Duque tendrá como vicepresidenta a la conservadora Marta Lucía Ramírez, la primera mujer en ocupar el cargo. 

Presidente de Colombia Iván Duque.
Presidente de Colombia Iván Duque. AFP/Raul Arboleda

El derechista Iván Duque, de 42 años, asumió este martes 7 de agosto la presidencia de Colombia en reemplazo del liberal Juan Manuel Santos.

Duque, ahijado político del exmandatario Álvaro Uribe (2002-10), juró en el cargo para el que fue elegido por los próximos cuatro años en un acto público en la Plaza de Bolívar, en el centro de Bogotá. 

El mandatario tendrá como vicepresidenta a la conservadora Marta Lucía Ramírez, la primera mujer en ocupar el cargo.

Duque contará con mayoría en el Congreso, pero enfrenta a una fortalecida oposición de izquierda y de centro, que alcanzó su mayor representación en las legislativas de marzo.

Con flores, vestidos de blanco y banderas de Colombia, centenares de opositores se manifestaban a favor de la paz y la vida en al menos 36 ciudades y municipios del país.

Cuarta economía de América Latina, Colombia afronta una delicada fase de implementación de los acuerdos que firmó con las FARC -la poderosa guerrilla convertida en partido-, al tiempo que afronta varios focos de violencia financiada por el narcotráfico. Los narcocultivos treparon hasta 209 mil hectáreas en 2017, su máximo histórico.  

Durante su discurso, Duque anunció un endurecimiento en las condiciones de los diálogos de paz que se desarrollan en Cuba con el ELN, reconocida como la última guerrilla del país.

“Quiero dejar absolutamente claro que un proceso creíble debe cimentarse en el cese total de acciones criminales, con estricta supervisión internacional, y tiempos definidos”. Afirmó que durante los primeros 30 días de su gobierno evaluará las conversaciones con el grupo guevarista, iniciadas de forma oficial en febrero de 2017.

El presidente Iván Duque habla ante los presentes en la Plaza de Bolívar. AP/Fernando Vergara

Duque también indicó que se reunirá con las Naciones Unidas y la Iglesia católica, que han acompañado las negociaciones, para que “compartan con nosotros el balance acerca del mismo”. “Queremos avanzar, pero para avanzar hay que dejar la impronta de que el pueblo colombiano no tolerará que la violencia sea legitimada como medio de presión al Estado”, enfatizó.

El anterior gobierno de Santos (2010-18) dejó en curso los diálogos con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), alzado en armas en 1964 inspirado en la revolución cubana y la teología de la liberación, una vertiente del catolicismo a favor de los pobres. Con unos mil 500 combatientes, los rebeldes han declarado su intención de continuar con el proceso que dejó sin concretar Santos. Aunque analistas coinciden en que difícilmente los rebeldes acepten nuevas condiciones para continuar en la mesa.

De igual manera, el mandatario informó sobre “correctivos” al pacto suscrito por Santos a finales de 2016 con la exguerrilla FARC, que el año pasado evitó 3 mil muertes y desarmó a casi 7 mil combatientes. Santos, Nobel de Paz en 2016, buscó de forma fallida la “paz completa” en Colombia, desangrada durante medio siglo por un conflicto armado que ha dejado millones de víctimas.

Los mandatarios de Costa Rica, Carlos Alvarado; República Dominicana, Danilo Medina y de Panamá, Juan Carlos Varela. AFP/Raul Arboleda

Fuente: LA PRENSA

Share

Video Destacados

Ad will display in 09 seconds