Juanma Moreno y Juan Marín en una imagen de archivo. EFE
Juanma Moreno y Juan Marín en una imagen de archivo. EFE

Las elecciones andaluzas van a ser como una bomba de racimo. Una vez hecho el recuento se liberarán numerosos proyectiles y pocos saldrán indemnes. La fecha la ha puesto la presidenta Susana Díaz, pero los objetivos dependerán del electorado. Hasta el pasado mes de junio el PSOE-A pudo disfrutar de cierta tranquilidad en su negociado con Ciudadanos y su peso en el aparato nacional. Pero la ascensión de Pedro Sánchez a La Moncloa dinamitó la guerra fría y puso en alerta a Díaz, quien de momento ha conseguido su primer objetivo, que era celebrar en exclusiva los comicios autonómicos. Los demás partidos se unen para evitar que el PSOE cumpla 40 años al frente de Andalucía, pero tendrán que hablar del precio.

SUSANA DÍAZ (PSOE-A)

«Acento andaluz» y «estabilidad» son los dos argumentos que han esgrimido Susana Díaz y su partido para el adelanto electoral. Pero lo cierto es que el ojo de la tormenta se estaba cerrando sobre la fecha realmente establecida, con una comisión de investigación abierta en el Parlamento andaluz por el uso fraudulento en prostíbulos de fondos públicos dedicados a la formación y con la publicación de la sentencia de los ERE prevista para marzo de 2019 que afecta directamente a los que la designaron heredera.

El PSOE-A ya inició tras el verano su campaña con el respaldo institucional que da la Junta vendiendo logros y promesas. Pretende basar su campaña en los «derechos y libertades» logrados, pero tendrán que lidiar con la presión de tres formaciones que quieren poner fin a su régimen y con un Gobierno central en descrédito y un dirigente distante con la que fue su rival en las primarias.

JUANMA MORENO (PP-A)

El candidato del PP-A, Juanma Moreno, lo es porque así lo ha querido el presidente nacional, Pablo Casado, después de que el andaluz apoyara a Soraya Sáenz de Santamaría en las primarias populares. Es una segunda oportunidad en todos los sentidos. Y Moreno afronta ya esta vez con sus mimbres la contienda electoral tras los malos resultados obtenidos en 2015, cuando logró 33 escaños y un 25% de los votos. Entonces se presentó tras ser impuesto por Madrid, directamente por Mariano Rajoy y con el apoyo precisamente de Sáenz de Santamaría, con apenas un año de tiempo para preparar la campaña y con el enemigo en casa.

La irrupción de Ciudadanos en el apartado electoral fue determinante para configurar un parlamento hasta entonces inusual y restar presencia a los populares. Ahora es justo la formación naranja la gran esperanza del PP en Andalucía. Tras tres años sosteniendo el régimen socialista que va camino de los 40 años en el poder, Moreno cree que el electorado les pasará factura y podrá contar con ellos para alzarse con la presidencia de la Junta. Si acierta, triunfará obviamente; de lo contrario, su permanencia al frente del partido en Andalucía será más que dudosa.

El PP-A confía en que las elecciones generales hurtadas beneficien a su candidatura en Andalucía, donde se ha esmerado estos años en demostrar y recordar la existencia de una red clientelar en torno a la administración autonómica que incide directamente en los intereses del PSOE, al igual que los casos de corrupción. Para Moreno las mayorías absolutas están «en extinción», por eso apuesta por sumar para derrotar a Díaz.

TERESA RODRÍGUEZ (ADELANTE ANDALUCÍA)

Adelante Andalucía no lleva ni tres meses en el mercado electoral. La fusión de Podemos Andalucía, Izquierda Unida, Izquierda Andalucista y Primavera Andaluza de registrar una candidatura consensuada para las próximas elecciones se concretó a finales de julio y su intención es «ganar las próximas elecciones» para la izquierda. Tanto desde Podemos como IU consideran que están preparados para ello y celebran que «por fin en Andalucía haya una alternativa al susanismo», en su caso representada por Teresa Rodríguez, líder de Podemos y de la nueva coalición. La suma de esfuerzos les beneficiará sin duda en los recuentos electorales, especialmente tras el batacazo de IULV-CA en los últimos comicios, hasta el punto de que podrían convertirse en llave para un gobierno socialista. Aunque de entrada lo niegan y aseguran que si gobierna Díaz, querrá con la derecha, dijo ayer el coordinador de IU Andalucía, Antonio Maíllo.

JUAN MARÍN (CIUDADANOS)

Para el líder de Ciudadanos en Andalucía, Juan Marín, Susana Díaz intenta «escapar» con este adelanto electoral un calendario judicial «complicado» con los casos de los ERE o la FAFFE y del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y una posible coincidencia en la convocatoria electoral. Mientras que para el líder del PP andaluz Ciudadanos «está muerto» si vuelve a apoyar al PSOE en un futuro, para Marín «el Partido Popular ha tirado la toalla» en Andalucía, aunque no descartan pedir su apoyo si se tercia. Y con ese discurso y el hecho de verse ganadores de cualquier forma, afronta Ciudadanos esta lucha. Se consideran abanderados contra la corrupción y aseguran haber puesto a Díaz contra las cuerdas con sus condicionamientos en el gobierno pactado.

El panorama nacional, donde su presidente Albert Rivera no cesó de reclamar la convocatoria electoral, y el conflicto interminable catalán, son para los naranjas en Andalucía oportunidades de votos tras difuminar su apoyo durante tres años a un partido que no ha cumplido las medidas anticorrupción propuestas y que está inmersos en escandalosos casos judiciales basados en el uso fraudulento de fondos públicos.

SUSANA VILLAVERDE

Fuente: EL MUNDO

Share
Temas: Categorías: España Mundo

Video Destacados

Ad will display in 09 seconds