La ilustración de un asteroide en el cinturón de Kuiper, donde se cree que qu...
La ilustración de un asteroide en el cinturón de Kuiper, donde se cree que quedaron encerrados restos del surgimiento del Sistema Solar

El asteroide 2004 EW95 fue encontrado en el cinturón Kuiper, una región fría ubicada más allá de la órbita de Neptuno en la periferia del Sistema Solar. Situado a cuatro mil millones de kilómetros de la Tierra puede albergar respuestas sobre el origen del sistema planetario. Fue descubierto por el Observatorio Austral Europeo (ESO), mide 300 kilómetros de diámetro y es rico en carbón: supone, entonces, un hallazgo inédito, revelador.

Los científicos europeos consideran que se trata de un cuerpo celeste exiliado, que se habría formado en el cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter en los períodos iniciales del Sistema Solar. Algunos teóricos creían que en el cinturón de Kuiper, detrás del octavo y último planeta, yacían ocultos pequeños objetos rocosos que habían sido expulsados del interior del Sistema Solar hacia las órbitas más remotas.

Una representación del asteroide 2004 EW95, caracterizado por estar compuesto...
Una representación del asteroide 2004 EW95, caracterizado por estar compuestos de carbono y por tener una superficie oscura

“El descubrimiento de un asteroide carbonáceo en el cinturón de Kuiper es una confirmación clave de una predicción fundamental sobre los orígenes del Sistema Solar”, reveló en un comunicado del ESO Olivier Hainaut, coautor de la investigación. Es la primera vez que se encuentra con tamaño nivel de detalle y de manera fehaciente un cuerpo típico de las entrañas de Sistema Solar en las regiones más alejadas de la órbita solar.

Este hallazgo sugiere que el asteroide carbonáceo con características y propiedades rocosas emigró y quedó atrapada en el cinturón de Kuiper, donde se cree están los restos de la formación temprana del Sistema Solar, época en la que se crearon los planetas gaseosos Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. En este disco circunestelar que orbita a una distancia de entre 30 y 50 unidades astronómicas (la distancia media entre la Tierra y el Sol) habitan cuerpos helados y planetas enanos, con una composición absolutamente distinta a la de las zonas más cercanas al Sol.

Las instalaciones del VLT (“Very Large Telescope”) perteneciente al ESO, ubic...
Las instalaciones del VLT (“Very Large Telescope”) perteneciente al ESO, ubicados en la región de Antofagasta, Chile

Patricio Zain forma parte del grupo de Ciencias Planetarias de la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas de la Universidad Nacional de La Plata. En diálogo con Infobae, intentó ser lo menos técnico posible para explicar la importancia del descubrimiento del asteroide transneptuniano: “Lo interesante es que la composición química de este cuerpo es bastante atípica comparado con el resto de los objetos transneptunianos, que en general están compuestos de hielo. Nuevas observaciones determinaron que este cuerpo tiene una composición rica en carbono, similar a los asteroides primitivos, por lo tanto es razonable pensar que tuvieron un mismo origen”.

“Este descubrimiento es importante porque está en concordancia con predicciones de un modelo de formación del Sistema Solar. A grandes rasgos, según el modelo Grand Tack, en los inicios del Sistema Solar, Júpiter y Saturno, luego de formarse, migraron hacia una órbita más cercana al Sol y luego migraron hacia afuera, hasta alcanzar sus órbitas actuales. En ese proceso de migración, los asteroides primitivos ricos en carbono fueron dispersados. La mayor parte fueron inyectados en la región externa del cinturón de Asteroides, comprendido entre Marte y Júpiter. Sin embargo -cuenta el licenciado en Astronomía-, el modelo también predice que una fracción pequeña de esos cuerpos puede haber sido dispersado hacia una órbita más lejana hasta ubicarse en el cinturón de Kuiper. Por lo tanto, el 2004 EW95 sería en realidad un asteroide primitivo rico en carbono que fue dispersado hacia la región transneptuniana, y el primero en ser descubierto con esas características”.

Tom Seccull, profesor de la Universidad de la Reina de Belfast, lideró el equipo de astrónomos responsables del descubrimiento. Certificó que “dada la ubicación actual de 2004 EW95, en la helada periferia del Sistema Solar, se deduce que ha sido expulsado hacia su órbita actual por un planeta migratorio en los primeros días del Sistema Solar”.

Secull también confirmó que el objeto “no solo se mueve, sino que también es muy débil. Tuvimos que usar una técnica muy avanzada de procesamiento de datos para extraer la máxima información posible”. La investigación, publicada en “The Astrophysical Journal Letters”, se valió de mediciones y observaciones con sofisticados instrumentos instalados en el telescopio VLT (“Very Large Telescope”) del ESO, instalados en la región de Antofagasta, Chile.

Fuente: INFOBAE

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