Los nombres de miembros del Regimiento 65 de Infantería están incluidos en un...
Los nombres de miembros del Regimiento 65 de Infantería están incluidos en una tarja en el Cementerio Nacional de Seúl, en Corea del Sur. (GFR Media)

El acercamiento de los gobiernos de Estados Unidos y Corea del Norte ha revivido las esperanzas de veteranos puertorriqueños para conocer el paradero de cientos de compañeros que quedaron desaparecidos en la guerra de la península coreana entre 1950 y 1953.

En la reunión del mes pasado, el presidente estadounidense Donald Trump y el líder del régimen norcoreano, Kim Jong-un, acordaron reanudar la repatriación de los restos de 7,800 soldados a Estados Unidos declarados como “desaparecidos en acción”.

Según el presidente de los Borinqueneers, Ángel Rosa, durante la guerra en la península coreana fallecieron 4,360 puertorriqueños, de los cuales 765 eran del Regimiento 65 de Infantería y 127 fueron declarados “perdidos en acción”.

Por su parte, el ayudante general de la Guardia Nacional, Isabelo Rivera, indicó que de identificarse algún puertorriqueño entre los restos, se sumarían a los fallecidos para rendirle honor póstumo y ayudar a que familiares puedan disipar dudas después de más de medio siglo.

“Hay más de otras unidades, pero del Regimiento del 65, solamente, hay 127 desaparecidos en combate durante la Guerra de Corea. Tenemos la esperanza de recuperar a algunos de ellos”, expresó Rivera.

“Mientras estén desaparecidos no da oportunidad de hacer el cierre de ese capítulo, porque hay una gran diferencia entre desaparecido y muerto en combate”, agregó.

Rivera recordó que por más de una década, los gobiernos de ambas naciones habían detenido la repatriación de restos a Estados Unidos, como habían acordado cuando se firmó el armisticio de 1953, pues habían aumentado las tensiones por el desarrollo nuclear de Corea del Norte.

De acuerdo con The New York Times, se estima que los restos de 5,300 soldados de Estados Unidos permanecen sepultados en Corea del Norte.

Asimismo, reseñó que, siguiendo una práctica adoptada durante la Segunda Guerra Mundial, las tropas estadounidenses sepultaban a sus fallecidos en cementerios temporeros en los campos de batalla, mientras avanzaban hacia el norte en lo que anticipaban que sería una victoria, para recuperarlos posteriormente.

“Para el otoño de 1950, ya tenían control de casi toda la península de Corea. Pero China entró en la guerra, drenando las tropas y empujando a los estadounidenses y las Naciones Unidas aliadas hacia el sur. A medida que las fuerzas comunistas avanzaban, una cantidad de cementerios en los campos de batalla se quedaron detrás de sus líneas”, explicó el diario neoyorquino.

Tras una visita del secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, la agencia de noticias Reuters reportó que oficiales de ambos países se reunirán la próxima semana en Panmunjom, la frontera entre las dos Coreas, para discutir la entrega de los restos de casi 7,000 soldados desaparecidos desde aquella guerra.

“Tuve la experiencia de ir a ver los papás de uno de los desaparecidos, Francisco Delgado. Aquella viejita, me abrazó y cogió el retrato del hijo, lo abrazó. Me dijo: ‘Mi hijo vive, mi hijo vive’. Yo la complací y le dije ‘sí, sí, pídale a Dios que algún día se lo devolverá’. El compañero que estaba conmigo me cuestionó, pero qué yo iba a hacer y me fui”, relató Pablo Delgado Medina, quien estuvo en el primer grupo de “Borinqueneers” enviados a Corea.

Ahora algunos querrán saber, pero ya otros no. Mi comadre, hermana de Ramón Roque, no quiso que el Departamento de la Defensa le cogiera el ADN. Dijo: ‘No, no, por favor. Ya mi hermano desapareció y no quiero volver a revolcar eso’”, agregó Delgado Medina, mientras recordaba cuando viajó a Corea del Sur en 2016 y vio por televisión excavaciones de restos. “Sea como sea, no deja de ser muy triste”, añadió.

Por Alex Figueroa Cancel

Fuente: EL NUEVO DIA

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