El club lanzó una campaña para encontrar a un niño que dio la vuelta con el plantel campeón ante el Manchester en 1968 y se encontró con la esforzada vida de este hombre que fue mascota del plantel. “Lo quisieron llevar a Inglaterra los jugadores pero mi abuela no lo dejó”, relata a Infobae su hija

Como cada día de partido, el pequeño “Tachuela” estaba parado en la puerta del estadio de 1 y 57 con su canasto repleto de empanadas. Las urgencias de su familia lo habían obligado a salir a la calle cuando todavía no había cumplido 10 años. Era el único hijo varón de ocho hermanos y en los albores de 1960 su aporte económico ya era una pieza clave de aquella humilde casa. 50 años más tarde, su historia tomó gran notoriedad gracias a una campaña de Estudiantes de La Plata en medio de los festejos por el mítico título Intercontinental ante el Manchester United.

“Tachuela” era Ramón Oscar Alberto Suárez, el hombre que cuando tenía 10 años fue parte en el Estadio Hirschi de los festejos del plantel campeón en Inglaterra. Ramón murió en 2002, pero Infobae se contactó con Silvia, la mayor de sus siete hijos, para revivir su historia.

Papá vendía empandas en la puerta de la cancha. Empezó desde chiquito. Él llevaba la canasta con empanadas. Le tomaron muchísimo cariño los dirigentes y los jugadores de Estudiantes. Entraba a la cancha, le compraban la canasta para que esté ahí pero con una condición: que presente el boletín con las notas altas y la asistencia al colegio“, relata con orgullo esta enfermera de un centro de salud de La Plata.

La tapa de “El Gráfico” luego que Estudiantes conquistó la Intercontinental 1968
La tapa de “El Gráfico” luego que Estudiantes conquistó la Intercontinental 1968

En 1968, Estudiantes consiguió una de las victorias más legendarias del fútbol nacional en Inglaterra ante un Manchester United plagado de figuras. En el regreso, la celebración se llevó a cabo en la cancha y los dirigentes buscaron a “Tachuela” para que dé la vuelta con ellos. Abrazado al por entonces presidente Mariano Mangano, ese esforzado jovencito de 10 años quedó inmortalizado mientras un Policía intentaba sacarlo del campo de juego. “¿Dónde estás campeón? ¡Te estamos buscando!”, fue la campaña que lanzaron desde el club para reubicarlo a poco de cumplir los 50 años de la gesta.

“Estábamos trabajando con nuestro equipo creativo la producción de un documental y cuando volvimos a ver esa foto histórica a todos nos ganó la curiosidad de saber quién era ese chico que el presidente Mangano abrazaba. ¿Qué sería de su vida medio siglo después? ¿Cómo había llegado hasta ahí?“, le contó a este medio Javier Porta, responsable de la comunicación del combinado platense. Los planetas parecían alineados: el encargado de rastrear la semilla de la historia fue Mariano Vázquez Mangano, encargado del marketing institucional y nieto del presidente que abrazaba a “Tachuela” en la foto.

Se encontraron con un cuento digno del club. Un joven esforzado, que el plantel de aquella época había adoptado como mascota. “Lo iban a llevar a Inglaterra. Fueron a la casa de mis abuelos pero mi abuela tenía mucho miedo y aparte mi papá tenía que trabajar para ayudarlos. Fue un sueño incumplido de él porque iba a ir a Inglaterra. Era la mascota”, rememora su hija. “Cuando volvieron de allá con la Copa, lo primero que hicieron fue ir a buscarlo a papi a casa. Le compraron ropa para dar la vuelta olímpica en la cancha”, agrega.

Los tres hijos de “Tachuela” fanáticos de Estudiantes se entrevistaron con Verón
Los tres hijos de “Tachuela” fanáticos de Estudiantes se entrevistaron con Verón

Hace unos días atrás, Silvia debió refrescar su memoria cuando su prima le mandó un mensaje de Whatsapp con el link de la campaña que había iniciado Estudiantes. Ella no comprendió la magnitud de lo que estaba ocurriendo hasta que un compañero de trabajo se lo hizo notar. “Ese es papi”, pensó. Junto con dos de sus hermanos se hicieron presentes para dialogar con el presidente Juan Sebastián Verón y fotografiarse con una réplica de la Intercontinental. ¿El detalle? Los restantes cuatro hermanos se repartieron entre el fanatismo por River y Gimnasia. “Nadie es perfecto”, bromea.

Suárez vivió siendo un enfermo seguidor de Estudiantes hasta el último día de su vida. Trabajó de peón de albañil, de sepulturero en un cementerio, vendió ajo, flores y helado en la calle. “Un guerrero de la vida. Un “Pincha” de ley”, lo emparenta su hija con la característica filosofía del club.

Ramón con sus hijos hace varios años atrás
Ramón con sus hijos hace varios años atrás

Los partidos de local estaba presente en 1 y 57. De visitante, la radio irrumpía por todo el ambiente. “Estudiantes es mi locura”, solía repetirle a sus hijos.

Aquel 2002 su luz se apagó. El destino se emperró. Su historia no podía pasar inadvertida. La foto se posó allí, delante de los ojos del nieto del presidente Mangano como una revelación. Había que rastrear a aquel joven campeón que hoy tendría 60 años. “Fue un hombre muy sufrido. El club siempre nos ayudó muchísimo. Estudiantes fue el único lugar donde mi papá fue verdaderamente feliz. Voy a estar agradecida hasta el último minuto”, confiesa su hija.

Fuente: INFOBAE

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