Las noticias de que China abolió los límites del mandato para ocupar el cargo de presidente llevaron a muchos a especular que, el actual presidente Xi Jinping, pueda gobernar de por vida.

Muchos medios de comunicación conjeturaron que China volvería pronto a la era de una dictadura similar a la de Mao Zedong.

Otros, incluído La Gran Época, analizaron la jugada de Xi Jinping como indicativo de su necesidad de consolidar aún más su poder dentro de un partido que aún se encuentra fraccionado y envuelto en una batalla entre facciones. Los funcionarios leales al ex líder del Partido Comunista Chino (PCCh), Jiang Zemin, constituyen una importante fuerza de oposición al liderazgo de Xi Jinping, aunque en el importante cónclave político del pasado mes de octubre, el 19º Congreso Nacional, la facción del Jiang Zemin vio cómo su poder se debilitaba después de que el actual presidente Xi Jinping designara a muchos de sus aliados para ocupar altos cargos.

En los últimos días, analistas y medios de comunicación de todo el mundo ofrecieron lecturas alternativas de por qué Xi Jinping realizó esta jugada sin precedente.

Xi Jinping hizo demasiados enemigos con su campaña anticorrupción que capturó a miles de peces gordos del Partido, por lo tanto, “si no consolidaba su poder en todos los niveles, también podrían golpearlo después de su segundo mandato: con la caída, condena y cárcel”, según el periódico austríaco Die Presse, que publicó un análisis el 12 de marzo.

Una mujer pasa por un puesto de periódicos que muestra una revista con una foto del líder chino Xi Jinping en su portada, en el centro de Shanghai, el 12 de marzo de 2018. (Johannes Eisele/AFP/Getty Images)

Algunos de esos altos funcionarios incluyen a Zhou Yongkang, el ex zar de seguridad y mano derecha de Jiang Zemin; Guo Boxiong y Xu Caihou, dos poderosos generales militares; y Ling Jihua, asesor político principal del predecesor de Xi Jinping, Hu Jintao.

Mientras tanto, Chen-shen Yen, investigador del Instituto de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Chengchi en Taiwán, dijo a Radio Free Asia que cree que Xi Jinping suprimió los límites del mandato no necesariamente para cumplir con otro mandato, sino para impedir que las fuerzas opositoras reunieran poder para designar a su propio sucesor. “Por ejemplo, si Hu Jintao había realizado su elección por el sucesor de Xi Jinping. Porque en el pasado, el líder del partido se saltaba una generación para nombrar al siguiente líder”, señaló Chen-shen Yen, refiriéndose a la práctica desde Deng Xiaoping de que el anterior titular podía nombrar al líder que sigue a su sucesor inmediato.

El año pasado, Xi Jinping purgó a Sun Zhengcai del Partido, al que se consideraba el sucesor de Xi Jinping, pero que estaba estrechamente alineado con la facción de Jiang Zemin.

Deng Yuwen, investigador del centro de investigación con sede en China, Charhar Institute, escribió un editorial en el periódico de Hong Kong South China Morning Post explicando por qué cree que es improbable que Xi Jinping permanezca de por vida en el poder. “Para derogar los límites del mandato, Xi Jinping habría necesitado el consentimiento de los altos cargos del partido. Si estuviera forzando el cambio de gobierno sin tal consenso, podría empeorar las divisiones en la élite, lo que impediría el funcionamiento de su propio gobierno. Por lo tanto, es probable que Xi Jinping le haya prometido a la élite del partido que no arruinaría la institución de la sucesión política permaneciendo en el poder de por vida”, escribió Deng Yuwen en un artículo publicado el 14 de marzo.

Deng Yuwen también señaló que el régimen está deseoso de mantener su imagen y no querría arriesgarse a la negativa reacción del público de un líder de por vida, especialmente dadas las fervientes voces contrarias en las redes sociales chinas (que fueron rápidamente censuradas) tras el anuncio del plan del Partido de eliminar los límites del mandato.

A través de  La Gran Época.

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Temas: Categorías: China Mundo

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