Stephanie Northcott junto a su hijo Dalton, el día de su graduación (captura ...
Stephanie Northcott junto a su hijo Dalton, el día de su graduación (captura de pantalla)

Como muchos padres, Stephanie Northcott soñaba con el día en que vería a su hijo, Dalton Jackson, cruzar el escenario para recibir su diploma de graduación de la escuela secundaria. Pero ese anhelo se vio opacado cuando le diagnosticaron Síndrome de Lynch, una enfermedad genética terminal, en la que existe un mayor riesgo de tener cáncer.

En aquel entonces, los médicos le dieron sólo 10 meses de vida, por lo que creyó que jamás vería a Dalton recibido.

El director del colegio aceptó de inmediato la propuesta de celebrar la gradu...

El director del colegio aceptó de inmediato la propuesta de celebrar la graduación del curso en el hospital (captura de pantalla).

Sin embargo, el joven no iba a dejar que la enfermedad le quitara a su madre la posibilidad de estar presente en uno de los días más importantes de su vida. Julie contó que habló con el director del colegio para que la ceremonia de graduación se realice en el Baptist Memorial Hospital East, de Memphis, Tennessee, y éste aprobó la solicitud.

El día de la ceremonia, los médicos llevaron a Stephanie hasta una sala del centro médico e hicieron todo lo posible para que esté lo más cómoda posible. “Mi bebé se va a graduar”, le dije la mujer al personal, mientras empujaban la camilla.

Dalton entró al lugar con sus compañeros de curso, vestidos con túnicas y gorros, se acercó a su madre y le dio un gran abrazo. Stephanie no tenía mucha fuerza y le costó agradecer el gesto que tuvieron para que ella pueda estar presente, pero logró darle a su hijo un consejo: “Puedes hacer cualquier cosa que te propongas. No lo olvides nunca”.

Todos obtuvieron su diploma entre aplausos y lágrimas, y revolearon los gorros hacia el aire. Dalton ayudó a su madre a ponerse de pie y bailaron al ritmo de “I Will not Let Go” de Rascal Flatts. Ahora que se graduó, su vida seguirá en la Universidad de Mississippi e intentará entrar a su equipo de fútbol americano.

El diagnóstico

Stephanie está internada desde el pasado 25 de abril en el Hospital y su pronóstico es desalentador. Su hija Amber, hermana de Dalton, murió de la misma enfermedad en 2012 a los 21 años.

Julie contó que los últimos días no fueron buenos, pero que esperan llevarla pronto a su casa, para que pueda ir a cuidados paliativos. “Es muy fuerte. Es increíble lo fuerte que realmente es”, dijo. La enfermedad, que es terminal, está llegando a su etapa final y la familia creo un fondo para que la gente pueda ayudar a pagar los gastos del funeral-

Clarin.com

Fuente: CLARIN

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