Decenas de personas salen en caravana de Managua hacia Masaya para respaldar a los habitantes de esa ciudad que se han alzado en protestas contra la dictadura de Daniel Ortega

Un joven murió de un disparo en la cabeza en un ataque de fuerzas del gobierno nicaragüense contra una iglesia en Managua, donde están atrincherados decenas de estudiantes desde la tarde del viernes, informó la Iglesia católica.

“Sacerdotes en la (parroquia) Divina Misericordia informan que continúan siendo fuertemente atacados por Policías y paramilitares, un joven fue alcanzado por una bala en la cabeza y acaba de fallecer”, aseguró en su Twitter la Conferencia Episcopal de Nicaragua.

Horas antes habían sido liberados dos periodistas de los cuatro que se encontraban también en la parroquia para informar sobre la situación de los estudiantes. La liberación se produjo tras diversas conversaciones entre efectivos policiales y un miembro de la Cruz Roja y después de pasar varias horas retenidos en manos de efectivos de seguridad de las fuerzas gubernamentales.

“Sacerdotes, periodistas nacionales y extranjeros y estudiantes heridos, rodeados por paramilitares en casa cural de la Parroquia Divina Misericordia de Managua. Intentamos que llegue alguien hasta ellos”, escribió en su cuenta de Twitter el obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, Silvio José Báez, poco antes de la liberación.

Los periodistas liberados son Ismael López, de la BBC, y Joshua Partlow, de The Washington Post, mientras que José Noel Marenco, de 100 % Noticias y Sergio Marín, de La Mesa Redonda, continúan en el interior de la iglesia.

Los periodistas cubrían el traslado de estudiantes heridos en la zona de la Universidad Nacional de Nicaragua (UNAN) cuando, al escuchar disparos, se refugiaron en la parroquia de la Divina Misericordia, de donde ya no pudieron salir hasta que efectivos de la Cruz Roja llegaron a un acuerdo con los policías.

Un grupo de estudiantes se encuentran refugiados en el lugar desde el inicio de las revueltas populares contra el Gobierno de Daniel Ortega, en las que al menos 351 personas han sido asesinadas por las “fuerzas combinadas” estatales, formadas por policías, parapolicías, paramilitares y antimotines.

Una situación similar se produjo el pasado lunes en la basílica San Sebastián de Diriamba, a unos 40 kilómetros de Managua, hasta donde se desplazó una delegación de la Iglesia Católica para liberar a un grupo de opositores asediados por paramilitares y parapolicías que retomaron la ciudad a sangre y fuego.

Las protestas contra Ortega que originaron las revueltas se iniciaron el 18 de abril pasado, por unas fallidas reformas en la seguridad social y se convirtieron en un reclamo que pide la renuncia del mandatario, después de once años en el poder, con acusaciones de abuso y corrupción en su contra.

Fuente: EL MUNDO

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