Olivia Arévalo Lomas, la líder de la etnia amazónica shipibo-conibo, fue ases...
Olivia Arévalo Lomas, la líder de la etnia amazónica shipibo-conibo, fue asesinada al mediodía del jueves, se cree, por varios disparos a manos de un extranjero.

Una chamana muy respetada en una comunidad indígena de Perú fue asesinada. Y varios de los integrantes de esa comunidad lincharon al hombre al que acusan de ese crimen: un canadiense que había ido a la Amazonia peruana en busca de información sobre cómo sus plantas tradicionales pueden usarse para desintoxicarse de las drogas.

La Policía Nacional del Perú (PNP) confirmó que una turba linchó a un ciudadano canadiense al que acusó de haber asesinado este jueves a la líder del pueblo amazónico shipibo-konibo Olivia Arévalo Lomas. Según la información oficial, peritos de la Dirección de Criminalística (Dirincri) de la PNP “identificaron plenamente el cuerpo del ciudadano canadiense Sebastián Paul Woodroffe”.

Agregó que el hombre, quien vivía en la zona donde se produjeron los hechos de violencia, fue “ultimado por una turba, acusado de haber asesinado” a Arévalo y que su cadáver ya ha sido traslado a la morgue de la ciudad amazónica de Pucallpa. En las redes sociales circula un video que registró el ataque, en el que se ve cómo agreden a Woodroffe, a quien le colocan algo parecido a una soga en el cuello y lo arrastran por el pasto.

El canadiense fue señalado por supuestos testigos como el hombre que llegó hasta la casa de Arévalo, en la comunidad de Victoria Gracia, en la región de Ucayali, para pedirle un canto de curación, tras lo cual dio dos disparos al aire y otros tres contra la líder indígena, que le causaron la muerte. No obstante, aún la Justicia no confirmó que sea el autor del crimen. “La prueba relacionada con absorción atómica, que determinará si el canadiense disparó a la nativa, fue enviada a Huancayo”, remarcó el comunicado sobre las investigaciones que se hacen del caso.

Olivia Arévalo Lomas, la líder de la etnia amazónica shipibo-conibo, fue ases...

Olivia Arévalo Lomas, la líder de la etnia amazónica shipibo-conibo, fue asesinada al mediodía del jueves por varios disparos, se cree, a manos de un extranjero.

Arévalo Lomas tenía 81 años y era una reconocida defensora de los derechos culturales del pueblo shipibo-konibo. Muy respetada en la comunidad intercultural de Victoria Gracia, al noroeste de Lima, allí era además la curandera local. “Era una líder conocida en el mundo del pueblo shipibo como chamán”, explicaba el viernes la viceministra de Interculturalidad, Elena Burga, en la televisión estatal. Al conocerse la noticia de su asesinato, el primer ministro de Perú, César Villanueva, afirmó que estaba “muy consternado” y prometió que no quedaría impune. Y el jueves, el pleno del Congreso peruano guardó un minuto de silencio en su memoria.

Luego del crimen, cuenta el diario El País, la familia de Arévalo difundió un volante con la imagen de Woodroffe y una oferta de recompensa: “Este es el hombre que asesinó a la maestra Olivia Arévalo después de hacerle cantar un ícaro. La encontró sola, le pidió que cante y después la mató”. El diario español explica que los ícaros son cantos de ceremonias de curación, en los que usualmente se bebe ayahuasca.

El canadiense había viajado a esa comunidad, justamente, para aprender de sus plantas tradicionales como herramienta para tratar adicciones. Para eso, había recaudado más de 2.000 dólares en una campaña de crowdfunding. En el sitio Indiegogo, explicaba que “soy un canadiense de 36 años, padre, compañero y hermano”.

“Una intervención reciente para un familiar con una adicción al alcohol abrió mis ojos sobre lo que debería hacer como trabajo. Decidí dejar atrás mi carrera en septiembre de 2014 y comencé un proceso de seis años para convertirme en un consejero en adicciones”, decía en esa plataforma. En ese proceso, aseguraba, planeaba establecerse tres meses en Perú para aprender cómo sus plantas tradicionales pueden ayudar a la gente en su tratamiento contra las adicciones. “Cuanto más pueda aprender y aplicar, más estaré ayudando en esta línea de trabajo”, escribió.

Medios regionales como Pucallpa Noticias y Gaceta Ucayalina aseguraron el sábado que el sospechoso, quien residía en Yarinacocha, al parecer fue capturado y linchado por pobladores indígenas el mismo jueves, poco después del asesinato de Arévalo, Tras conocerse esa información, la Defensoría del Pueblo manifestó “su rotundo rechazo ante el linchamiento y homicidio del presunto autor del asesinato” de Arévalo y pidió a las autoridades “una profunda investigación” del suceso.

El Ministerio del Interior señaló este lunes que representantes del Ministerio Público y la Policía “continúan las pesquisas sobre la muerte del ciudadano extranjero”. Agregó que en la zona está un equipo especial con el objetivo de intensificar las investigaciones para resolver el crimen de Arévalo. Además, otro un equipo especial de la División de Homicidios de la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri) ha sido enviado desde Lima junto con un representante del Ministerio Público.

Fuente: EFE

Clarin.com

Fuente: CLARIN

Share

Video Destacados

Ad will display in 09 seconds