Un edificio de 26 plantas se ha desplomado este martes en el centro de São Paulo, en Brasil, tras ser pasto de las llamas. Al menos una persona ha perdido la vida en este siniestro, en el que se ha visto afectado también un bloque cercano así como una iglesia. El rascacielos siniestrado, que era una antigua sede de la Policía Federal, estaba ocupado por medio centenar de familias. Al menos tres personas permanecen desaparecidas, según fuentes de los bomberos que cita la agencia Efe.

“Es posible que haya más víctimas”, ha afirmado afirmó el coronel del Cuerpo de Bomberos Max Mena, en declaraciones recogidas por medios locales. La única víctima confirmada es un hombre que estaba siendo rescatado por los bomberos cuando el rascacielos sito en el Largo do Paissandu de la ciudad se desplomó. “Estábamos intentando salvarlo, pero desgraciadamente se vino abajo junto con el edificio. Fue un intento rápido, habilidoso, por cuestión de segundos no lo conseguimos”, ha añadido Mena.

Los escombros del edificio de São Paulo tras venirse abajo.
Los escombros del edificio de São Paulo tras venirse abajo. AP

Las llamas comenzaron sobre las 1.30, hora local (22.30 GMT del lunes), y el fuego se extendió rápidamente por el resto de plantas y afectó a un edificio vecino, ambos situados en la región de la República, en el centro de Sao Paulo. Unos 160 bomberos se encuentran en la zona para combatir las llamas del segundo edificio, que fue evacuado y por el momento no corre riesgo de derrumbarse.

“Cuando se desplomó el edificio se sintió como un tsumami”, ha declarado al diario La Folha una mujer de 58 años que vivía en la torre siniestrada. Deise Silva, de 31 años, estaba dormida cuando comenzó el fuego. “Cuando me avisaron de que había un incendio, desperté a los niños y salí corriendo”, ha explicado.

Agencias

Fuente: EL PAÍS

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