Un grupo de estudiantes en un manifestación en Valencia contenidos
Un grupo de estudiantes en un manifestación en Valencia contenidos por policías JOSÉ CUÉLLAR

Interior ha acotado desde este pasado miércoles algunos de los aspectos más polémicos de la Ley Mordaza. Un buen ejemplo son los cacheos que practican los agentes en la calle: a partir de ahora deberá dejarse constancia por escrito de por qué se hicieron, quién los hizo, y las incidencias que hayan podido ocurrir. Además, la Secretaría de Estado de interior, en la orden que ha transmitido a todos los cuerpos policiales, indica que salvo en casos de riesgo inminente, todos los cacheos deberán respetar la intimidad de las personas y hacerse en lugares reservados si hay que destapar “partes que normalmente estarían cubiertas por ropa”.

La secretaria de Estado, Ana Botella, explicó este jueves en el Congreso de los Diputados que esta instrucción “racionaliza la aplicación de la ley porque había diferencias de criterio, desproporcionalidades y situaciones extremas de aplicación de esta ley”. Además, recalcó que la razón de ser de esta orden, mientras se tramitan los cambios legales, es “incidir en las garantías de libre ejercicio de las libertades de los ciudadanos y dejar criterios claros de actuación mientras se reforma la Ley”.

La instrucción limita los casos en los que los agentes pueden sancionar a ciudadanos por lo que antes de la reforma del Código Penal (que eliminó las faltas) se consideraban faltas de desobediencia, desconsideración o resistencia a la autoridad. Se deja claro a los policías que deben denunciar cuando las conductas de ese tipo alcancen niveles graves. Asimismo, todas las órdenes policiales para montar servicios de seguridad ciudadana deberán justificar su razón de ser haciendo referencia a los puntos de la ley pertinentes.

Los agentes, por su parte, cuando denuncien a alguien podrán aportar, además de su propio escrito, grabaciones, imágenes o declaraciones de testigos.

Uno de los puntos que más protestas había levantado era la prohibición de tomar fotos o vídeos de los agentes. La Secretaría de Estado deja claro que el mero hecho de tomar fotos no puede constituir una infracción en modo alguno, y que para que ésta se produzca en primer lugar las fotos deben ser usadas, y además han de suponer un riesgo para los agentes, sus familias o la seguridad de las instalaciones policiales.

De esta manera se podrán evitar casos tan absurdos como el que denunció ayer el diputado Enric Bataller en la comisión de interior del congreso, cuando relata el caso de una señora multada con 800 por publicar en una red social la foto de un coche patrulla aparcado en la acera.

La instrucción de todos modos especifica que los agentes podrán identificar a las personas que tomen imágenes de ellos para garantizar sus derechos en caso de que se haga un mal uso.

PABLO HERRAIZ

Fuente: EL MUNDO

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Temas: Categorías: España Mundo

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