Después de que Estados Unidos anunciara que prohibiría a las empresas estadounidenses suministrar piezas de tecnología y software al fabricante chino de teléfonos inteligentes ZTE, un documento que circula por Internet en China aclaró cuán preocupante sería la situación para la segunda mayor empresa de telecomunicaciones de China.

El Departamento de Comercio de los Estados Unidos anunció la medida el 16 de abril después de descubrir que ZTE no había cumplido con los términos de un acuerdo judicial anterior por la violación de sanciones de parte de la compañía.

En 2017, ZTE se declaró culpable ante el tribunal federal de los Estados Unidos de evadir los embargos estadounidenses, comprando piezas de tecnología estadounidenses, incorporándolas al equipo de ZTE y enviándolas ilegalmente a Irán. El caso fue el resultado de una investigación federal de cinco años.

La compañía pagó 890 millones de dólares en multas y sanciones, y una adicional multa de 300 millones de dólares que podría aplicarse.

Como parte del acuerdo, ZTE también despedirá a cuatro empleados jerárquicos y disciplinará a otros 35, ya sea reduciendo las bonificaciones o reprimiéndolos. En marzo, la empresa admitió ante funcionarios estadounidenses que no había disciplinado a las otras 35 personas.

En la foto un smartphone ZTE, el 17 de abril de 2018. (Carlo Allegri/Illustration)

“Esta [prohibición] será devastadora para la compañía, dada su dependencia de productos y software estadounidenses”, remarcó a Reuters Douglas Jacobson, abogado de control de exportaciones que representa a los proveedores de ZTE. “Ciertamente va a ser muy difícil para ellos producir y tendrá un impacto negativo potencialmente significativo a corto y largo plazo en la compañía”.

La decisión del Departamento de Comercio también significa que ZTE podría no ser capaz de utilizar el sistema operativo Android de Google en sus dispositivos móviles, comunicó a Reuters el 17 de abril, una fuente familiarizada con el asunto.

ZTE y la compañía matriz de Google, Alphabet estuvieron discutiendo el impacto de la prohibición pero las dos compañías aún no tenían claro acerca del uso de Android por parte de ZTE, agregó la fuente.

La firma china envió 46,4 millones de teléfonos inteligentes el año pasado, situándose en el séptimo lugar entre los fabricantes basados en Android, según la firma de investigación IHS Markit.

Un día después de la prohibición del Departamento de Comercio, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés), – que regula la industria de las telecomunicaciones en Estados Unidos- propuso nuevas reglas que prohibirían a los programas gubernamentales comprar a compañías que, según alegan, representan una amenaza a la seguridad de las redes de telecomunicaciones de Estados Unidos, lo que probablemente perjudicará tanto a ZTE como a su rival chino, Huawei Technologies.

Las reglas propuestas por la FCC evitarían que el dinero del Fondo de servicio universal de la FCC, que incluye subsidios para el servicio telefónico a zonas pobres y rurales, se gaste en bienes o servicios de compañías o países que representan una “amenaza de seguridad nacional para la integridad de las redes de comunicaciones o sus cadenas de suministro”, declaró la FCC.

“Las ‘puertas traseras’ ocultas de nuestras redes en enrutadores, conmutadores y otros equipos de red pueden permitir que las potencias extranjeras hostiles inyecten virus y otros programas maliciosos, roben datos privados de los estadounidenses, espíen a las empresas estadounidenses y demás”, afirmó el Presidente de la FCC, Ajit Pai, que presentó la propuesta.

Pai no especificó a China ni a compañías específicas, pero en una carta al Congreso el mes pasado, Pai manifestó que compartía las preocupaciones de los legisladores estadounidenses sobre las amenazas de espionaje de Huawei, el tercer fabricante de teléfonos inteligentes más grande del mundo.

Senadores republicanos de EE.UU. introdujeron legislación que bloquearía al gobierno de EE.UU. de comprar o alquilar equipos de telecomunicaciones de Huawei y ZTE, citando preocupaciones sobre su posible uso para espiar a funcionarios estadounidenses.

La dependencia de ZTE de las empresas estadounidenses

Un informe de 2016 publicado por un think tank afiliado al régimen chino, que reapareció en los últimos días debido a las noticias de la prohibición estadounidense, revela cuán preocupante será la situación para ZTE.

En marzo de 2016, antes de que ZTE llegara a un acuerdo en el caso del tribunal federal, la compañía ya estaba tambaleándose por las repercusiones de una prohibición temporal de los Estados Unidos de exportar partes tecnológicas a ZTE, un castigo por las violaciones de sanciones.

Aproximadamente un mes después, CCID, un grupo de expertos de Beijing afiliado al Ministerio de Industria y Tecnología de la Información de China, publicó un informe en el que analizaba el impacto de la prohibición.

Descubrió que ZTE dependía en gran medida de chips y módulos ópticos importados del extranjero para fabricar sus smartphones, como los chips de banda base 4G de Xilinx, los chips FPGA de Intel y los chips de radiofrecuencia de Skyworks y Qorvo, todos fabricantes de chips estadounidenses.

En 2014, el mayor proveedor de chips de ZTE era Broadcom, y la empresa compró 1.300 millones de dólares. En total, ZTE compró el 53 por ciento de sus chips a empresas estadounidenses, por un valor de 3.100 millones de dólares.

El informe concluía que cualquier sanción estadounidense tendría un “impacto destructivo” sobre ZTE, y que sin ningún proveedor estadounidense, ZTE sólo podría confiar en sus propias reservas de stock de chips. Dentro de los tres meses posteriores a una prohibición en Estados Unidos, ZTE “se enfrentaría al borde de la bancarrota”, según el informe.

La prohibición también tendría efectos dominó en la industria tecnológica china en general, según el informe.

Huawei

El principal competidor de ZTE, Huawei, también está en problemas. Este mes, en medio de un montón de malas noticias, Huawei despidió a su vicepresidente de asuntos externos, Bill Plummer, y a otros cuatro empleados de su oficina en Washington, informaron a Reuters fuentes familiarizadas con el asunto.

 

Personal y visitantes pasan por el salón de la oficina de Huawei en la ciudad de Wuhan, en la provincia de Hubei, China central, el 8 de octubre de 2012. (STR/AFP/Getty Images)

El acuerdo planeado por Huawei con la compañía estadounidense AT&T para vender sus teléfonos inteligentes en Estados Unidos se derrumbó en enero después de que legisladores estadounidenses presionaran en contra de ese acuerdo a los reguladores federales, alegando preocupaciones de seguridad.

En marzo, el minorista de productos electrónicos Best Buy anunció que cortaría los lazos con Huawei y dejaría de vender dispositivos Huawei.

El CEO de Huawei, Ren Zhengfei, también tiene una trayectoria llamativa. Según un estudio realizado en 2005 por RAND Corporation, Ren fue director de la Academia de Ingeniería de la Información del ejército chino. Después de fundar Huawei en 1988, Ren utilizó las conexiones de su suegro, este último un ex vicegobernador de la provincia de Sichuan, para obtener contratos de instalación de sistemas de conmutación electrónica para el ejército.

Ren Zhengfei, fundador y director ejecutivo de Huawei, hace gestos mientras asiste a una sesión de la reunión anual del Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, el 22 de enero de 2015. (Fabrice Coffrini/AFP/Getty Images)

Mientras tanto, la ex presidenta de esta compañía, Sun Yafang, trabajó en el Ministerio de Seguridad del Estado chino, una agencia de inteligencia y seguridad, durante muchos años antes de incorporarse a Huawei en 1992, según informes de los medios de comunicación chinos. Estaba a cargo de los negocios con diferentes gobiernos y sus ejércitos.

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