zapatero era mediador, fracasaron porque las partes no lograron acordar garantías y una fecha para las elecciones presidenciales, adelantadas para el 20 de mayo por el oficialismo.

“El destino que ellos quieren para uno es la cárcel. Si no firmaba lo de Dominicana, por haber impulsado las sanciones y la presión internacional (contra el gobierno de Maduro), iba a ir preso”, acotó Borges.

Las presidenciales, en las que Maduro fue reelecto, fueron boicotedas y desconocidas por la oposición y gran parte de la comunidad internacional, por considerar que el proceso fue “ilegítimo”.

Declaración bajo coacción

Maduro señaló a Borges de estar detrás del supuesto plan para asesinarlo, junto con el exmandatario colombiano, Juan Manuel Santos.

El exjefe del Legislativo fue acusado por el Supremo de “homicidio intencional calificado en grado de frustración” contra Maduro, y la chavista Asamblea Nacional Constituyente -que rige el país- despojó de su inmunidad parlamentaria a Borges y al diputado Juan Requesens, de su mismo partido, Primero Justicia.

Requesens fue detenido el martes en la noche por el servicio de inteligencia y este viernes el ministro de Comunicación difundió en rueda de prensa un video en el que el parlamentario admite haber tenido contacto con uno de los supuestos implicados en el ataque.

“Hace varias semanas fui contactado por Julio Borges que me pidió el favor de pasar a una persona de Venezuela a Colombia. Se trata de Juan Monasterios, me contacté con él a través de la mensajería” de texto, dijo Requesens.

Monasterios es un exmilitar de la Guardia Nacional, quien luego de su aprehensión afirmó haber ayudado a ingresar los dos drones que explotaron durante el acto militar.

Primero Justicia denunció en un comunicado que Requesens ha sido torturado y aseguró que sus declaraciones no tienen validez, pues ni siquiera le han permitido ver a sus abogados.

“Es un rehén que está secuestrado bajo una privación ilegítima de libertad, fue violada su inmunidad parlamentaria, no ha sido visto por sus familiares ni abogados y obligado a declarar bajo condiciones inhumanas, en frente de sus captores”, señaló el partido, indicando que ya el legislador fue trasladado a tribunales.

El abogado defensor de derechos humanos Nizar El Fakih aseveró en Twitter que debe ser considerada “nula cualquier declaración bajo coacción, sin presencia de abogados, en un contexto de desaparición y otras violaciones al debido proceso”.

En un video divulgado en redes sociales, se ve a Requesens en los calabozos del servicio de inteligencia, sin camisa y con unos calzoncillos sucios con manchas marrones, mientras una persona le ordena voltearse para posar ante la cámara. El diputado, de 29 años, luce sumiso y con la mirada perdida.

En total, el gobierno asegura que hay 20 implicados en el “magnicidio en grado de frustración” contra Maduro, de los cuales diez están detenidos.

Borges ha reiterado que el plan de magnicidio es una “farsa” para justificar la persecución contra los adversarios de Maduro, confrontado a un enorme rechazo popular por la crisis socioeconómica.

Este viernes, diputados opositores y decenas de personas marcharon hasta la sede de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Caracas, donde entregaron un acuerdo aprobado el jueves por el Parlamento que pide desconocer la orden de captura contra Borges y exige la liberación de Requesens

DIEGO SANTANDER

Fuente: EL MUNDO

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