El “sistema de crédito social” del régimen comunista chino podría pronto prohibir a la población china el embarque en aviones y trenes, un proyecto experimental que los observadores internacionales especularon que será el siguiente paso en la transformación de China en un estado de vigilancia total.

El 16 de marzo, la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma del régimen chino implementó nuevas regulaciones en materia de viajes, según Reuters. La comisión, una agencia reguladora que controla la economía china, se focalizó en los pasajeros de vuelos comerciales en un informe y a los pasajeros de trenes en otro.

Las nuevas reglas estipulan que a partir del 1 de mayo, los ciudadanos chinos que fueron registrados por una variedad de irregularidades podrían tener prohibido volar en aviones o tomar trenes. “Difundir información falsa sobre el terrorismo”, “causar problemas en los vuelos”, “utilizar billetes vencidos y fumar en los trenes” son algunos de los actos que inhabilitarían totalmente el acceso a los aviones y trenes.

El cargo de “difundir información falsa sobre el terrorismo” está claramente destinado a permitir que el régimen reprima los discursos políticos que no están autorizados.

Aquellos que no se inscribieron en el fondo de seguridad social de China, y aquellos que se les detectó que obtuvieron beneficios del sistema de seguridad social también estarán en la lista de no tener acceso a volar en avión, pero se les permitirá viajar en tren, aunque limitado a los asientos de clase baja.

Las declaraciones de la comisión también hicieron referencia específica al “sistema de crédito social” y dijeron que las nuevas reglas son consistentes con las directivas emitidas por el 19º Congreso del Partido Comunista Chino del año pasado. La naturaleza y la aplicación exacta del “sistema de crédito social” del régimen chino siguen siendo opacas, aunque fueron objeto de especulación durante muchos años.

Con las nuevas regulaciones, el régimen está comenzando a implementar un sistema que muchos observadores internacionales analizaron como un paso en la transformación de China en un estado de vigilancia total.

Muchos anticiparon que el sistema finalmente clasificará a los ciudadanos en base a todo lo que digan y hagan, y aquellos con un bajo nivel de crédito social podrían verse privados de servicios públicos básicos o incluso de un trabajo o vivienda. Además de registrar infracciones como cruzar la calle o fumar en público, el sistema también podría grabar y sancionar a los ciudadanos por hacer discursos disidentes.

En cumplimiento con las directivas del régimen, los principales sitios de redes sociales de China ya implementaron un sistema similar para silenciar a los usuarios que expresan lo que está prohibido. Weibo, el equivalente chino de Twitter, ya implementó un sistema de “puntuación de crédito” para medir hasta qué punto un usuario cumple con las políticas de lenguaje del sitio web.

A través de La Gran Época.

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Temas: Categorías: China Mundo

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