Manifestantes que apoyan al líder Nikol Pashinyan en un acto en Yerevan.
Muchos estudiantes se unieron a las protestas lideradas por el opositor Nikol Pashinyan.

Una protesta masiva y pacífica llevó a Armenia, una pequeña nación postsoviética y sin salida al mar, a vivir un momento decisivo.

El opositor Nikol Pashinyan, quien lideró la denominada Revolución de Terciopelo, se convirtió este martes en primer ministro.

El parlamento lo eligió tras semanas de protestas contra el gobierno.

La histórica votación fue celebrada por miles de sus seguidores en la plaza principal de la capital, Yevaran.

En su discurso ante el parlamento,Pashinyan prometió erradicar la corrupción y el fraude electoral.

Cuando Pashinyan, de 42 años, inició el 31 de marzo pasado la protesta denominada “Mi paso” en Gyumri, la segunda ciudad más grande del país, vistiendo su clásica camiseta color caqui, sólo un par de decenas de personas se le unieron y la mayoría eran periodistas.

Para cuando este miembro de la Asamblea Nacional, y experiodista llegó a Yerevan, el 13 de abril, miles más se habían sumado a su movimiento.

Nikol Pashinyan en un acto público
El partido en el gobierno decidió no presentar ningún candidato a primer ministro que le haga frente a Nikol Pashinyan.

Para muchos armenios, esta es la primera vez desde la independencia de la Unión Soviética en 1991 que pueden creer en un futuro mejor.

Algo está cambiando. Así lo siente el un estudiante de 17 años que no fue a clases para asistir a una marcha de protesta durante dos semanas, porque quiere tener acceso a una mejor educación, también para los habitantes de pueblos remotos que sienten que su voces son oídas y para los niños de 12 años que bloquearon carreteras en un acto de desobediencia civil.

“Intentamos protestar en el pasado muchas veces, pero esas protestas no lograron ningún cambio y la gente perdió la esperanza”, dice Meghri Gabrelian, un barman que exhibe una bandera armenia.

Esta vez es diferente porque al menos hay alguien guiándonos”, agrega.

El expresidente Serzh Sargsyan se reúne con Nikol Pashinyan en Yerevan, el 22 de abril.
El expresidente Serzh Sargsyan había sido elegido primer ministro pero dimitió en medio de masivas protestas.

¿Por qué comenzaron las protestas?

En 2008 Serzh Sargsyan llegó a la presidencia en medio de una violenta represión de protestas antigubernamentales en las que murieron al menos 10 personas.

Luego de 10 años y al final de su segundo mandato, Serzh Sargsyan estaba por convertirse en primer ministro.

Se trata de un nuevo y fortalecido rol creado con la reforma constitucional impulsada por él mismo y aprobada en 2015 por un referéndum empañado por irregularidades generalizadas.

Fue un error de cálculo, porque muchos armenios vieron esa movida como la introducción por la puerta trasera de un tercer período presidencial.

Manifestantes en Yerevan
Una pequeña protesta iniciada el 31 de marzo en la ciudad Gyumri se expandió a todo el país.

Decenas de miles, muchos de ellos estudiantes y alumnos de escuelas secundarias, se volcaron a las calles cantando da un paso para rechazar a Serzh”.

“Muchos de los que protestan son estudiantes descontentos con lo que está pasando en el país”, dijo entonces el joven manifestante y especialista en tecnología informática Ruben Elanakyan.

“Ellos no crecieron con la propaganda soviética, son más libres y es por eso que están reclamando más libremente por nuestros derechos”, explica.

Raya

Cómo se desarrolló la revolución

Raya

¿Es también un rechazo a Rusia?

Mucho de lo que ha sucedido no tiene precedentes en ninguna otra parte de la ex Unión Soviética, incluyendo el silencio ruso ante estos acontecimientos.

Rusia tiene una base militar en Armenia y patrulla la frontera con Turquía.

Armenia es miembro de la Unión Económica Euroasiática y parte de la alianza militar regional con Rusia. Tiene un conflicto irresuelto con Azerbaiyán sobre Nagorno-Karabakh y su seguridad depende de Rusia.

La importancia de Rusia en este país de 2,9 millones de habitantes es significativa.

Jóvenes opositores obre un auto
El líder opositor se comprometió no cortar relaciones con Rusia, principal aliado en en materia de seguridad.

Nikol Pashinyan se ha reunido con una delegación de diputados rusos y ha hecho todo lo posible para comprometerse a mantener relaciones más profundas con Rusia, así como con los vecinos de Armenia, con la Unión Europea, Estados Unidos y China.

A pesar de que Serzh Sargsyan era visto como un aliado del presidente Putin, el líder de la autodenominada Revolución de Terciopelo dijo que él ha prometido que Rusia no intervendría.

Esto contrasta con la Revolución Rosa en Georgia, en 2003, y la Revolución Naranja en Ucrania, en 2004.

“No es una revolución de colores”, dice Fyodor Lukyanov, editor del diario Russia in Global Affairs.

“Todos entienden que las raíces de esta crisis en Armenia son domésticas, a diferencia de varios casos previos en el espacio postsoviético, donde la influencia internacional era bastante clara”, opina.

Rusia sabe que si este movimiento político prevalece y Armenia inicia un nuevo capítulo en su historia, la dependencia militar y económica del país con Moscú no cambiará.

Redacción

Fuente: BBC MUNDO

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