Un muerto en Ciudad de Guatemala. TWITTER
Un muerto en Ciudad de Guatemala. TWITTER

Por primera vez desde tiempos inmemoriales, la capital guatemalteca no registró ninguna muerte violenta este sábado, según han confirmaron los portavoces de los cuerpos de bomberos voluntarios y municipales. Se trata de un todo un récord en la ciudad más castigada por la violencia de este país. Guatemala tiene un índice de 32 homicidios por cada 100.000 habitantes, según la policía, por detrás de El Salvador (60), y Honduras, con 42,7, de acuerdo a las estadísticas de 2017, aunque en el caso guatemalteco, el Ministerio del Interior reduce la cifra a 26.

El centralismo de los países subdesarrollados hace que la capital guatemalteca, con una población estimada entre 2,7 y 3 millones de habitantes –no hay censo reciente de población– sea la que más hechos criminales registre. Las cifras son elocuentes. El año pasado la Ciudad de Guatemala registró una tasa de 75 homicidios por cada 100.00 habitantes. El triple del promedio de asesinatos registrados en todo el país: 26, según el Ministerio del Interior.

Entre las causas más comunes con que los expertos tratan de explicar la inseguridad en Guatemala se encuentran la extrema debilidad del sistema judicial, permeado, como todo el aparato estatal, por la delincuencia, y sin una política de seguridad estable, con jueces corruptos y policías reclutados en la más absoluta marginalidad y, además, muy mal pagados.

“Lastimosamente es un fenómeno aislado. Una lotería. La ausencia de muertes violentas es una probabilidad muy remota y sobre todo en un fin de semana, que es cuando estos hechos aumentan. Dolorosamente es solo un accidente estadístico”, dijo a EL PAÍS el analista Manfredo Marroquín, de Acción Ciudadana (Transparencia Internacional). El experto considera improbable que un fenómeno como este pudiera, en algún momento, marcar tendencia. “Es muy difícil en un país sin políticas integrales en materias económicas, sociales y de seguridad. Y la disminución de los índices de violencia solo tiene sustento a largo plazo cuando hay una combinación virtuosa en esas tres áreas. No es el caso de Guatemala”, concluye.

Carmen Aída Ibarra, directora del Movimiento Pro Justicia, difiere de la percepción generalizada. “Ha habido varios días de cero asesinatos en los últimos cinco años. Lo que ocurre es que la percepción de la violencia no ha variado porque la gente se enfrenta todos los días a los asaltos callejeros, un fenómeno criminal de alto impacto social, del cual no se han ocupado las autoridades. Por eso es que han pasado desapercibidos”, subraya Ibarra.

La experta recuerda que la Campaña Cero Asesinatos empezó en la gestión de Otto Pérez (2012-2015, cuando se vio obligado a dimitir por los escándalos de corrupción que marcaron su Gobierno) cuando, incluso, se contrató al medallista olímpico Erick Barrondo para promover jornadas en contra de la violencia en estas 24 horas, inspiradas en el programa de Alcohólicos Anónimos. “Hay jornadas en que esa meta se logró”. Concluye señalando que el fenómeno no es un logro de personas en particular, sino el resultado de una lucha continua.

José Elías

Fuente: EL PAÍS

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