Delcy Rodriguez, actual vicepresidenta de Venezuela.
Delcy Rodriguez, actual vicepresidenta de Venezuela. AFP

La Unión Europea (UE) redobló la presión sobre Venezuela al extender las sanciones a otros once altos cargos implicados en el proceso electoral del pasado 20 de mayo tras no reconocer sus resultados por considerarlos “no creíbles”.

 

    A la lista de persona non grata, en la que ya estaban incluidos desde enero siete nombres destacados del régimen de Nicolás Maduro, como el recién nombrado la Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello, o el presidente del Tribunal Supremo, Maikel Moreno, se suman ahora otros 11.

    En total, 18 personas entre las que están la vicepresidenta del país, Delcy Rodríguez; el ministro de Educación, Elías Jaua; la vicepresidenta del Consejo Nacional Electoral, Sandra Oblitas; el vicepresidente de Economía y ministro de Industria Nacional, Tareck El Aissami, y varios cargos militares.

    La inclusión en esa lista implica la prohibición de entrada en la UE, la congelación de activos y la inmovilización de sus bienes en territorio europeo. El deterioro de la situación en el país, acuciado tras la celebración de los pasados comicios en los que salió reelegido Maduro, explica esta vuelta de tuerca a las medidas sancionadoras europeas, que entrarán en vigor cuando se publiquen en el diario oficial de la UE.

    Según el texto adoptado por los 28 países que integran la UE, las elecciones no cumplieron “los estándares mínimos internacionales”. Tampoco fueron “ni justas ni libres y su resultado carece de toda credibilidad ya que el proceso electoral no ofrecía todas las garantías democráticas para resultar inclusivo y democrático”.

    La reacción por parte del Gobierno de Venezuela ante el castigo diplomático, que tiene una duración anual, no se ha hecho esperar. En un comunicado de la Cancillería venezolana, el régimen de Maduro rechazó lo que consideró como una “agresión continuada e injerencista” y una “franca intromisión” la decisión de la UE.

    “Venezuela rechaza categóricamente la agresión continuada e injerencista de la Unión Europea, que constituye una franca intromisión en los asuntos soberanos de nuestro país, al adoptar pretendidas medidas restrictivas contrarias al Derecho Internacional contra once altos funcionarios del Estado Venezolano”, se lee en el comunicado.

    A diferencia de Canadá, Estados Unidos y Panamá, que también adoptaron sanciones contra el país, la UE no sancionó al presidente Maduro para evitar así romper puentes de diálogo con Caracas, aunque con el nuevo paquete de sanciones se acercan a él.

    Fuente: LA PRENSA

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