El candidato a presidir el PP, Pablo Casado, durante su entrevista con
El candidato a presidir el PP, Pablo Casado, durante su entrevista con EL MUNDO JAVI MARTÍNEZ

Soraya Sáenz de Santamaría sostiene que tiene una ventaja de 800 compromisarios y usted, que le apoyan 2.156. Alguien no está diciendo la verdad.
O alguien está planteando la estrategia de hablar de números, de reglas. Mientras, Pedro Sánchez sigue corriendo solo. Yo no quiero ser un comentarista de lo que ocurre, sino un dirigente que diga lo que tiene que suceder. Por eso he hecho una campaña de principios, valores e ideas. Las candidaturas únicas y en las que sólo se habla del líder es lo que hemos criticado de otros. Yo defiendo y represento un partido de bases. Si estamos sólo hablando de números, lo que se transmite es que el PP es sólo un instrumento para el mantenimiento del poder.
Sí, pero hacen falta compromisarios para ganar el Congreso.
Pero no son números. Tienen nombre y apellido. Les ofende que se les niegue la legitimidad para elegir como representantes de los afiliados. La mayoría son cargos que no cobran, sin despacho, sin tarjeta, sin sueldo… Están partiéndose la cara por el PP. Yo soy uno de ellos, llevo partiéndomela por el partido desde 2011. En los peores momentos, los peores platós, las peores noches electorales. Aspiro a un partido capilarizado en cuanto a responsabilidades, pero sobre todo de gente que esté orgullosa de ser del PP. Yo sí soy del PP, yo sí defiendo el legado del PP. Yo sí estoy orgulloso de hacer un congreso en el que se hable del PP. Para llegar al Gobierno, sí. Pero también para saber cómo actuar. Porque habrá cosas que debemos seguir haciendo y otras que habrá que cambiar.
Pero, ¿quiere decir que su contrincante no se siente orgullosa de ser del PP o no es tan del PP como usted?
No he hablado en ningún momento de mi compañera, no contrincante, de la que tengo la mejor opinión. Creo que es una gran política y una gran persona. Pero el PP necesita ahora un proyecto renovado, en el que tiene que caber más gente. Un proyecto ilusionante para recuperar tres millones de votos que se fueron estando en el Gobierno. Y un proyecto unido. Yo garantizo que en el mío cabe todo el mundo. En esta candidatura ya hay integrados cinco candidatos.
Si finalmente es el presidente, ¿ha pensado que puesto ofrecería a la ex vicepresidenta?
No estoy hablando de puestos. Ni estoy diciendo a los compromisarios: recuerda quién te ha puesto o te voy a proponer para tal cargo. Esto no es un zoco. La política ha cambiado. Los partidos tradicionales nos hemos quedado anquilosados, cerrados. Por este tipo de campañas telefónicas, de ofrecer, de difamar, de presionar. Hay que reivindicar la política con proyectos claros. La gente se embarca en proyectos definidos. La España de los balcones es una apelación de los españoles a que haya proyectos de liderazgo político claro. Y yo luego ya me rodearé de gestores.
¿En sus conversaciones con Cospedal han pactado dar entrada a personas cercanas a ella en la nueva dirección?
Yo las conversaciones privadas nunca las revelo. Siempre he tenido una excelente relación con María Dolores, llevo trabajando con ella desde 2013. Ganó las elecciones en Castilla-La Mancha. Es muy importante haberse presentado a unas elecciones. Yo he sido cartel electoral en Ávila dos veces. Saqué el mejor resultado de España: 52%, 20 puntos más que la media, en un momento en que había un gran riesgo de perder un escaño por la irrupción de Ciudadanos. Con ella comparto una idea de España y una idea de partido. Su equipo está colaborando, como lo está haciendo José Ramón García Hernández, José Manuel García Margallo y Elio Cabanes.
Piensa que Cospedal sería buena candidata para las elecciones europeas.
Eso hay que preguntárselo a ella. Yo no he hablado en absoluto de qué va a hacer. Sí creo que está en plena forma política, que tiene la confianza de los afiliados, como se ha visto.
¿Ha hablado con Rajoy desde la votación de las bases del día 5?
No revelo conversaciones privadas. Sí que puedo decir que estoy muy orgulloso de haber trabajado con él siete años, tres de ellos como portavoz, de haber defendido a un patriota que ha tenido la elegancia y el acierto de convocar un congreso con este sistema de un militante, un voto. Le agradezco muchísimo lo que ha hecho por España y por este partido.
Si llega a la presidencia, ¿introducirá algún cambio en este modelo de doble vuelta?
El censo hay que depurarlo. Lo que no puede ser es que algunas comunidades lo hayan hecho y otras no, porque eso ha supuesto que vean mermado su número de compromisarios. Lo primero es saber cuántos somos. Y también fomentar la participación. La inscripción previa y el estar al corriente de pago hace que haya que ir a la sede tres veces para poder ejercer tu derecho.
¿Le ha llegado a ofrecer Sáenz de Santamaría la Secretaría General? Se vieron ustedes el otro día en la cena del Grupo Parlamentario Popular.
No. Tengo un proyecto positivo para el partido, ganador para las próximas elecciones y necesario para España, que quiero liderar.
¿Qué medidas inmediatas tomaría para afrontar las elecciones autonómicas y municipales?
Nombrar a los candidatos. No puede ser que Pedro Sánchez esté dando la vuelta a la pista y nosotros sigamos en boxes. Y convocar una convención extraordinaria para hablar de nuestras ideas, nuestros principios y redactar programas electorales que puedan ser ganadores. Hay millones de españoles que están buscando una excusa para volver a votarnos. Sí es posible volver a ser el proyecto hegemónico del centroderecha, que no nos haga falta bisagras para ganar.
¿Es partidario de una integración como plantea Aznar?
La integración la dan los votantes. Que los que se han ido vuelvan a confiar en nosotros. Eso será la reunificación, la refundación del centroderecha en el PP.
¿Coincide con Cospedal en que el artículo 155 se debió aplicar antes?
Coincido con la mayoría de los españoles y de nuestros votantes. Pero hay que reconocer que fue Ciudadanos quien no dejó aplicarlo antes y el PSOE quién limitó su extensión. La operación Diálogo no salió bien, no sólo lo opino yo, también el propio Gobierno porque luego acabó aplicando el 155, como constatación de que hubo un engaño en ese plan. Eso no es una crítica a Rajoy. Cuando se habla de la Lomce se alude a Wert, la operación Diálogo fue un impulso de una persona determinada. Cuando se apunta a la experiencia en la gestión yo lo que digo es que prefiero no tener gestión si hay una gestión que no ha salido bien. Nos quedamos con lo positivo que es que hubo un 155 valiente, necesario, limitado por nuestros aliados políticos. Pero la enseñanza nos dice que ahora, desde la oposición, hay que plantear una postura clara. No cabe la negociación con los independentistas, la distensión con los que quieren romper España. Es necesario reforzar institucionalmente la nación y eso pasa por tipificación de delitos que desaparecieron de nuestro Código Penal como la sedición impropia y la convocatoria ilegal de referéndum. En definitiva, hacer política, anticiparse a los efectos de hechos que luego se tendrán que judicializar.
Ahora Sánchez no podría mercadear con un posible referéndum pactado si existiese el delito de convocatoria ilegal porque sería prevaricar. Hay que tomarse muy en serio lo que está pasando en Cataluña. Esto no es hacer una enmienda a la totalidad, esto es hacer una enmienda parcial. Nadie como yo ha defendido tanto al partido. Pero, ¿si desde la oposición no somos autocríticos? Ahí coincido con Cospedal, que estaba en el Consejo de Ministros y fue leal en el Consejo de Ministros, y yo estaba en el Consejo de Dirección y fui leal en el Consejo de Dirección. Mi trabajo es ser portavoz de lo que se decide y fui un portavoz leal, que nunca dije lo que no pensaba pero que, a veces, no dije todo lo que pensaba.
¿Qué hará usted en el PP catalán para recuperar votos?
El PPC tiene que tener para empezar el liderazgo de lo que hagamos en Cataluña. Me comprometo a escuchar y a seguir la línea que nuestros compañeros allí crean que es la más oportuna. El PP catalán es fundamental, como lo fue el PP vasco, como referencia moral. Lo están pasando muy mal. Les pintan sus casas, les mandan balas por correo a sus domicilios, les escrachean sus sedes, les señalan sus tiendas, ridiculizan a sus hijos en el colegio. Lo que está pasando en Cataluña es totalitario. Queremos apoyar al PPC. Para volver a encabezar el bloque constitucionalista debemos hacer mucho trabajo sobre el terreno, no vale con ir a visitar. Hay que tener mucha gente allí, respaldada, escuchada y, sobre todo, que tenga voz también nacional. Por cierto, creo que este discurso ha calado bien allí porque tuve un resultado muy bueno en las primarias.
Cuando apela usted a que hay que defender el derecho a la vida y la familia, ¿qué quiere decir?
Que la ley de la eutanasia que ha propuesto Pedro Sánchez es inadmisible e innecesaria. Como ha sucedido en Holanda o en el Reino Unido, genera conflictos muy importantes entre familias, médicos, administraciones, sociedad. Las autonomías ya han legislado sobre el testamento vital, sobre el no encarnizamiento terapéutico. Sólo lo plantean para dividir a la sociedad. Lo mismo que pasó con el aborto. En España había un consenso social, que lideró el PSOE con la ley de supuestos de Felipe González. Esa ley fue asumida por el PP durante las dos legislaturas que gobernó y volvieron a reabrir ese asunto, esa moralidad más interna de los españoles, sin ningún tipo de necesidad. Existía un consenso, a algunos les parecería excesiva y a otros escasa. Ahora en 40 días Pedro Sánchez ha vuelto a reabrir todos los consensos. La respuesta del PP no tiene que ser simplemente una administración de lo que pasa en España. Tenemos que liderar este país. Necesitamos un proyecto político muy reconocido, muy fuerte y muy político.
Pero el PP, puesto que el Gobierno no cambió la ley de plazos del aborto ni la de matrimonio gay, lo ha asumido.
Yo no he hablado del matrimonio gay, es plenamente constitucional, y la ley del aborto que estaba también era plenamente constitucional. Yo no hago un discurso moral o religioso, sino de concordia. No creo que sea bueno que haya partidos que, sólo por rédito electoral, abran brechas en la sociedad.
¿Qué le parece la idea del Gobierno de reducir la concertada y mantener la inmersión en Cataluña?
Es un auténtico disparate. Supone ir contra la libertad de elección de los padres. La Lomce no se tenía que haber paralizado, era una ley legítima aprobada por las Cortes Generales. Nos engañaron en base a un supuesto pacto educativo que sólo se plantea cuando gobierna el PP. Ha habido 40 años de leyes socialistas y sólo dos de una ley del PP. La Lomce no llegó ni a entrar en vigor. Si hay un 30% de fracaso escolar la culpa será de la izquierda. Y la inspección educativa tiene la obligación de garantizar que se pueda estudiar en castellano.
¿Cómo?
Primero inspección, segundo currículum educativo nacional, tercero, evaluaciones estatales y cuarto, que el profesorado se elija también a nivel nacional, un MIR educativo, para no estar sujeto a la endogamia de las comunidades autónomas que utilizan la lengua para adoctrinar o segmentar a la comunidad educativa.
Ha utilizado en los últimos días el concepto de nueva derecha, ¿qué significará?
Tenemos que actualizar el partido. Con los postulados del centroderecha liberal conservador es como más evolucionan los países: libre mercado, libertad individual, seguridad personal, igualdad de oportunidades. En España ha sido evidente. La política no es un fin en si mismo, es un instrumento para mejorar la vida de la gente. Quien piense que la política debe ser mera gestión, sin ningún tipo de principio o guía ideológica, se equivoca.
Está a favor de un cambio legal para diferenciar entre abuso y violación.
Creo que hay que tener un debate sosegado en el que yo también soy uno de los padres preocupados y, si se me permite indignados, con noticias que hemos ido oyendo. Respetando las decisiones judiciales, vamos a ver cómo hacemos para que la legislación se adapte y proteja cualquier tipo de situación de forma eficaz. Éste es el punto de partida, el debate de esta semana sobre los consentimientos, sale un poco del terreno legal, político, constitucional….Y nos adentramos en un intervencionismo orwelliano en el que debemos ser cuidadosos.
Considera usted como otras personas dentro del PP que la ex vicepresidenta ha utilizado el CNI en su propio beneficio.
Tengo el mejor concepto del CNI, donde hay cientos de funcionarios públicos que se juegan la vida en los países más hostiles del planeta para defender la bandera de España. Igual que defiendo a la Policía, la Guardia Civil y las Fuerzas Armadas, quiero defender a un cuerpo que no se puede defender. Dicho esto, no sé a qué responde la pregunta o que han hecho los políticos que han podido tener la coordinación con esos excelentes profesionales y con una persona, en este caso incuestionable, que está al frente del CNI.
Si fuera imputado por la investigación sobre su máster ¿dimitiría?
A mí no se me está investigado. He dado demasiadas explicaciones, quizás ante preguntas interesadas, durante demasiado tiempo.

MARISOL HERNÁNDEZ

Fuente: EL MUNDO

Share

Video Destacados

Ad will display in 09 seconds