En la foto está Jorge Luis González, alcalde de Jayuya. (GFR Media)
En la foto está Jorge Luis González, alcalde de Jayuya. (GFR Media)

Cuando se le pregunta al alcalde de Orocovis, Jesús Colón Berlingeri, qué puertas ha tocado para que se resuelvan los problemas apremiantes de su municipio causados por el huracán María, su respuesta es breve, pero reveladora.

“Wao… (respira). Todas, todas francamente, y no una vez. Los que me conocen saben que yo no voy a la prensa. (Y) cuando voy, es que ya he hecho mil gestiones”, respondió el alcalde.

Colón Berlingeri es uno de seis alcaldes entrevistados por El Nuevo Día que dijeron estar exhautos y frustrados y hablaron de los problemas que tienen en común a casi siete meses del ciclón. El inmediato y más conocido es la falta de servicio eléctrico, pero le sigue la falta de agua o mantener ese servicio con generadores porque todavía -y aún en áreas energizadas- nadie ha ido a reparar la conexión de las bombas a la red eléctrica.

Los alcaldes también mencionaron en entrevistas por separados pero con un reclamo al unísono, que las carreteras de sus barrios y pueblos están en pésimas condiciones, algunas con deslizamientos, hoyos o escombros a sus orillas y puentes que todavía esperan por reparación o sustitución.

También estos municipios comparten el problema de tener miles de familias sin hogar o que aún viven bajo toldos a la espera del Departamento de la Vivienda. La secuela de este cuadro produce un alza en las condiciones de salud mental como la depresión, dijeron los alcaldes.

Y a estos problemas, dijeron los ejecutivos municipales, se les suma la nueva preocupación del cierre de escuelas. Dijeron que se oponen porque no entienden cuáles fueron los criterios que siguió el Departamento de Educación para tomar estas decisiones ni si la agencia consideró la telaraña de situaciones que tiene un niño o niña afectado por un huracán que ahora se queda sin escuela, como cuestiona el alcalde de Barranquitas, Francisco López López.

También reclaman a los federales

La esfera federal no está exenta de denuncias. Los alcaldes se quejaron de una supuesta lentitud de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) para el desembolso de fondos. En respuesta, la agencia federal proveyó a este diario una lista con las partidas asignadas a estos pueblos.

El alcalde novoprogresista de Orocovis, quien ha llevado sus quejas hasta el gobernador Ricardo Rosselló, destacó que Puerto Rico exhibe recuperación en algunas zonas, pero en la montaña “estamos un poco atrás. Especialmente en la luz”.

“En muchas reuniones.. lo delegan palante y se queda todo igual. Me dicen que Cuerpo de Ingenieros controla la asignación de brigadas”, indicó sobre las respuestas que recibe del Ejecutivo.

“Percibo un gobierno que está como desconectado. Ellos están viviendo en una burbuja donde tienen buenos emolumentos, buenos salarios, vehículos, asesores bien pagos. Viven en otro mundo, desconectados de la realidad, y solo hablan a base de estadísticas que le dan terceros. Ellos se conforman con números y se olvidan que somos seres humanos”, puntualizó el alcalde de Comerío, el popular Josean Santiago.

El secretario de Asuntos Públicos de La Fortaleza, Ramón Rosario, reconoció que estos pueblos enfrentan “grandes retos”.

“El gobierno central, igualmente, se encuentra haciendo ajustes para brindar sus servicios dentro de la crisis fiscal heredada y la emergencia causada por los huracanes”, dijo y recordó que el plan fiscal incluye un fondo de ayuda para los municipios y que el gobernador ha procurado ayudas federales para ellos.

La vicepresidenta de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA), Doriel Pagán, reconoció que, de 2,000 instalaciones que tiene esa corporación pública, aún operan 355 con generadores, y que Adjuntas es el pueblo con el mayor número de estos aparatos, con 20. Reconoció que los generadores no están diseñados para trabajar por un periodo prolongado, pero ya van casi siete meses desde el paso del huracán.

Destacó que cada municipio hay que verificarlo de manera individual puesto que aquellos que ya recuperaron la luz, pero tienen zonas con generadores en plantas de bombeo, como Ciales, el trabajo de reconexión le puede corresponder a la AAA o a la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) “si los transformadores sufrieron daño a causa de la lluvia y el viento”.

Sobre la falta de luz en comunidades de la montaña, la AEE refirió a un vídeo en el que el subdirector de la corporación, Justo González, dice que ya un 97% de la isla está energizada. Y le envía un mensaje a la gente que sigue sin luz, particularmente en la zona este y montañosa: “no los hemos olvidado, nuestro plan es llegar a ustedes”.

El Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos (USACE por siglas en inglés) , por su parte, proveyó una lista de los trabajos que tiene programados para la montaña.

“La montaña es la más olvidada. Siempre ha sido olvidada, pero ahora es el colmo de los colmos. Sumamente olvidada. Se habla de millones, (pero) a nosotros no se nos asigna dinero. Las carreteras en malas condiciones. No hay pavimento, no hay mantenimiento de desyerbo. Llevo seis administraciones y esto, cada día, es más difícil. Es más injusticias. Es más el discrimen contra el área central”, dijo el alcalde de Jayuya sobre las agencias, particularmente por la falta de acción del Departamento de Transportación y Obras Públicas (DTOP), un malestar compartido por todos los alcaldes entrevistados.

El secretario del DTOP, Carlos Contreras, no respondió al pedido de entrevista.

El alcalde de Ciales fue uno de los más vocales respecto al trabajo de Contreras y la agencia que dirige. Alegó que el secretario no escucha sus reclamos, como la necesidad de que se abra el puente en la carretera 6685 o que se hagan muros para detener los deslizamientos en las carreteras PR-149 y PR-146. Por eso, le ha pedido la renuncia al funcionario.

“(Tiene) una guerra para castigarme a mí, pero no me castigaa mí, castiga al pueblo, y yo soy de la misma administración. Estoy criticando a mi gobierno”, sentenció el alcalde de Ciales.

Junto a Adjuntas, Ciales es de los pueblos que exhiben casos más particulares, según sus alcaldes.

En Ciales, por ejemplo, no hay comunicación eficiente con el cuartel de la Policía, comentó su alcalde. El Negociado de la Policía, a través de su portavoz, Karizia Ortiz, reconoció que hubo problemas con la comunicación que aún no mejora del todo, pero aseguró que hay dos números telefónicos para atender a los ciudadanos.

El alcalde de Adjuntas, el también novoprogresita Jaime Berlucea, sostuvo que el centro de diagnóstico y tratamiento, perteneciente al Departamento de Salud, está “limitado de médicos y suministros. No tiene nada”.

Alegó que no ha tenido comunicación con el secretario de Salud, Rafael Rodríguez. Pero el secretario rechazó esa información y mostró fotos de una visita reciente al CDT, aunque “él no se quiso retratar conmigo”. Reconoció que, al llegar al CDT, no había medicinas. Alegó que eso se subsanó, pero, respecto a la falta de médicos, sostuvo que era un asunto de la Administración de Servicios Médicos.

Tanto el alcalde de Jayuya como el de Barranquitas dijeron que los problemas de salud mental florecen en la montaña al no haber acción inmediata a problemas apremiantes como la falta de vivienda. Solo en Jayuya, hay 1,300 familias cuyas viviendas fueron afectadas por el huracán. De esas, hay 500 que perdieron su vivienda, dijo el alcalde jayuyano.

Incluso los alcaldes dijeron que no han visto atención del Departamento de la Familia para ancianos, niños y comunidades que deben socorrer. “Se han dedicado a que lleguen los cupones. Pero el trabajo con la familia no se ha hecho en un plan estratégico. Eso es lo más fácil porque los cupones llegan de manera electrónica”, aseveró el alcalde de Jayuya.

Ni la secretaria de la Familia, Glorimar Andújar; ni el secretario de la Vivienda, Fernando Gil Enseñat, respondieron a los pedidos de entrevista.

Por Gloria Ruiz Kuilan

Fuente: EL NUEVO DIA

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