Un grupo de investigadores de la Universidad de Buffalo idearon un método para poder rastrear las armas impresas en 3D. Su algoritmo ha dado grandes resultados y puede sentar las bases para una futura regulación.

Wikimedia Commons
Wikimedia Commons

Las impresoras 3D se han convertido en productos muy populares en los últimos años. Sus posibilidades se están aprovechando en distintos sectores, desde la creación de juguetes hasta la fabricación de herramientas médicas o de ingeniería. Por desgracia, algunos las han empleado para producir armas.

La situación comienza a preocupar a organizaciones y autoridades, pues resulta muy sencillo elaborar un arma con una impresora 3D. En cualquier momento puede estar en las manos equivocadas y causar una desgracia. Es por ello que unos investigadores de la Universidad de Buffalo se dieron la tarea de encontrar un método que les permita rastrear el armamento impreso.

De acuerdo a su investigación, cada impresora en el mercado es única por su funcionamiento. Los académicos señalan que todos los objetos impresos incluyen imperfecciones, tan pequeñas que no pueden distinguirse a simple vista. Ellos las llaman “patrones de relleno” y son causados por el modelo de la impresora, la marca, las boquillas y otro tipo de componentes que intervienen en el resultado final.

Descubrieron que esos patrones nunca se repiten. Las imperfecciones no son iguales aunque se utilice el mismo modelo de impresoras. Wenyao Xu, profesor de ciencia computacional e ingeniería en la Universidad de Buffalo, mencionó que “las impresoras 3D están diseñadas para ser iguales. Pero hay ligeras variaciones en su hardware durante el proceso de fabricación que conducen a patrones únicos, inevitables e invariables en cada objeto que imprimen”.

Para comprobar sus hallazgos, los investigadores imprimieron un total de cinco llaves en 14 impresoras diferentes. Al escanear los objetos y realizar un modelo digital pudieron observar sus diferentes patrones. Basado en los datos obtenidos, formularon un algoritmo capaz de calcular cualquier tipo de variación en las llaves. El procedimiento les permitió definir que las alteraciones de cada objeto se podían asociar con la impresora utilizada. Su exactitud fue del 99.8%. Ese algoritmo se puede aplicar perfectamente a las armas o piezas que las conforman.

Los académicos ven su descubrimiento como la “huella digital” de las impresoras 3D. Es un gran avance el poder asociar un arma (y cualquier objeto) con la impresora empleada. Es probable que en el futuro se exija a los fabricantes realizar un registro de las impresoras. De esta forma sería más sencillo averiguar la procedencia de las armas.

En la actualidad, el armamento impreso en 3D no es un problema mayor, pero tiempo después podría salirse de control si no se realiza una regulación. En los Estados Unidos, las autoridades prohibieron la distribución gratuita de planos de armas en internet. No obstante, aún quedan muchas medidas por tomar, sobre todo en otras regiones del mundo.

Ebenizer Pinedo

Fuente: HIPERTEXTUAL

Share
Temas: Categorías: Tecnologia

Video Destacados

Ad will display in 09 seconds