Foto: Orhan Akkanat/Anadolu Agency/Getty Images.
Foto: Orhan Akkanat/Anadolu Agency/Getty Images.

Por Bruno Juanes*

La Automatización, la inteligencia artificial, el Internet de las Cosas y otras tecnologías avanzadas tienen hoy en día la capacidad de capturar y analizar inmensas cantidades de datos para generar información en cuestión de segundos. Estos y muchos avances tecnológicos más, que vienen de la mano con la cuarta revolución industrial, son meros indicadores de la imperativa necesidad de adaptarnos a la digitalización.

El principal reto está en ¿cómo avanzar hacia la siguiente etapa? Para hacerlo, requerimos cambiar la manera en la que pensamos, decidimos y usamos la información a nuestro alcance para capitalizar el valor que podemos obtener de las tecnologías disruptivas. ¿Pero, estamos listos para hacerlo? ¿Estamos realmente preparados para desencadenar el potencial de la Industria 4.0?

El panorama de esta realidad lo podemos ver desde el estudio Global para la Industria 4.0 de Deloitte, donde el 47% de los ejecutivos consideran que sus organizaciones son altamente capaces de usar tecnologías avanzadas que permitan a sus empleados ser más eficientes, sin embargo, solo el 20% cree estar altamente preparado para la emergencia de nuevos esquemas.

La industria 4.0 nos muestra un panorama lleno de esperanzas, sin embargo, también trae consigo ambigüedad e incertidumbre, ya que el camino a seguir aún no está totalmente claro, especialmente dentro de las siguientes 4 áreas:

  1. Entorno y sociedad: El 87% de los ejecutivos considera que la industria 4.0 conducirá a una sociedad más equitativa y socialmente estable, sin embargo, menos del 25% de ellos, cree que sus propias organizaciones ejercerán una influencia significativa sobre factores sociales claves como la educación, la sustentabilidad y la movilidad social.
  2. Estrategia: A pesar de que solamente el 14% de los líderes globales confía en que será capaz de responder oportunamente con sus organizaciones durante los periodos de cambio hacia la digitalización, el 86% restante, aunque es consciente que es necesario prepararse, no ha modificado sus estrategias actuales y sigue anclado a la estabilidad que aún proporciona lo tradicional.
  3. Talento y fuerza laboral: Una cuarta parte de los ejecutivos encuestados en el estudio son muy conscientes que la estructura de su fuerza laboral sufrirá cambios significativos. Por ello, el 86% de los líderes expresan que están haciendo todo lo necesario para preparar su fuerza laboral para enfrentar los retos de la nueva era, pero que los esfuerzos aún no suficientes para cubrir la alta demanda de capacitación.
  4. Tecnología: Los ejecutivos esperan que la adaptación de las nuevas tecnologías disruptivas suceda dentro de los próximos 5 años, no obstante, existen tres dificultades principales para lograrlo: 43% argumenta que la mayor dificultad es la falta de alineamiento directivo hacia la digitalización, el 38% la falta de colaboración digital con socios externos y el 37% la falta de enfoque en cambios a corto plazo.

Sin duda, la tecnología será uno de los más poderosos motores de cambio asociados al mundo de la industria 4.0, junto con otros factores como la inversión en la integración de aplicaciones que puedan soportar nuevos modelos de negocio.

Para entender el impacto de las nuevas tecnologías, no debemos limitarnos a un único ámbito de la organización sino comprender el impacto global que van a producir en los procesos, los modelos de negocio, las interacciones con canales, clientes y otros stakeholders, una tarea de inmensas oportunidades, pero también de retos que van a cambiar no solo nuestra manera de entender los negocios sino la propia esencia de nuestra sociedad.

*Socio Líder de la Industria de Manufactura en Consultoría, Deloitte México.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

Invitado Forbes

Fuente: FORBES

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