Funciona en paralelo a la quimioterapia, activando las defensas del organismo. Investigadores aconsejan aplicarlo apenas se confirma el diagnóstico.

El consumo de cigarrillos, entre las principales causas del cáncer de pulmón....
El consumo de cigarrillos, entre las principales causas del cáncer de pulmón. (Foto: Reuters)

Las chances de sobrevida pueden mejorar en gran medida para las personas que padecen el tipo más común de cáncer de pulmón, si, junto con la quimioterapia usual, también les administran un fármaco que active el sistema inmune, según demostró un nuevo e importante estudio.

Los hallazgos deberían cambiar la práctica médica inmediatamente, según afirman los expertos, ya que los pacientes con este tipo de cáncer de pulmón recibirán un fármaco que activa la inmunidad, denominado inmunoterapia, en lo posible, inmediatamente después de que se realiza el diagnóstico.

“Lo que sugiere es que la quimioterapia sola no es más un estándar de cuidado”, afirmó la Dra. Leena Gandhi, líder del estudio y directora del Programa de Oncología Clínica Torácica en el Centro de Cáncer Perlmutter en el Centro de Salud Langone de la Universidad de Nueva York.

Los hallazgos representan otro avance para la inmunoterapia, que ha venido alcanzando logros constantes contra una cantidad de distintos tipos de cáncer. Se han aprobado cuatro drogas inmunoterapeúticas para el cáncer, conocidas como inhibidores de control de puntos inmunitarios. Las drogas liberan el sistema inmune del propio paciente para matar a las células malignas.

Cuestan más de 100.000 dólares al año, pueden tener efectos adversos severos y ayudan solo a algunos pacientes, generalmente menos de la mitad. Pero cuando las drogas funcionan, las respuestas pueden ser duraderas y los investigadores se apuran para encontrar las maneras de combinar los tratamientos y mejorar sus efectos, y además, determinar qué formulación es la mejor para cada paciente.

“Al día de hoy, hace 25 años que trato pacientes con cáncer de pulmón, y jamás vi un cambio tan grande de paradigma como el que estoy viendo con la inmunoterapia”, dijo el Dr. Roy Herbst, jefe de Oncología Clínica en el Centro del Cáncer Yale, quien no participó del estudio con pembrolizumab.

El cáncer de pulmón es la causa principal de muerte por cáncer en el mundo, y es el causante de 1,7 millones de muertes al año. En Estados Unidos, se espera que mate a más de 154.000 personas en 2018.

Los pacientes en el estudio estaban en una etapa avanzada de cáncer de células no pequeñas no escamosas. La droga que activó la inmunidad fue un inhibidor de control de punto inmunitario llamado pembrolizumab, o Keytruda, producido por Merck, que pagó el estudio. La quimioterapia fue una droga llamada pemetrexed, más carboplatino o cisplatino.

Gandhi dijo que la quimioterapia sola apenas logró un “beneficio modesto”, y podría agregar apenas unos meses de vida, con la mayoría de los pacientes con una sobrevida de aproximadamente un año o menos. El tratamiento combinado es una mejora significativa, afirmó Gandhi. Ya está aprobado como tratamiento de primera línea para esta enfermedad, por lo tanto, debería estar cubierto por las aseguradoras de salud.

La doctora planificó presentar los resultados el lunes en Chicago, en un encuentro de la Asociación Americana para la Investigación del Cáncer, y además, fueron publicados en The New England Journal of Medicine.

“Si se desea ver sobrevida a largo plazo, hay que administrar inmunoterapia lo antes posible”, dijo Herbst. “La quimioterapia tiene limitaciones. La inmunoterapia tiene la capacidad de curar. Yo lidero el equipo de pulmón de Yale. Tenemos pacientes con estas inmunoterapias que sobreviven desde hace más de ocho años”.

Otros estudios sobre cáncer de pulmón han involucrado a otro inhibidor de control de punto inmunitario, nivolumab, u Opdivo (producido por Bristol-Myers Squibb), que funciona de una manera similar al pembrolizumab. Los datos no son concluyentes, aunque Herbst afirmó: “En el cáncer de pulmón, mi sospecha es que estas drogas son las mismas, algo así como Coca versus Pepsi”.

La mayoría de los pacientes permanecen en tratamiento con las drogas durante dos años, dijo Hetbst. Un paciente de Yale que ha sobrevivido durante ocho años tomó la droga durante dos años y permanece en buen estado desde entonces. Otro tuvo que dejarlas debido a los efectos colaterales después de apenas dos o tres meses, aunque todavía está bien dos años más tarde.

Herbst postuló varias teorías acerca del por qué la quimioterapia y la inmunoterapia podrían funcionar juntas. Él dijo que las células tumorales eran como bolsas de proteínas ocultas que, si se exponen, el sistema inmune podría usarlas como blanco para encontrar y atacar el cáncer. Al matar algunas células tumorales, la quimioterapia podría abrir las bolsas, liberar los contenidos y ayudar a las células inmunes, liberadas por las drogas de control de punto inmunitario, a identificar su presa. También es posible, afirmó, que la quimioterapia puede matar algunas células inmunes que interfieren con la acción de ataque al cáncer de otras partes del sistema inmune.

El estudio de Gandhi incluyó a 616 pacientes con cáncer de pulmón avanzado, de centros médicos en 16 países. Sus tumores carecían de ciertas mutaciones que los habrían hecho elegibles para otros tratamientos “dirigidos”. Fueron seleccionados al azar para recibir o bien quimioterapia más inmunoterapia, o bien, quimioterapia más un placebo, con dos tercios de los cuales recibieron la combinación que incluía la quimioterapia.

Después de un seguimiento medio de 10,5 meses, aquellos en el grupo de inmunoterapia tuvieron la mitad de probabilidad de morir. La sobrevida total media fue de 11,3 meses en aquellos que no recibieron inmunoterapia, mientras que la sobrevida en el grupo de inmunoterapia fue más prolongada y la media todavía no se alcanzó.

Pero los pacientes en el grupo de inmunoterapia tuvieron más problemas renales, más eventos adversos relacionados con el sistema inmune y tuvieron más probabilidad de interrumpir el tratamiento debido a los efectos colaterales.

La sobrevida estimada a los 12 meses fue de 69,2 por ciento en el grupo que recibió inmunoterapia, y 49,4 por ciento en los que no pertenecían a ese grupo.

“Creo que todos nos sorprendimos por la magnitud del beneficio y por la diferencia clara en un análisis anterior, y porque pudimos decir que hubo una diferencia de la sobrevida total”, dijo Gandhi, y agregó que hubo “mucho entusiasmo” en la conferencia respecto del estudio y varios otros que involucraron la inmunoterapia.

“Representa una cambio abismal en la manera en la que pensamos sobre el cáncer de pulmón”, afirmó la doctora. “Todo esto es mejor que lo que venimos usando desde hace años. Hacia adelante, seguro mejorará”.

Los pacientes fueron evaluados para ver un biomarcador que se utilizó para predecir si pembrolizumab tiene probabilidad de ayudarlos. La droga sola ya está aprobada para tratar pacientes con altos niveles de esos marcadores. Sin embargo, este estudio incluyó a pacientes con niveles variados. Aquellos con altos niveles del marcador tuvieron mejor resultado con la inmunoterapia que aquellos con niveles bajos; aunque incluso los que tenían niveles bajos se beneficiaron.

Los datos son impresionantes”, dijo Herbst. “Estamos avanzando, aunque todavía solo se beneficia un 30 a 40 por ciento de los pacientes. Hay mucho más espacio para mejorar. Tenemos que seguir buscando cosas nuevas y enfoques nuevos”.

Traducción: Patricia Sar

The New York Times. Especial para Clarín.

Fuente: CLARIN

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